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Los delincuentes: ¿Siempre tiene que ganar la banca?


18 de mayo de 2024

Dos empleados bancarios que roban de su propio banco lo necesario para jubilarse, armados de un plan tan simple como genial.

Matías Rodriguez

¿25 años haciendo tu trabajo y jubilarte o robar un banco, esconder el dinero, entregarte y pasar 3 años y medio preso? Si tuvieses la garantía de que el plan sale a la perfección en todas sus instancias, ¿qué harías?  Esa es la premisa con la que trabaja “Los delincuentes”, la última película de Rodrigo Moreno.

Morán y Román son dos empelados de un banco de la Ciudad de Buenos Aires. Son personas comunes, con vidas aburridas y más o menos felices, salvo por el hecho de que no consideran justo trabajar toda una vida para jubilarse. ¿Vos que pensas?

Desde la paleta de colores, las actuaciones y el sonido se construye un mundo más realista que la realidad. La Ciudad de Buenos Aires es el escenario de una cotidianidad gris en el que la gente simplemente se levanta y va a trabajar todos los días. El peso de la rutina se hace demoledor. Esto también es trabajado con la velocidad en la que se desarrolla la película. Un film inmersivo, que te va metiendo en la cotidianidad de los personajes y su banco.

Morán (Daniel Elias), el impulsor del plan no hace lo que hace por una cuestión ideológica o, mejor dicho, no ideológica partidaria, no es marxista. Es más bien un humanista, un tipo que está preocupado por su propia vida, por no vivir detrás de la carrera laboral para pagar deudas por consumir cosas que no necesitamos.

 

“Trabajar todo el año para tener 15 días de vacaciones. 15 días de 365. Después vas a la playa y te encontras con los mismos carteles que ves en un subte todo el año”, explica Morán, un salteño que añora la vida simple, en el campo y está decidido a jugarse todo por su plan.

Román (Esteban Bigliardi), el otro personaje protagónico, también es un hombre sensible. Sin embargo, no es alguien que tome la iniciativa, es un personaje al que las cosas simplemente le suceden. 

Morán podría haberlo robado y escondido todo él solo y podría haber robado mucho más dinero. En relación a la primera posibilidad, entendió que el dinero debía ser guardado y cuidado por alguien. Además, la sociedad con Román le permite un punto de apoyo fuera de la cárcel.

Con respecto a la segunda posibilidad, Morán toma lo justo y necesario para jubilarse, lo que le correspondería si trabajase los 25 años que le faltasen. “Quiero una vida humilde, no busco otra cosa. Solo quiero dejar de ir todos los días al Banco”.

 

La relación entre Morán y Román

Los acrónimos se repiten durante toda la película: Román, Morán, Norma, Morna, Ramón. Como si todos fuesen espejos de otros, su oculto, lo que deben aprender del otro.

Morán lo va a ver a Román ni bien roba el dinero. No son grandes amigos, son conocidos del trabajo. Le explica el plan y Román se niega al principio. “Voy me entrego y digo que fuiste mi cómplice”, amenazó Morán.

Román toma el bolso y empieza su propia condena. Durante toda la película, el personaje es llevado por las circunstancias hasta que aprende.

Mención especial merece la aparición del escritor Fabián Casas, que actúa de un docente que va a dar clases de literatura a la cárcel y les enseña a los presos el valor por la lectura.

 

Irse al campo

La dualidad campo-ciudad está retratada en la película. Si bien las postales porteñas son escenificadas con amor en los planos de las pizzerías y las porciones de muzza, en los cafés, el Obelisco y las referencias como Retiro y otras; el campo, el interior profundo, aparece como un escenario genuino, cercano a lo que es propio del ser humano.

Los paisajes del interior son sublimes, en la escena final, las imágenes rompen con la lógica gris para demostrar que algo distinto nació luego de que se animaron a robar el banco.

Lógicamente, las cosas nunca son sencillas y Morán y Román tendrán que enfrentar múltiples complicaciones, su entorno social y a sí mismos. Y vos, ¿cuánto estás dispuesto a sacrificar para no tener que sacrificarte más en toda tu vida?”

Matías Rodriguez

Matías Rodriguez es periodista, colaborador de infoNativa. 

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