24/9/2022

Internacionales

Chile: preocupa la masiva filtración de correos de las Fuerzas Armadas

La masiva filtración de más de 400 mil mensajes de correos electrónicos del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas chilenas, incluyen documentos rotulados como “reservado”, “secreto” y “ultra secreto”, de áreas sensibles de la defensa.

Autor de la nota: Cecilia Vergara Mattei

Cecilia Vergara Mattei

Publicado el 24 de Septiembre de 2022


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La masiva filtración de más de 400 mil mensajes de correos electrónicos del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas chilenas, incluyen documentos rotulados como “reservado”, “secreto” y “ultra secreto”, de áreas sensibles de la defensa, como la estrategia de ciberseguridad, el sistema de monitoreo de comunicaciones satelitales en las fronteras y programas para almacenar bases de datos de inteligencia.

La filtración incluye informes del Comando Conjunto Norte y el Comando Conjunto Austral, además de datos de los agregados de defensa en todo el mundo. El grupo hacktivista “Guacamaya” se atribuyó la acción. La información contenida en los correos electrónicos pertenecientes al EMCO l suman alrededor de 366 gigabytes y  abarca más de cinco años de comunicaciones y ofrece miradas más detalladas sobre algunas operaciones de las fuerzas armadas chilenas.

La masiva filtración, trajo sus coletazos: el general Guillermo Paiva presentó su renuncia como Jefe del Estado Mayor Conjunto (JEMCO). Paiva ya habría manejado información de que el EMCO había sido víctima de un ciberataque a sus correos electrónicos. Sin embargo, no informó o no hubo registro de que el incidente haya sido reportado a la ministra Fernández o a las subsecretarías. Actualmente Paiva se encontraba con licencia médica, pero la interrumpió para firmar su renuncia, la que será oficial el próximo 30 de septiembre.

Cuando en la Comisión de Defensa del Senado se enteraron del hecho, el senador e integrante de esa comisión, Kenneth Pugh (vicealmirante en retiro de la Armada), dijo a El Mostrador que la filtración no debería incluir información sensible, pues señaló que ese tipo de datos se maneja por otros medios. Pero esa presunción no era correcta y en  el Ministerio de Defensa están al tanto de la extrema gravedad de la filtración.

El grupo de hackers Guacamaya señaló llamó “Fuerzas represivas” y que incluiría información de otros países latinoamericanos. Para los próximos días anunciaron la publicación de documentos de las fuerzas armadas y policías de México, Perú, El Salvador y Colombia.

 

El informe de CIPER

Los correos incluyen documentos adjuntos, y es ahí donde aparece la información más sensible expuesta por el hackeo Por ejemplo, datos de la estrategia de ciberseguridad implementada por las Fuerzas Armadas desde hace al menos una década: softwares, proveedores, funcionamiento de los sistemas, descripción de los equipos y la identificación de los oficiales encargados de los programas, señaló el Centro de Investigación Periodística (Ciper).

Se incluye también documentación de las licitaciones privadas para adquirir el equipamiento destinado a ejecutar esta estrategia, por lo que es posible conocer los montos invertidos. También quedaron al descubierto aspectos del plan de monitoreo satelital de comunicaciones desplegado por Chile en sus fronteras desde 2018 en adelante. Uno de los documentos describe el funcionamiento del sistema y explica la función que cumple cada uno de los equipos utilizados.

Además, aparece detallado el mecanismo mediante el cual el Ejército, la Aeronáutica y la Armada, pueden interceptar comunicaciones por ondas de radio.

Entre las casillas de correos electrónicos intervenidas hay 14 de funcionarios del Comando Conjunto Austral y otras cinco de miembros del Comando Conjunto Norte. Otra casilla hackeada es la utilizada por el apartado del EMCO dedicado a los agregados de defensa de Chile en todo el mundo. Desde ella se expusieron informes y detalles de las relaciones de estos agregados con sus símiles en distintas partes del mundo.

También hay numerosos reportes sobre la crisis migratoria en el extremo norte. Todos los días los efectivos del EMCO elaboran un informe sobre las personas que intentan ingresar a Chile de manera irregular y que son avistadas por militares. Uno de los reportes indica que en 2021 se produjo un aumento significativo en los intentos de ingreso: 144.578 versus los 6.073 de 2020 y los 2.654 de 2019.

La revisión de los correos también permite determinar la estructura del EMCO, incluyendo datos personales de sus funcionarios y la labor que cumplen dentro de su estructura. La seguridad nacional también quedó expuesta: entre los emails que fueron vulnerados aparece la cotización por el servicio de monitoreo de comunicaciones satelitales implementado por el Estado, que opera el EMCO junto a las Fuerzas Armadas.

En los archivos incluidos en esa cotización figura un documento que explica cómo opera el sistema. Esa herramienta, según se desprende de los documentos expuestos, forma parte de un proyecto más grande que desde hace una década coordina a las tres ramas de las Fuerzas Armadas en tareas estratégicas operativas y de inteligencia.

También hay archivos sobre el estado de los equipos de generación eléctrica de emergencia de diversas unidades, datos que fueron requeridos luego de los estados de excepción constitucional de emergencia y catástrofe que estuvieron vigentes en Chile entre 2019 y 2020.

En otros correos electrónicos aparecen detalles del sistema integrado de inteligencia conjunta (compuesto por las tres ramas de las Fuerzas Armadas): gastos, proveedores y forma de funcionamiento. Quedaron expuestos antecedentes del sistema que utiliza Chile para monitorear comunicaciones satelitales y de softwares y equipos de la Red Operativa de la Defensa, la que es utilizada, por ejemplo, por el Comando Conjunto Norte y el Comando Conjunto Austral.

También aparecen documentos, calificados como “ultra secretos”, que detallan una serie de actividades del EMCO con las direcciones de inteligencia del Ejército, la FACh y la Armada, para efectuar ejercicios en el norte. Algunos de esos ejercicios se relacionan con el funcionamiento de la infraestructura de ciberdefensa.

 

Alerta en el gobierno

La renuncia de Paiva se dio tras el urgente retorno a Chile de la ministra de Defensa, Maya Fernández, quien acompañaba al presidente Gabriel Boric en la Asamblea General de Naciones Unidas, y debió a regresar al país para hacerse cargo de la situación.

La masiva filtración incluye un boletín de la Dirección de Inteligencia de Defensa marcado como «reservado» y que contiene una minuta con antecedentes, interpretación y apreciación del panorama político de los días más álgidos de las manifestaciones sociales.

En el documento, se comunicó al gobierno del entonces presidente Sebastián Piñera que «a diferencia de días anteriores, en la cual la autoridad enfrentaba una protesta social sin un interlocutor definido, a contar del día de hoy esta situación cambió, pasando a tener un claro y organizado frente que asume ese vacío», apuntando a la mesa constituida por 150 organizaciones; entre ellas la CUT, el Colegio de Profesores, la Confech, No+AFP, la ANEF y la Coordinadora Feminista 8M.

Según el informe de Inteligencia, “la Mesa Social profundizará los cabildos ciudadano en la lógica de estructurar una demanda transversal para convocar una asamblea constituyente». En otro documento, se expone que las protestas sostenidas también “intentan demostrar la inefectividad y pasividad política del Ejecutivo» para lograr un cambio constitucional.

El ciberataque reveló una petición de las FFAA al gobierno de Piñera de llevar a cabo «batalla comunicacional» para el éxito del Estado de Excepción en el sur. Entre los 400 mil documentos filtrados se encuentran comunicaciones internas entre autoridades del gobierno anterior y los Jefes de la Defensa Nacional, junto a detalles de los gastos operacionales de la institución castrense, y deficiencias en las labores de Inteligencia.

Entre ellos una minuta de la visita del entonces subsecretario de Defensa Cristián De La Maza a las regiones de La Araucanía y del Biobío, en el marco del Estado de Catástrofe decretado en todo el territorio nacional por la pandemia, y en la que autoridades abordaron lo que denominan como «el conflicto mapuche».

Entre los correos, hay una conversación con el entonces Subsecretario de Defensa Cristián De La Maza, donde se acuerda que «se debe tener un especial cuidado con producir un segundo Catrillanca».

Los generales también manifestaron su preocupación por los aspectos comunicacionales, solicitando referirse a los hechos de violencia como «delincuencia-terrorista» y una «batalla comunicacional» para que a las Fuerzas Armadas «les vaya bien en las actividades que se están desarrollando».

La última filtración del grupo de hackers informáticos «Guacamaya», incluye una serie de documentos policiales y militares de distintos países de la región. El gobierno ordenó un sumario administrativo para determinar las responsabilidades correspondientes, en principio sobre la filtración. Pero como los documentos revelan distintas actividades castrenses y de seguridad, éstas también deberán ser investigadas por el actual gobierno.

Los antecedentes fueron puestos en Chile a disposición de la justicia militar para dar pie a la investigación penal, donde se deberá esclarecer si Paiva bloqueó o no la información referida al ciberataque. Según analistas, con esta medida se intenta desviar la atención de los comprometedores informes que revelan los correos hackeados.



Cecilia Vergara Mattei es periodista chilena