15/5/2021

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#MorfiNativa Beneficios del consumo de mandioca con receta dulce y salada

Autor de la nota: Muriel Bertolini Moura

Muriel Bertolini Moura

Publicado el 15 de Mayo de 2021


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Este saludable producto, también conocido como yuca, según una publicación de Tropical Plant Biology, es el componente principal de la dieta de más de 800 millones de personas en todo el mundo. 
Se trata de un cultivo muy resistente a períodos extensos de sequía y no requiere fertilizantes.
En la Argentina se produce fundamentalmente en Misiones y una de sus enormes bondades es que no depende de insumos ni de tecnologías asociadas con la agricultura moderna, ya que se puede cultivar en suelos de baja fertilidad.
La mandioca contiene gran cantidad de hidratos de carbono en forma de almidón y es muy baja en grasas. 
En torno a 100 gramos de la raíz hervida de mandioca contienen tan solo 112 calorías. El 98% son carbohidratos, y el resto se distribuye en proteínas y en grasas.
Contiene vitamina A, B y C, hierro, potasio y calcio. Comer mandioca contribuye a mantener altas las defensas y favorece la prevención de enfermedades infecciosas, alergias y otras afecciones.

¿Cómo preparar la mandioca?

Antes que nada es importante pelarla en seco, ya que se encuentra cubierta de tierra colorada que al contacto con el agua se convierte en barro. 
Lo mejor es usar un pelapapas o un cuchillo filoso ya que es bastante dura. 
Después de pelarla y enjuagarla, es recomendable cortarla a la mitad tanto a lo largo como a lo ancho y luego darle el tamaño a los trozos según el gusto de cada uno. 
No importa la preparación, el paso siguiente siempre va a ser ponerla a hervir. En el caso de que vayamos a hacer algo salado, la hervimos con sal. 
Una vez hervida, se puede hacer puré, o prepararlas fritas o al horno (como las papas). 
Congelada o envasada al vacío se conserva durante meses en buen estado.

Mandioca frita

Pelar y cortar la mandioca en pedazos.
Cocinar en agua (no al vapor) con sal hasta que esté bien tierna.
En una olla con abundante aceite de girasol, freír la mandioca cuando el aceite esté bien caliente hasta verlas doradas. 

Buñuelos dulces de mandioca

Pelar y cortar la mandioca en pedazos.
Cocinar en agua (no al vapor) hasta que esté bien tierna.
Dejar enfriar y hacer un puré sin grumos. 
Agregarle una yema de huevo, seis cucharadas de azúcar y amasar hasta integrar todo.
Formar bolitas con las manos y pasarlas por harina. 
Freír en abundante aceite caliente.
Retirar del aceite y escurrir en papel absorbente.
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