30/7/2022

Sociedad

Escuela de Música de Neuquén cerrada: La problemática edilicia sin soluciones

Con obras sin terminar, la Escuela Superior de Música de Neuquén no tiene clases desde principios de junio. No es un caso aislado: durante el año pasado muchos colegios de la Capital neuquina y la provincia en general no empezaron a tiempo las clases debido a las precarias condiciones edilicias a las que se enfrentan todos los niveles.

Autor de la nota: Francisco Amusategui

Francisco Amusategui

Publicado el 30 de Julio de 2022


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“La ESMN se manifestó en varias ocasiones para la mejoría de las condiciones de estudio y trabajo.”

Las condiciones edilicias siempre han sido un problema en la educación pública, sobre todo en el interior del país. Durante la cuarentena, la necesidad de dejar los espacios de las escuelas agudizó la ya existente precariedad de los edificios de todos los niveles. Tal es el caso de la Escuela Superior de Música de Neuquén (ESMN), una institución terciaria pública ubicada en Neuquén Capital que lleva sin clases desde el 6 de junio por problemas en sus dos edificios que imposibilitan llevar a cabo las actividades con regularidad.

“Cuando empezó el invierno y se pusieron en funcionamiento los calefactores, se detectaron algunas pérdidas de gas. La gente de mantenimiento acudió a la escuela a solucionarlo pero no se solucionaba. Iban, decían que estaba todo bien y al otro día nos encontrábamos con el mismo problema. Así se volvió un problema recurrente” dijo Victor Zuccoli, rector de la ESMN en una entrevista exclusiva con InfoNativa. “En un momento, por intervención de los auxiliares (ellos eran quienes detectaban estas situaciones todos los días a la mañana), se acercó la gente de ATE. Ahí ellos [los auxiliares] decidieron retirarse del establecimiento porque no estaban dadas las condiciones de seguridad.”

Posterior a la intervención del gremio y a la decisión de parte de los auxiliares de retirarse de la ESMN, personal de la Escuela, estudiantes y familias decidieron conjuntamente cerrar el establecimiento y dejar en manos del Consejo Provincial de Educación la situación para que se inicien las obras necesarias para retomar las actividades. Inicialmente el plazo que se les dio fue de 15 días para finalizar las refacciones.

“Cuando empezó la obra de gas determinaron que había problemas bastante graves y que se necesitaba una obra grande. Así que se extendió al receso de invierno.” continuó el rector. “Regresamos del receso, que se suponía que iba a estar todo bien para retomar las clases, nos encontramos con que Camuzzi [proveedora de gas] había retirado el medidor y no lo había devuelto. Eso tomó varios días y varios reclamos más. Nos dijeron que estaba el “OK” de Camuzzi para volver, pero no estaba el medidor por algunas observaciones que ellos habían hecho.” El día de la fecha de cierre de esta edición de InfoNativa (29 de julio), el vicerrector Sebastián Iuri se acercó a las instalaciones de la ESMN. Se encontró con un reacondicionamiento siendo llevado a cabo para la reinstalación del medidor de gas que en breve estaría listo para su uso.

Entre otros problemas de suma gravedad, se encuentra el piso del “edificio nuevo” inaugurado en 2018 aproximadamente. “En un momento empezamos a notar que el piso de la parte nueva se estaba levantando. Se hizo un arreglo provisorio para no interrumpir el ciclo de clases, pero un estudio posterior demostró que se necesitaba una obra mucho mayor” mencionó el rector. Esta obra no era posible de concretar en lo que durara el receso invernal, por lo tanto se pospuso para el verano.

De igual manera se pospuso una obra en el edificio histórico (una casa construida en 1904). El personal y los estudiantes habían realizado reclamos sobre grietas en los techos “Por lo menos para nosotros que no entendemos nada se veían como algo peligroso”, aclaró Zuccoli. Tras un estudio, se vio necesario dejar inutilizada esa área que comprendía cinco espacios, cuatro administrativos y un aula. Al día de la fecha se están realizando construcciones y reacondicionamientos utilizando material seco para poder reubicar esos espacios en otro sector de la institución. Uno de los principales reclamos ha sido la constante aplicación de soluciones provisorias y no arreglar problemas de base, lo que desemboca en los problemas graves que tiene la institución en este momento.

“Nos pusieron como fecha para la entrega de la escuela en condiciones entre el 8 y el 12 de agosto. Si el sistema de gas funciona y se habilitan los espacios, ya por esas fechas deberíamos poder volver.” Estableció el rector y cerró: “Lo que nosotros visualizamos desde nuestro lugar es que ha habido un abandono de las instituciones en este tiempo. Pasó la pandemia y con el receso de verano del año pasado se podrían haber puesto todas las escuelas en condiciones, pero no se hizo absolutamente nada. Lo que pedimos no solo para nosotros sino para todas las escuelas de la provincia es que se pueda hacer un relevamiento del estado de todas las escuelas cuando termina el ciclo lectivo y que se hagan las obras durante el mes de enero y se puedan entregar las escuelas en condiciones al reanudar las actividades.”

A pesar de sufrir de problemas de infraestructura graves, la ESMN es una privilegiada entre las escuelas de Neuquén debido a su ubicación (pleno centro de la capital provincial) y la cantidad de estudiantes y personal que asiste (aprox. 1900 estudiantes y 250 miembros del personal según fuentes oficiales). Generalmente, el área de mantenimiento acude a la ESMN el mismo día que se solicita, sino al día siguiente (aunque sea solamente a revisar). Distinto es el caso de las escuelas más pequeñas y ubicadas en la periferia.

El Centro Provincial de Enseñanza Media (CPEM) n° 44 está ubicado en el barrio de Parque Industrial, bastante alejado del casco céntrico de la ciudad de Neuquén. A este colegio secundario asisten un aproximado de 350 estudiantes y, en primera instancia, el reclamo principal es el mismo que en la ESMN: Se aplican soluciones provisorias, parches a problemas de base que no hacen más que empeorar.

Claudio Rivadero es el director del CPEM 44 y se comunicó con InfoNativa para dar su punto de vista respecto de la situación del colegio. “Hemos tenido muchos problemas con la calefacción y con la iluminación que recién ahora se solucionaron parcialmente. Pero siempre son eso, soluciones parciales, parches, digamos. Tenemos un gimnasio con una caldera desarmada porque no andaba, vinieron a desarmarla pero nunca la arreglaron” reclamó el director. Además, resaltó que cada vez que tiene que hacer un reclamo por el sistema virtual de gestiones de mantenimiento con el que todas las escuelas de la provincia elevan los pedidos, también tiene que elevar una nota a su supervisora y al encargado de distrito para que, en caso de no solucionarse el problema, quedar notificadxs. “Puede que no me cambien la cerradura necesaria y la escuela quede abierta, o no se arregle la iluminación de un aula y por lo tanto no poder dictar clases con normalidad en el turno noche”, mencionó.

La principal crítica yace en lo indirecto del sistema para las solicitudes de mantenimiento. En los casos más ideales, el área de mantenimiento del CPE debería recibir las solicitudes, contratar a una empresa o profesional para atender a las solicitudes e inmediatamente enviarlx/s a resolverlo. En algunos casos, dice el director, van al día siguiente y en otros tardan meses incluso para los reclamos más simples.

Beatriz Olivarez, directora de la Escuela primaria n°140 ubicada en el barrio Don Bosco en el sur de la ciudad, también nos brindó testimonio de las dificultades edilicias que atraviesa la institución: “Nuestra Escuela 140, va resolviendo los problemas edilicios, en la medida que el Consejo de Educación responde a lo solicitado, luego de varios años hemos podido resolver los techos de primer ciclo, aun falta los de nivel inicial, seguimos atesorando el pedido de construcción de baños de primer ciclo, de mejorar el playon grande, de poder pintar toda la escuela”, declaró. Además, mencionó: “así vamos sumando necesidades de mejoras para nuestra querida Escuela”

El año pasado, al volver la presencialidad en nivel inicial y medio en toda la provincia de Neuquén se produjo un hecho trágico en el que dos auxiliares de servicio y una docente fallecieron debido a una explosión de gas en la escuela albergue n°144 del paraje Bajada San Roque, a 60 kilómetros de la localidad de Añelo. Tras este hecho, los reclamos edilicios fueron cada vez más visibles. Hoy, un año después, la situación de las escuelas de todos los niveles es prácticamente inexistente en los medios de la región. Es de suma importancia que la relevancia mediática de estos reclamos aumente en la misma medida que los problemas de infraestructura con el avance del tiempo, solo así es posible que se atienda a las necesidades de los establecimientos educativos que son una parte troncal de la formación ciudadana.

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