10/5/2020

Economía

Continúa la negociación con los acreedores externos y le pagan al FMI 320 millones de dólares

Alberto Fernández le otorgó plazo hasta el lunes 11 de Mayo a los acreedores externos para que acepten la oferta de reestructuración formulada. Mientras tanto, la semana pasada le pagó al FMI un cupón de deuda equivalente a 2.200.000 Ingresos Familiares de Emergencia (IFE).

Publicado el 10 de Mayo de 2020


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Tal y como adelantara ayer InfoNativa, la actitud de los acreedores externos resulta esquiva para la aceptación del acuerdo de reestructuración de deuda ofrecido por el Gobierno Nacional.

Si bien el plazo concedido para la aceptación mayoritaria de los acreedores vencía el viernes 8 de Mayo, lo cierto es que el plazo “efectivo” resulta ser el 22 de Mayo, fecha en la que Argentina deberá desembolsar el pago de cupones de deuda pública en moneda extranjera.

Hasta ese entonces, las negociaciones continúan abiertas.


Seguí leyendo en InfoNativa: La actitud de los acreedores hace crecer apoyo al Gobierno para suspender los pagos de la deuda 


Sin embargo, conforme adelantara Alberto Fernández en conferencia de prensa el día viernes, en las primeras horas del sábado se llevó adelante un encuentro con Martín Guzmán en la residencia de Olivos para seguir los detalles del curso de la negociación y establecer los pasos a seguir.

"Esta mañana repasamos con (el ministro de Economía) Martín Guzmán el avance de la reestructuración de la deuda. Continuamos dialogando de buena fe con los acreedores con el objetivo de alcanzar un acuerdo sostenible", sostuvo el mandatario a través de su cuenta de Twitter.

En ese sentido, sostuvo que "la posibilidad de extender la oferta continúa vigente hasta el lunes 11 de mayo", que recién "cuando este plazo venza definiremos los pasos a seguir" y enfatizó: "Como siempre, nuestro objetivo es asumir compromisos que podamos cumplir".

La decisión de “acortar” el plazo hasta el 11 de Mayo, implica poner un punto de tensión ante la postura especulativa de los acreedores externos. Mientras Alberto tensiona, Guzmán asume una postura amable, tal parece ser la estrategia escogida.

Así, Guzmán agradeció a los acreedores que apoyaron la propuesta argentina y afirmó que es necesaria una deuda sostenible, por lo que continuará el diálogo en pos de un acuerdo. Lo hizo a través de su cuenta de Twitter.

Esta mañana, el Presidente reafirmó que la propuesta argentina de canje de deuda a los acreedores privados "guarda en un 100 por ciento el criterio de sostenibilidad que el FMI ha propuesto".


sostuvo que "la posibilidad de extender la oferta continúa vigente hasta el lunes 11 de mayo", que recién "cuando este plazo venza definiremos los pasos a seguir" y enfatizó: "Como siempre, nuestro objetivo es asumir compromisos que podamos cumplir".


"Puede haber contraofertas por la deuda en los próximos días. La negociación sigue. Espero que esta vez los acreedores entiendan y nos acompañen", dijo esta mañana el mandatario en una entrevista de una hora que concedió en FM Futurock.

Tras reiterar que el objetivo es asumir los compromisos que podamos cumplir, el jefe de Estado cuestionó a la "parte penosa del empresariado argentino" que no apoya la oferta del Gobierno.

Agentes del mercado financiero hablaban de “un importante nivel de aceptación” de parte de los acreedores que, en la Argentina, tienen algunos de los 21 bonos por US$ 66.300 millones emitidos bajo legislación extranjera que entraron al canje.

En cambio, se mantenía la incógnita sobre cómo procedieron los grandes fondos de inversión que, con su aceptación o rechazo, determinan el resultado del canje

Minutos antes de encontrarse con Guzmán para mantener un encuentro de trabajo en Olivos y analizar los detalles de la negociación, Fernández destacó que se trata de "una negociación con personajes singulares", y señaló que tiene "mucha firmeza" en su propuesta.

Argentina propuso canjear US$ 66.238 millones en bonos emitidos bajo legislación extranjera por otros títulos con vencimiento a 20 años; no pagar ni capitales ni intereses hasta el 2023, y ese año abonar una tasa del 0,5%, que iría creciendo “hasta niveles sostenibles".

En tanto, el interés promedio que pagará Argentina es de 2,33%, y los acreedores deberán aceptar una reducción de capital de US$ 3.600 millones, con una quita del 5,4% sobre el stock de deuda y una reducción del pago de intereses de US$ 37.900 millones, que equivale a una quita del 62%.

A su vez, se busca acordar un nuevo programa para extender vencimientos en el pagos de intereses de la deuda que mantiene con el FMI.

Mientras transcurren las negociaciones con acreedores privados, el Gobierno pagó USD 320 millones en concepto de intereses por la deuda contraída con dicho organismo en 2018. El total de la misma es de USD 56.000 millones.


Resulta sumamente costoso para el bolsillo de los argentinos, seguir asumiendo el pago de la deuda contraída con el FMI. Sin ir mas lejos, el monto abonado al organismo internacional la semana pasada, equivale aproximadamente a 2.200.000 Ingresos Familiares de Emergencia (IFE), que tanto alivio llevaría a la golpeada economía de los trabajadores argentinos en el contexto de la crisis económica por la pandemia de coronavirus. 


Analistas económicos cercanos al Gobierno habrían sugerido realizar el pago al FMI mientras se mantiene la negociación con los acreedores externos, dado que le organismo multilateral de crédito expresó públicamente el acompañamiento a la propuesta efectuada por Martín Guzmán a los fondos de inversión.

Sin embargo, es habitual que el FMI mantenga una postura ambigua. En definitiva, el organismo fue una pieza central en el saqueo financiero de la Argentina Ha garantizado con el crédito mas grande en la historia del organismo el descabellado ciclo de endeudamiento externo y fuga de capitales mas grandes de la historia del país durante los últimos cuatro años..

Por esa razón, dirigentes políticos internacionales y prestigiosos economistas siguen aconsejando a funcionarios del Gobierno tomar la decisión de suspender los pagos de la deuda en moneda extranjera, tanto a acreedores como organismos internacionales, y comenzar un proceso de investigación que permita declarar la ilegalidad de un ciclo de endeudamiento cuya ilegitimidad nadie pone en tela de juicio.

Resulta sumamente costoso para el bolsillo de los argentinos, seguir asumiendo el pago de la deuda contraída con el FMI. Sin ir mas lejos, el monto abonado al organismo internacional la semana pasada, equivale aproximadamente a 2.200.000 Ingresos Familiares de Emergencia (IFE), que tanto alivio llevaría a la golpeada economía de los trabajadores argentinos en el contexto de la crisis económica por la pandemia de coronavirus. 

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