1/10/2022

Opinión

Así la vemos: Mayores con historia

La entrega vista por los Adultos Mayores. Un desgobierno, que subleva. Columna de opinión desde los adultos mayores, por Alberto Gómez.

Autor de la nota: Alberto Gómez

Alberto Gómez

Publicado el 1 de Octubre de 2022


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hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación: una es la espada; la otra es la deuda”. John Quincy Adams, sexto presidente de Estados Unidos.

 Siempre dijimos, tras alcanzar la pasividad, algunos, no muchos, tenemos la posibilidad de leer y reflexionar sobre las cosas que pasan a nuestro alrededor.

Las vivencias propias, actualizadas con la lectura de los que saben, nos permiten analizar la grave crisis actual, desde lo vivido en las sufridas históricamente.

Desde hace más de 40 años, vivimos dominados por entes financieros globales, que lograron imponer su “círculo vicioso”, el ajuste constante. Lo hace secundado por monopolizados intereses nacionales. Lucran contra el mercado interno, transfiriendo la renta a sus bolsillos, en detrimento del de los trabajadores.

Salvo en 12 años de gobiernos nacionales, Néstor y Cristina, en los cuales se logró equilibrar las cuentas fiscales, redistribuyendo mejor la riqueza. Se redujo la indigencia y pobreza, además de los terribles índices de desocupación. Se nacionalizaron jubilaciones privadas, y se le pagó al Fondo, librándonos del yugo.

Todo se logró aún padeciendo constante persecución mediática, con estigmatización de sus dirigentes. Un cuarto poder inventando, y el judicial encausando, para transformarla en cárcel política para muchos. Hoy, ese odio ha llegado al extremo de insuflar, a muchos, intenciones violentas (magnicidio).

Esa burda oposición anterior, logró implantarnos hace casi 7 años un neoliberalismo feroz, que en los primeros 4 años generó el mayor endeudamiento; con el retorno al FMI; y volver a desarticular, nuevamente, el mercado interno.

El hartazgo de las mayorías populares, nos permitió acceder a una coalición creada para desmantelar todo lo anterior. Nos esperanzamos, y le dimos nuestro voto.  

Nunca se asumió el poder otorgado, solo operó contra la Pandemia. No desarmó nada de la insidiosa gestión heredada. Se sometieron al poder real, siguiendo las mismas nefastas, e históricas, recetas que hambrean al Pueblo.

La inmunidad otorgada por la deuda odiosa, reafirmó esas “pociones mágicas”, y a partir de los asiduos viajes;  a la nueva Capital Financiera de Argentina?; se teme por las inmunidades ofrecidas, en recursos naturales, para sostenerlas. 

 

Y ahora, cómo seguimos...

El gobierno, desentendido de la gestión del Estado, creó una estadística para maquillar grave estanflación económica, por menor demanda efecto de la inflación dialogada. Les permiten, a los formadores de precios, mantener elevadísimos márgenes de rentabilidad, sostenidos por décadas.

No sorprende entonces, la caída de salarios promedio superior al 20%, en cinco años y medio. Ni asombra la declinante participación en la renta, ya que cayó del 54% en 2016 al 47% en el actual entramado gobernante.

Ejemplifiquemos, el RIPTE (en Julio) creció el 5,5%, y el IPC a igual mes, el 7,4%.

En esto tiene mucho de culpa la anquilosada dirigencia gremial, que acompaña. Solo gozan de cierta estabilidad los gremios más fuertes (Bancarios, Camioneros, Aceiteros, Smata), pueden alzar la voz para hacer valer sus reclamos  y sostener ingresos sensatos frente a la inflación, y sostener la distribución de la riqueza.

Otra creación, bajó la Desocupación. Aunque se estime sobre una población (29millones de personas) que se distribuyen:

-48% Económicamente activa, 14millones, de los cuales 75% son Asalariados.

-El otro 52%, 15millones, “personas que no tienen trabajo ni lo buscan activamente”.

 

Sobre indigencia y pobreza, dice: “de los 31 aglomerados urbanos de la EPH, por debajo de la LP se encuentran 2.684.779 hogares, que incluyen a 10.643.749 personas; y, dentro de ese conjunto, 660.494 hogares se encuentran por debajo de la LI, lo que representa 2.568.671 personas indigentes”. Pero, bajó la pobreza.

Como Adulto Mayor, sufrimos abandono desde hace casi 7 años, aún con la ayuda de PAMI. Al igual que los asalariados, perdemos contra la descontrolada inflación, y nos engañaran con la nueva Ley de Ajuste, que mejoría nuestros haberes.

Ejemplifiquemos, los Haberes (a Agosto) crecieron el 27,3%, y el IPC, el 46,2%.  

No nos quedan dudas, el Estado social no existe, sigue en poder de la plutocracia desde 2016, gracias a la entrega del gobierno, que le dió todo lo exigido, y encima ahora, se completó la absoluta dependencia económica al Fondo y sus recetas, gracias a la impunidad de sus acreencias.

 

Y el futuro, no es esperanzador

La crisis económica y social que sufrimos, es gravísima. Hemos llegado a ella por la sumisión absoluta a la histórica plutocracia, la cual habíamos logrado restringir durante 12 años, período beneficioso para el campo nacional y popular.

La sumisión ó sostenimiento del status quo neoliberal, fue acompañada por la oquedad discursiva de los burócratas, y lamentable travestismo ideológico de la cúpula dirigente. Se apoyó en una sociedad despolitizada e inmovilizada por la desesperanza, influenciada por el poder mediático, horadándola con su odio.

Ahora vemos una crisis económica global sin precedentes, que desbarata la mentira que nos quisieron vender que tras la Pandemia, que íbamos a ver un mundo más justo, solidario y abierto a las necesidades de los mercados emergentes.

Recordemos aquello de “acostumbrar a la gente a vivir en la incertidumbre”, que reafirmó nuestro gobierno. Releemos noticias sobre elecciones parlamentarias en Italia, y alertan “la gran abstención en las elecciones del domingo pasado”.

Retrocedamos a la escasa difusión de la noticia sobre la “ausencia de  5millones de votantes  en las urnas de las intermedias 2017”. Solo pensemos, y traspolemos, aquella situación al cercano 2023.

Agreguemos la creciente incertidumbre y desconfianza de las promesas, la carencia de una dirigencia popular, y sumado a la fanática oposición antidemocrática, no dejan margen a la ilusión hacia donde podría dispararse el “ausentismo” electoral y quienes se beneficiarían con sus votantes.

Si no se asume el gobierno, y se da un golpe de timón democrático, a través de escasas medidas, pero de fuerte impacto, no se renovará la esperanza militante, y la gente seguirá desconfiando sin salir a la calle para defenderlos. Si se sigue el mismo rumbo actual, el próximo período democrático, será siniestro, para todos.

 

Conclusión

No nos quedan más argumentos que concluir con lo descripto por Guillermo Wierzba, el pasado domingo, sobre lo que escribiera Norberto Galasso en “Perón, formación, ascenso y caída”.

Juan Perón, en 1954, denunció a los opositores que supuestamente tomaban la bandera de la democracia y recordó sus dichos de 1946:

“tienen en sus mentes la idea de una democracia estática, quiero decir, de una democracia basada en los actuales privilegios de clase. Como los órganos del Estado y el poder del Estado, la organización de la sociedad, los medios coactivos, los procedimientos de la religión misma, se hallan bajo su dominio y a su servicio exclusivo, pueden echarse tranquilos en los brazos de la democracia, pues saben que la tienen dominada y que servirá de tapadera a sus propios intereses”.

El General, como siempre, anticipándose a situaciones que podrían ser más que dramáticas para el futuro de la inmensa mayoría de la población.