19/10/2020

Política

10 puntos de consenso en el arranque del Consejo Económico Social

Finalmente fue convocado el Consejo Económico y Social a través del cual el gobierno buscará canalizar los consensos sectoriales que permita enfocar hacia un sendero de recuperación económica, la compleja coyuntura de nuestro país. Por ahora, apenas diez puntos con pocas definiciones.

Publicado el 19 de Octubre de 2020


Imagen de la nota '10 puntos de consenso en el arranque del Consejo Económico Social'

En un nuevo intento por recuperar iniciativa política y seguir acumulando fotografías que ilustren un consenso que no se verifica a la hora de la disputa de la renta que produce la producción y el trabajo en el país, el Gobierno definió hoy diez puntos de consenso y una agenda de trabajo en mesas sectoriales junto a más de cien empresarios y sindicalistas, en lo que fue el inicio formal del Consejo Económico y Social (CES), un espacio de diálogo al que se comprometió en campaña electoral el presidente Alberto Fernández.

Mientras grandes corporaciones como Edenor, propiedad de Marcelo Mindlin, registraba suculentas ganancias en las acciones de la empresa que cotizan en Wall Street luego del anuncio del Secretario de Energía, en el que indica que las tarifas serán progresivamente descongeladas desde enero de 2021; en la Ciudad de Buenos Aires, distintos actores económicos que enfrentan una suerte esquiva, comenzaron a intentar delinear una agenda de consenso para el desarrollo productivo del país.

Con el dólar fuga y el dólar ilegal cotizando a la alza y beneficiando la rentabilidad del puñado de grandes empresas que especulan contra la moneda nacional y construyen alianzas coyunturales con las entidades financieras para provocar una corrida cambiaria con repercusiones inflacionarias que luego no se compensan en el salario, la reunión encabezada por los ministros Kulfas y Moroni tuvo diez puntos de consenso y una agenda sectorial por delante.

El lunes 26 se reunirá la mesa de la construcción; el 29, los sectores textil, indumentario, de calzado y de cuero; y el 30 sesionará la mesa de la industria alimenticia.

En los próximos días se anunciará un cronograma para el resto de los sectores, según informó la cartera productiva en un comunicado.

Kulfas explicó que los diez principales puntos de consenso serán “la hoja de ruta que permitirán volver a crecer” y aseguró que la conformación de este ente tripartito entre Estado, empresarios y trabajadores es una “apelación a construir políticas públicas para poner a la Argentina de pie”.

Por su parte, Moroni resaltó que “la única salida de la crisis es un proyecto de desarrollo" y que "esta mecánica de diálogo social es el único método" que tienen.

Sin embargo, una simple lectura de los diez puntos de consenso permiten observar que no logran superar el umbral de una retórica ínfimamente creíble.

Los ejes son: exportar más; ningún sector productivo sobra, todos son importantes; mercado interno versus mercado externo es una falsa antinomia; no hay futuro sin políticas productivas; ninguna política productiva será sustentable sin dimensión ambiental; y una macroeconomía estable ayuda al desarrollo productivo.

Y se agrega que: sin mejorar la productividad, no bajaremos ni la pobreza ni la desigualdad; una buena política productiva debe reducir las brechas de género; la apertura comercial no es un fin en sí mismo, sino una herramienta que debe ser utilizada de manera inteligente; y toda política de desarrollo productivo debe ser una política de desarrollo regional.

Del lanzamiento participaron el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo; el representante del Consejo Agroindustrial (CAA), José Martins; el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Ivan Szczech; y el presidente de la Confederación General Empresaria (Cgera), Marcelo Férnandez.

También asistieron el titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja; el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Héctor Daer; y el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky, entre otros.

En su exposición, Acevedo coincidió en “cada uno de los puntos expuestos, especialmente lo de intentar terminar con la antinomia campo-industria o trabajar tanto para las pymes como para las grandes (empresas). Hay espacio para crecer y acá es donde tenemos que buscar los consensos y seguir adelante”.

Por su parte, Funes de Rioja opinó que “es muy importante dejar de mirar las antinomias del pasado y que se miren los temas que hacen al desarrollo económico con inclusión social. La actividad alimentaria está dispuesta a tomar como propio este Consejo que celebro y felicito".

A su turno, el representante de la agroindustria, José Martins, consideró que “este es un programa que entusiasma por la apuesta al diálogo, al consenso sin dogmas, a la generación de riqueza y a la inversión privada; si somos capaces de llevar adelante estos postulados estamos ante una oportunidad muy importante”.

Desde el arco sindical, Héctor Daer dijo ver “con agrado que no se vuelva a la teoría de la competitividad que implique flexibilización y pérdida de derechos laborales” y confió que todo el movimiento obrero aportará a "construir esa Argentina que tiene que terminar con la pobreza”.

La algarabía en los anuncios y las repercusiones posteriores permitieron compensar las preocupaciones que siguen despertando los indicadores sociales de una Argentina en la que las grandes empresas pujan por pagar menos salarios, obtener exenciones impositivas, poder acceder libremente a la especulación financiera y la fuga de capitales, mientras la mitad del país vive con 25.000 pesos en el bolsillo.

Para superar los contrastes, se espera que el consejo económico y social pueda poner en marcha algo más que bajas impositivas y salarios estancados en su medición en dólares como respuesta a la productividad del país. 

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