6/3/2021

Cultura

El ajedrez en tiempos de pandemia

¿Qué conflictos y beneficios fue encontrando el deporte durante estos largos meses de distanciamiento social y pandemia?

Autor de la nota: Franco D. Cruz

Franco D. Cruz

Publicado el 6 de Marzo de 2021


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En un periodo de cambios e incertidumbres que atraviesa incluso el mundo del ajedrez, la mayoría de los clubes se encontró de pronto en una situación de crisis, aunque en medio del caos, también existieron casos de quienes supieron encontrar oportunidades y lograron adaptarse rápidamente a los nuevos cambios pudiendo incluso verse beneficiados con los tiempos de cambios.

Uno de estos casos, bien podría tratarse del Círculo De Ajedrez Torre Blanca,  una institución de casi 50 años, situada en la Ciudad de Buenos Aires, que no solo logró sobrevivir a uno de los años más complejos que le tocó atravesar al deporte a nivel mundial, sino que también, pudo incorporar un gran número de nuevas herramientas y actividades, que en su momento fueron pensadas para mantener el entusiasmo de sus socios pero que hoy les permite posicionarse de forma mucho más optimista de cara al futuro.
Con el objetivo de entender los desafíos y oportunidades a los que se tuvo que enfrentar, el presidente de dicha institución, el reconocido Árbitro Internacional de Ajedrez FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), Leandro Plotinsky, nos cuenta en primera persona cómo fue presidir a la institución más prestigiosa del país en cuanto a Ajedrez se trata: El Círculo de Ajedrez Torre Blanca.

Según nos confirmó Plotinsky, los torneos para entonces ocupaban el centro de la escena del Club Torre Blanca, que por aquel entonces llegaba a organizar cinco de ellos de forma regular cada semana. “Se venía trabajando con la modalidad de organizar un gran número de torneos, ya sean los pensados, los días lunes y jueves, uno más lento los martes y los viernes y sabados semi rápidos” de los cuales siempre había tres o cuatro de ellos que eran válidos para el ranking internacional.

Mientras que el segundo pilar que sostenía la estructura del club, eran las propias clases de Ajedrez a las que aproximadamente 200 socios accedían en diferentes turnos. “Los miércoles se venían realizando las clases para adultos, los sábados tenía cinco niveles de escuelita, y los martes y viernes los entrenamientos de los jugadores más competitivos, entre ellos campeones argentinos y representantes del país”.

 “Cuando comienzan a llegar las complicaciones, fue en el mes de marzo, que se estaba jugando el abierto aniversario - que el club por aquel entonces estaba cumpliendo sus 48 años- del que participaban más de 70 jugadores, válido para el ranking internacional. Entre la tercera y cuarta ronda del torneo que se seguía llevando adelante, fue cuando decidimos reunirnos y comentar la situación. Para esa fecha, Alberto (Por el presidente Alberto Fernández) aún no había decretado el comienzo de las medidas preventivas, y nosotros ya habíamos decidido cerrar. Fue así como el día sábado, que llegaron unos 100 chicos para la escuelita, que nosotros los esperamos en la puerta y les avisamos que como no sabíamos que iba a pasar con la pandemia, habíamos decido no abrir, nos queríamos cuidar”.

Fue así como al igual que muchos otros clubes, se optó por comenzar un periodo de inactividad, que tenían como principal objetivo cuidarse, donde la incertidumbre era moneda corriente y el miedo producto de los más de 700 muertos diarios que lamentaban países europeos, como Italia, los obligaron a cerrar sus puertas y esperar por nuevas noticias que les diera más certezas en este nuevo marco sanitario.
Una lucha por mantener a los socios:
Si bien los primeros anuncios del Presidente Alberto Fernández apuntaban a unas pocas semanas de inactividad, las mismas comenzaban a transformarse en largos meses sin que los jugadores de los clubes pudieran volver a hacer uso de las instalaciones, y en la que las instituciones las mismas autoridades también comenzaban a movilizarse, buscando nuevas alternativas para mantener el interés de los socios, temiendo que el contexto los hiciera desaparecer lentamente.

En este punto, Plotinsky nos explica cómo empezaron a buscar nuevas alternativas, para que el socio pueda volver a sentirse contento. "A las pocas semanas desde que dejamos de vernos las caras, los mismos profesores empezamos a grabar videos y subir a youtube. En ese momento el zoom no estaba de moda como lo está ahora y, en paralelo, se comenzaron a organizar torneos diarios, todos los días a las 18 horas en diferentes páginas de ajedrez online."

“Una vez pasado el primer mes, se comenzaron a adaptar las clases para zoom, y nos enfocamos en reorganizar el grupo de whatsapp, que en primera instancia al ser uno solo era muy difícil de organizar. Finalmente segmentamos los grupos, dividiendo a los participantes en función de sus respectivos niveles y categorías, y se agregó un grupo de notificaciones único, donde ningún miembro genera conversaciones, sino que apunta más bien a difundir información importante, para que todos puedan leerla fácilmente” Agregó.

Gran parte del éxito obtenido en esta transición, fue gracias a los profesores y trabajadores del club que siguieron respondiendo pese a las adversidades y que se fueron adaptando rápidamente a los nuevos tiempos, aportando importantes ideas para el día a día de las clases que obviamente iban cambiando rápidamente siempre en busca de mejorar.

“También gracias a los mismos socios, a quienes en ningún momento se les exigió que sigan cumpliendo con la cuota, no obstante cerca del 80% de ellos siguieron cumpliendo mes a mes, lo que nos resultó de gran ayuda ya que ese dinero fue empleado directamente para cubrir los costos de los profesores y árbitros lo que siempre fue nuestra prioridad”, dice Plotinsky.
El gigante dormido:
Si bien la pandemia llegó de sorpresa y las instituciones demandaron de largos meses de para adaptarse a los nuevos tiempos, existió un gran número de casos en que los resultados superaron ampliamente las expectativas, consiguiendo desarrollar nuevos formatos de clases y torneos, e incluso implementar nuevos formatos de transmisión para mantener el entusiasmo de la gente, que respondió más que satisfactoriamente. “En los primeros meses, se les tuvo que pedir a los socios que transfirieron directamente sus cuotas a los profesores y maestros, pero ya en julio se logró implementar nuevos sistemas de cobranza digital para que el club pudiera recuperar la administración de las cuotas.

Si bien no fue el caso de todas las instituciones, al igual que muchos otros clubes, Torre Blanca comenzó a reconstruirse tan rápidamente que lejos de perder a los socios que ya tenían lograron incluso expandir el número de jugadores que participaban activamente de la institución.

“Rápidamente, se comenzó a agregar un mayor profesionalismo y se comenzaron a realizar torneos virtuales más importantes, con transmisiones en vivo a través de youtube, donde no solo se transmite, sino que también se comentaba y analizaron las partidas” confirmo.

En este punto, cabe destacar que la situación se vivió muy diferente en los clubes, lo que en gran medida fue variando dependiendo de las características socio culturales y etarias de los propios socios.

Por nombrar algún ejemplo, el Club Jaque Mate uno de los más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires, no logró concretar su transición a un modelo de clases y torneos virtuales, lo que en gran medida se debe a que muchos de sus jugadores eran personas mayores que disfrutaban de hacer lobby en las instalaciones del club, mientras que en el otro extremo Juan Pereyra, profesor del municipio de La Calera, provincia de Córdoba, y presidente de Chess Bets declaró a Infonativa, que él nuevo contexto los beneficio en un “1000%” logrando organizar clases con decenas de participantes y torneos con hasta 500 participantes.

Pocos días atrás, Pereyra pudo celebrar el primer torneo online de la municipalidad de La Calera, con una participación de 127 jugadores de todo el país y se prepara para lanzar el segundo torneo de esta índole, algo que según declara es posible gracias a la nueva coyuntura, ya que la calera no destaca por cantidad de población, y que los torneos ahora sean virtuales abre cientos de nuevas puertas para la localidad cordobesa.

“Una de las ventajas de la virtualidad, es que jugadores argentinos de gran nivel como Alan Pichott (#1 Argentina) que se dedicaron a jugar un gran número de torneos virtuales durante la pandemia pudieron participar de un gran número de torneos, incluidos algunos que organizamos en la provincia de Córdoba. Que un jugador del nivel de Alan pueda formar parte del evento dota al torneo de un gran prestigio que en gran medida lo valida como evento de renombre”.
Un estado presente:
Si bien en este periodo de grandes incertidumbres, donde resultaba fácil pensar que no era el mejor momento para apostar por los clubes, El ministerio de Turismo y Deportes de la Nación sacó su plan “clubes en obra”, que permitieron que el tiempo de inactividad se pudiera transformar en una importante ventaja.

Fue así como Torre Blanca, lejos de replegarse pudo concretar importantes obras que se venían pensando pero siempre se chocaban ante la falta de financiación, o la imposibilidad de suspender las actividades para que se pudieran realizar las remodelaciones pertinentes.

“Recibimos un dinero que nos permite agregar los baños y accesos para personas con discapacidad, y ya se aprovechó y se realizó el cambio de las cañerías permitiendo acabar con la humedad. Ahora también contamos con agua caliente en el bufete, se pintó, se cambió el piso, se cambiaron las luces de emergencia y se agregaron nuevas luces en la zona exterior, ya pensando en lo que se avecinaba, por lo que quiero aprovechar y agradecer la contribución del Ministerio de Turismo y Deportes, y su plan “Clubes en Obra, ya que si bien el tema de la pintura es algo que se puede resolver fácilmente con el apoyo de los socios, cuestiones mayores como el baño para personas con discapacidad no habrían sido posibles”.

Fue así como la ventana de tiempo entre la flexibilización para el acceso del público y la rehabilitación de las actividades de construcción pudieron ser aprovechadas de gran manera por la administración del club.
Efecto Gambito de Dama:
La coincidencia más importante (y al mismo tiempo la más impensada) que se encontró al realizarse esta investigación, fue que en varios clubes se nombró la serie de Netflix Gambito de Dama, como un punto de inflexión que marcaría un antes y un después de su estreno.

En este aspecto, Plotinsky destaca que “diciembre fue el gran auge de Gambito de Dama, durante ese mes llegaron como 40 socios nuevos, quedando ahora la tarea de intentar retenerlos”.

Al parecer, la historia de la joven Beth Harmon habría inspirado a una nueva generación de jóvenes ajedrecistas y les habría dado a muchos clubes la posibilidad de consolidarse y ganar renovada fuerza en este periodo de adaptación que les tocaba atravesar.

En cuanto a si este nuevo envión producido por la reconocida serie de Netflix, ahora solo resta saber si se trata de una moda pasajera, o si realmente logrará que el deporte pueda captar la atención de miles de jóvenes alrededor del mundo. 

En este aspecto Plotinsky se muestra muy seguro, y considera que “puede ser que de momento algunos se vayan, pero tarde o temprano van a regresar, una vez que  leíste tus primeros libros de ajedrez, aprendiste tus primeras aperturas y jugaste tus primeros torneos algo dentro de uno cambia, y es muy difícil que eso se pierda” aseguró.
La nueva normalidad y el ajedrez nuevamente cara a cara con la gente:
Una vez que comenzamos a aprender muchas cosas nuevas sobre el virus, que logró estabilizarse el número de casos nuevos y que de una forma u otra logramos salir bastante airosos de la peor parte de la pandemia, fue cuando algunos bares, teatros y comercios empezaron a reabrir sus puertas, y en este momento muchos clubes comenzaron a preguntarse ¿Cuándo llegaría su turno?

Fue entonces, cuando los jugadores comenzaron a reunirse por su propia cuenta en los diferentes parques a hacer sus propias partidas, a volver a ponerse en contacto con las piezas y a verse nuevamente las caras entre sus compañeros.

En consecuencia, desde Torre Blanca se decidió realizar una pequeña prueba para ver como resultaba: “con esos chicos que se juntaban en el parque y algunos más, se juntó un grupo de 25 personas para realizar algunas partidas en la vereda del club, haciendo uso las nuevas instalaciones lumínicas”, en esta primera ocasión, se trató de un evento cerrado.

No obstante, eran cada vez más los vecinos que pasaban y preguntaban, se mostraban intrigados y querían formar parte. Fue un muy buen recurso que originalmente se empleó para satisfacer las peticiones de los socios, ya que muchos de ellos continuaban extrañando la presencialidad de los eventos, pero accidentalmente también se convirtió en una intervención social, un reencuentro del ajedrez con el barrio y una publicidad que les permitiría seguir atrayendo la atención de muchos jóvenes que se interesaban por el deporte.

Posterior a eso, se logró tramitar exitosamente la habilitación de seguridad e higiene y se empezó a implementar, incluso se siguió haciendo una vez habilitados los espacios interiores del club.

“Se empezó a abrir los sábados y los viernes el ajedrez en la vereda, en el lugar se tomaba la temperatura, era obligatorio el uso del tapabocas, había que presentar una declaración jurada y además la organización se encargaba de limpiar las piezas y tableros cada una hora, podía ir una sola persona por vez al baño y el buffet se mantenía cerrado”.

Luego, el evento comenzó a tomar mayor escala, los sábados y viernes cada 15 días la ciudad comenzó a cortar la calle Humahuaca, por lo que desde enero ya comenzó a ir mucha más gente, incluyendo personas del barrio, ajedrecistas aficionados y socios”
Posteriormente se siguieron sumando nuevos días, “en febrero sumamos todos los viernes y sábados, si bien semana de por medio se cortaba la calle, la otra semana seguíamos jugando en la vereda, afortunadamente los vecinos se coparon y comenzaron a prestarnos sus veredas para agregar más mesas y así incluir a más gente, aunque cuando cortan la calle se vive distinto. Incluso armamos un ajedrez gigante que atrae mucho la atención de los más niños, se sacan fotos, algunos intentan jugar alguna partida, es muy lindo, actualmente no damos abasto”.
Virtualidad, participación internacional y reestructuración:
Si en algo estuvieron todos de acuerdo, es que el ajedrez virtual llegó para quedarse, lo que si bien no significa que los clubes vayan a perder relevancia sino todo lo contrario, que se podrán dotar de renovadas herramientas para poder llegar con mayor facilidad y mejores recursos al público.

En esta línea, Pereyra sigue redoblando su apuesta por las clases en línea y torneos virtuales, con el objetivo de posicionar a la pequeña localidad de La Calera en el radar de los nuevos circuitos nacionales que se vienen abriendo camino, mientras que en Torre Blanca se está pensando en instalar nuevos proyectores, para reemplazar los viejos tableros gigantes con piezas adhesivas por proyecciones que en simultáneo serán transmitidas en vivo para los jugadores que prefieran tomar la clase a distancia a través de Zoom, al tiempo que instaló nuevas conecciones de internet para garantizar que el club cuente con un internet de calidad óptima que garantice a los jugadores la mejor conexión.

“Hay gente ya se acostumbro tenemos socios de Córdoba, Neuquén, México, y de diferentes puntos del interior” manifestó el presidente del Círculo de Ajedrez Torre Blanca, que ya reconoció los domingos que históricamente se consideraron día de descanso seguirán teniendo propuestas de torneos online que ya están cobrando relevancia internacional.

“Actualmente, en los torneos que venimos celebrando el socio tiene derecho a jugar gratis, los no socios tienen que pagar una inscripción de 150 pesos y los jugadores de Perú y Bolivia que también encontraron en esta propuesta una ventana para ganar experiencia internacional vienen pagando una inscripción de un dólar”, monto que resulta realmente accesible, teniendo en cuenta los elevados costos que significaba salir a buscar experiencia internacional, mientras que las arcas del club al mismo tiempo se benefician de su participación.

“Si bien parece un monto menor, si sumamos la participación de los no socios, 10 en enero, 10 en febrero, y ahora los jugadores de Bolivia y Perú que aportan 1 dólar cada uno a través de PayPal, siendo que ya son más de 30 jugadores se termina haciendo una circulación monetaria que para los montos que mueve el club termina siendo considerable”.
Ahora con validez internacional
Otro dato que señala que esta modalidad de ajedrez virtual apunta a quedarse por largo tiempo, es que la FIDE ya anunció y está trabajando en una nueva modalidad de torneos híbridos, donde los jugadores jugarían enfrentados entre ellos a la distancia, pudiendo abaratar considerablemente los costos de los jugadores que quieren medirse contra grandes figuras de todo el mundo; “cada sede contará con un árbitro y se jugaría con un tablero frente a cada jugador y las cámaras para que puedan ver al rival con quien se enfrentan”.

Medida que también fue celebrada por Pereyra, que admitió que se mostró muy convencido con la nueva modalidad ya que eso le permitiría jugar muchos más partidos que los que venía jugando hasta ahora.

Como conclusión, es importante remarcar que si bien existe una de las tantas formas que el ajedrez tomo que hoy está sufriendo, que es el ajedrez del club donde la gente se reunía, contemplaba partidas y pasaba tardes enteras, existen muchas nuevas formas que están surgiendo y muestran tener una potencialidad que espero pueda ser bien aprovechadas.

Pereyra, se mostró muy convencido en este punto y señaló que “los nuevos tiempos trajeron muchísimos cambios a los que uno se tiene que ir adaptando. Hoy la FIDE está analizando restar 30 minutos a las partidas pensadas, los torneos duran mucho menos que antes y el frenesí que da lugar en las llamadas blitz dan margen a que los jugadores de la élite puedan sacarse partidos los unos a los otros, y que todos ellos se vuelvan más ambiciosos y salgan en busca de la victoria, antes la gente veía una partida por muchísimas horas, y si jugaban entre los 10 mejores probablemente cuatro partidas de las cinco terminaban en empate, hoy es muy diferente y los torneos se están adaptando más al público y la implementación de la modalidad muerte súbita es un claro reflejo de eso”.
Este importante punto también fue señalado por Plotinsky, quien aseguró que tuvieron que ser un “camaleón”, probando diferentes modalidades de clases, plataformas diferentes, cambiar los horarios e implementar una gran cantidad de cambios que pudieron hacer posible este nuevo renacer que hoy está viviendo el Círculo de Ajedrez Torre Blanca.
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