1/9/2020

Política

El peligroso preacuerdo petrolero que anticipa los convenios de “productividad”

En la medida que avanzan los acuerdos con los grupos financieros globales y el FMI, se habla de “sustentabilidad” y “productividad” que parecen orientados a mantener el empleo. El fin de semana, YPF y el sindicato de petroleros alcanzaron un acuerdo en ese sentido. ¿Quién corre con el sacrificio?

Publicado el 1 de Septiembre de 2020


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Luego de algunos conatos de conflicto, el sindicato de petroleros privados de Neuquén, conducidos por Guillermo Pereyra y la petrolera estatal YPF, alcanzaron un pre acuerdo que será ratificado por las cámaras petroleras privadas del país, antes de poder ser homologado.

Como sucedió con el aumento de los combustibles, YPF es enviada por las corporaciones petroleras privadas como punta de lanza para ajustar sobre el bolsillo de la gente. Fue la primera en anunciar el aumento, al que siguieron luego Axion, Shell y Puma, y ahora es quien fue designada como vocera de los intereses corporativos para negociar con los trabajadores petroleros privados de Neuquén.

El objetivo era alcanzar un “acuerdo de productividad” que le permita a las empresas “ajustar los costos laborales” para poder volver a operar los pozos desafectados mientras el precio internacional del crudo se derrumbaba.

En criollo, cuando el negocio iba mal, pararon los pozos. Ahora que el precio se recupera, pretenden volver al negocio bajando el salario de los trabajadores. Una dinámica habitual en tiempos de crisis, en la que se busca que los únicos que corran con las consecuencias, sean los bolsillos de los trabajadores.
El antecedente es peligroso, dado que en el marco de las negociaciones con el FMI y en los anuncios para enfrentar la crisis provocada por la pandemia, las palabras “productividad” o “sustentabilidad” aparece en forma trillada en los mensajes de los organismos y del gobierno.

“El acuerdo de productividad implica una quita de remuneratividad de conceptos adicionales que estaban incluidos en el salario neto de los trabajadores. YPF aspira a reducir al menos un 10% el costo laboral. Cuáles son los diferencias con relación a lo firmado con Mendoza y Santa Cruz.” señaló Roberto Bellato, periodista especializado en energía para el portal de lobby empresario EconoJournal.

“El documento al que accedió Econojournal contempla una serie de cambios, aunque pone el foco en una quita de remuneratividad de conceptos adicionales que estaban incluidos en el salario neto mensual que cobraban los trabajadores. En esa lista figuran, por ejemplo, adicional por zona, torre, desarraigo, horas de viaje, viandas, social y horas extra. Esos conceptos pueden representar hasta un 50% del salario de bolsillo de los afiliados al gremios de Pereyra.” destaca el periodista.

Dicha circunstancia es ratificada también por el diario de Rio Negro, el cual señaló que “El preacuerdo contempla cambios importantes en la forma de trabajar aunque con la aclaración de que esos cambios no se darán en el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) sino que serán un complemento transitorio, por ahora hasta el 28 de febrero” aclarando sobre la provisoriedad de los seis meses, aunque Pereyra destacó a dicho periódico que se podría extender por seis meses más.

“Entre los puntos acordados se prevé que varios bonos como el de Paz Social, Adicional Torre, Adicional Disponibilidad, Adicional Yacimiento, Adicional Choferes de Transporte y Adicional Torre Servicios Especiales pasarán a ser no remunerativos” describe el Diario de Rio Negro a través de su portal especializado EnergíaOn.

El argumento que utilizan ambas partes es que “Para los trabajadores que desde hace más de cinco meses están suspendidos el nuevo esquema laboral pactado representa no sólo el regreso a la actividad sino la posibilidad de incrementar sus salarios, mientras que para las empresas representa una forma menos costosa de poder volver a poner en funcionamiento los equipos de perforación y fractura que están parados desde marzo.”

El argumento no aclara que el viernes pasado, el crudo cerró por encima de los u$s 45, lo que no sólo echa por tierra el acuerdo del precio sostén garantizado por el gobierno nacional bajo la modalidad “Barril Criollo”, si no que marca un principio de recuperación para el sector.

“Desde el miércoles de la semana pasada se empezó a registrar una mayor oferta de crudo en el mercado local. Habrá que decisión toma el gobierno, pero en la práctica refinadores y productores comenzaron a negociar precios de venta sin tener en cuenta el barril criollo”, explicó un consultor a EconoJournal, mostrando que la recuperación de productividad obedece al piso de rentabilidad empresaria, y que la recuperación del precio motiva la dinámica, no así el salario de los trabajadores.

Las reducciones en el carácter no remunerativo, además, afecta en forma considerable las arcas del Anses, por cuanto dichos rubros dejarán de pagar contribuciones patronales. En el marco de un debate sobre movilidad jubilatoria, y con el agravante de la discusión abierta con el FMI, el antecedente alcanzado por YPF, como petrolera estatal, con el sindicato de petroleros de Neuquén, configura un peligro de repetir fórmulas del pasado para diseñar una recuperación económica que apenas podrá reflejarse en los balances empresarios.  

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