24/7/2021

Opinión

Así la vemos: El desafío de votar ¿prudencia o insensatez?

Columna de opinión desde los adultos mayores por Alberto Gómez.

Autor de la nota: Alberto Gómez

Alberto Gómez

Publicado el 24 de Julio de 2021


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Volveremos a votar en elecciones, a las los mentideros políticos, las definen como una encuesta de opinión ciudadana sobre la gestión del gobierno de turno.

COMO LAS AFRONTAMOS

Venimos observando una tranquilidad, en nuestro Frente gobernante, que nos preocupa. No tanto por los nombres a designar para legislarnos en los próximos dos años, sino por la persistencia en una prudencia preocupante. 

(Definición prudencia: Capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios..). 

Ese estado reflexivo en política, fácilmente se transforma, y muy rápidamente, en insensatez.

(Definición insensatez: Falta de buen juicio, prudencia y madurez antes de actuar). 

 

Si seguimos pensando que del “otro lado” no hay nada, que hicieron todo mal, que sus referentes están muy manchados por la gestión, y mantenemos silencio comunicacional, dejando operar a un terrible aparato mediático y judicial que continúa inoculando un relato falaz, plagado de odio. Todo, en una sociedad inmovilizada, y peor aún, despolitizada por las prédicas de la vocería profesional de los medios concentrados, y algunos propios ideológicamente. Esto, podría ser uno de los motivos del paso de la prudencia a la insensatez. 

 

Si mantenemos la visión, casi exclusivamente, en el vaso medio lleno. Si, como rutina destacamos nuestros aciertos (que son reales y palpables), y fogoneamos los errores y corrupción de la gestión anterior, se acentúa el distanciamiento con el votante propio, ya que éstos saben lo que pasó, y pasa, pero a través de sus bolsillos.

 

Si no bajamos la vista a los votantes indigentes; pobres y los que aceleran su caída a esta realidad; para conocer cuál es su humor con las necesidades insatisfechas, las más simples o elementales, no les demostramos que todos somos punibles por los errores, y no solo a los desposeídos. Otro motivo para la peligrosa transición a la insensatez, con una deuda que se pagaría con un triste futuro en los siguientes dos años de gestión.

 

DATOS DE LA REALIDAD

-No vemos discusión en la conformación de la población, con el 64% de habitantes entre 15 y 64 años y un 10% en mayores de 65. Representarían unos 27 millones de votos.

 

-Parecen soslayar los datos de su INDEC., que dijo que el 67% (29millones), según la EPH, se discriminan en el 41% (12millones) no tienen ingresos y el 27% (8millones) sobreviven con menos de $ 30mil por mes (leíamos en estas páginas, Editorial de la semana pasada). 

 

-No seguimos, a pesar de la evidente voluntad de ayudarlos, lo que dice su ANSES. Sobre casi 7 millones de jubilados y pensionados, el 63% percibe un haber mínimo ($ 23mil), y otro 21% solo alcanza a cobrar entre uno y dos haberes mínimos ($ 46mil). Lo preocupante, que en el 16% restante, hay muchas familias que promedian ingresos cercanos a la pobreza.

 

- No vemos la declamación; también del INDEC, que a Junio pasado: 

* una familia tipo precisó $ 66mil, para no ser pobre y $ 28mil para no alcanzar el triste rango de indigente.  

* ó que los índices de pobreza fueron cercanos al 30% y la indigencia al 6%.

Lo seguimos dejando en manos de la desinformante turba de voceros opositores.

 

-Nuestra gente valora las medidas económicas de apoyo a los más pobres, pero los que ganan un poco mejor, ven reducirse sus ingresos, efecto inflacionario, acercándose rápidamente a la escala inferior, de la cual habían “salido” en la década ganada. 

Esta sensación (clase media?), forma parte del individualismo (o insolidaridad) creciente en la sociedad, básicamente en el otro lado de la brecha a través del odio, y que, el poder real, quiere globalizarlos. Aquí, está el reflejo de la derecha global que avanza.

Es el plan conservador (viene del origen de la Nación) que pretende gobernar exclusivamente para ellos, o sea los más poderosos y ricos. Son los llamados “poder real”, que involucra a medios, sistemas financieros, empresas privatizadas, agroexportadores, grandes empresarios nacionales y extranjeros.  

 

Además, y políticamente, los que siempre votamos a los gobiernos nacionales y populares, sufrimos: a) siguen Presos Políticos, b) pautas publicitarias a los medios (con “nuestros impuestos”) que ya son “partidos políticos” opositores sin someterse al riesgo electoral, se mantienen inalterables, c) un lamentable libertinaje en la expresión de esos medios, algo que podría haberse evitado derogando el DNU contra la Ley de Medios ó ajustarla a la realidad del momento, d) la política de “convivencia” con feudos opositores, que operan abiertamente contra el gobierno, permitiéndose cualquier medida, sin consecuencias por su desestabilizante accionar, e) el sostenimiento de una parte de la Justicia y en especial de la Corte Suprema, callando o decidiendo siempre a favor de los gestores nefastos de los cuatro años anteriores, y f) sostener una Política Impositiva desigual, donde los que menos ganan pagan más (hubo parches, que no serán recordados cuando pongan el sobre del voto en la urna). 

 

Estas, y algunas otras, le estarían dando la razón a un asesor y legislador de CABA, que dijo, al principio de la gestión, que no tenemos “fuerza política peronista” para cumplir lo prometido. 

No queremos esos comentarios, ni sabotear a nadie. Solo, no deseamos ser como aquel comunicador (Tv oficial, Guerra de Malvinas) que arengaba “Vamos Ganando”, que sufrió el destierro de los medios. Nosotros no queremos desterrar la voz política, reemplazados por el relato insubstancial del neoliberalismo.

 

Concluyamos, a 69 años del pase a la inmortalidad de la compañera Evita, del libro “La Razón de mi Vida”: “Recuerdo muy bien que estuve muchos días tristes cuando me enteré que en el mundo había pobres y había ricos; y lo extraño es que no me doliese tanto la existencia de los pobres como el saber que al mismo tiempo había ricos.”

 

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