21/2/2021

Internacionales

Econativa: China muestra una gran convicción para transicionar a energías limpias

Pese a que desde occidente se acusa a China de las elevadas tasas de emisión de Co2, el país asiatico se muestra firme en su búsqueda de abandonar el carbón.

Publicado el 21 de Febrero de 2021


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Si bien China es desde el 2010 una de las economías más contaminante del mundo, al mismo tiempo es uno de los países que más compromiso está mostrando a la hora de generar un cambio significativo para revertir esta situación, lo que queda en evidencia cuando se analizan las fluctuaciones en la composición energética del país, donde en tan solo 5 años, pasó de una composición 70% basada en carbón, a que hoy en día representa menos del 50%.
Este desplazamiento se viene produciendo gracias a una importante inversión del gigante asiático en suplir los combustibles fósiles por fuentes renovables. Si bien este esfuerzo se viene profundizando tras haber aumentado las fuentes de energía renovable del 7% en 2006 al 34% en 2020, reducir la emisión de CO2 es muy difícil cuando la economía se viene expandiendo a un ritmo tan acelerado.

Por otra parte, no hay que olvidar que al mismo tiempo, China es el país que más población tiene, por lo que si se analiza teniendo en cuenta la emisión de CO2 per cápita, los chinos producen aún mucha menos contaminación que Estados Unidos, Japón y Portugal. En este sentido, los analistas estiman que esta proporción seguirá cayendo al menos 3 puntos porcentuales para este 2021.

“Hace apenas un par de años, pocos creían que China pudiera reducir la proporción de carbón en su matriz energética hasta al menos el 50% en un futuro previsible. Sin embargo, los resultados de 2020 demostraron la seriedad de las intenciones de controlar las emisiones por parte de China” comentó Huang Xiaoyong, director del Centro internacional de investigación sobre seguridad energética de China.
Xiaoyong, no duda en que el país consiga alcanzar el ambicioso objetivo de neutralidad de carbono para el año 2060, impulsado por enormes inversiones en el sector de las energías renovables. “El país está desarrollando activamente la energía verde. Las energías eólica, solar e hidroeléctrica representaron el 57% (11.000 millones de dólares) de la inversión total de China en infraestructuras energéticas en 2020, frente al 38% de 2019”, señala una investigación del Instituto Internacional de Finanzas Verdes de la Universidad Central de Finanzas y Economía de Pekín.

En paralelo, y con el objetivo de acelerar aún más la expulsión del carbón de la matriz energética, el gigante asiático apunta a fuentes no tan destructivas como el petróleo y el gas, que serán cada vez más importantes para China en los próximos años.
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