26/7/2020

Sociedad

Google, Microsoft y la mercantilización: los peligros para el futuro de la educación

Un reciente estudio presentado por la Internacional de la Educación, la organización que agrupa sindicatos docentes de todo el mundo, advierte sobre la privatización y la mercantilización de los sistemas educativos a nivel global.

Publicado el 26 de Julio de 2020


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Los riesgos crecientes de privatización y mercantilización de la educación a nivel global es una de las mayores preocupaciones de la Internacional de la Educación (IE), la organización que agrupa a sindicatos docentes de distintos niveles de todo el mundo. En la Argentina la integran CTERA y CONADU entre otras organizaciones gremiales.

Ante ello, se puso en marcha la campaña “Educar, no lucrar”, y se presentó éste mes un informe llevado adelante por los académicos Ben Williamson (Universidad de Edimburgo, Escocia) y Anna Hogan (Universidad de Queensland, Australia) en el que se aborda de qué forma el capital privado aprovechó la pandemia de COVID-19 para avanzar de manera sustantiva sobre el sector educativo.

Esto se dio, sobre todo, por el protagonismo que han ganado las tecnologías digitales en manos de grandes corporaciones globales. Pero también por la habituación de los usuarios a las formas a distancia y un clima general de crisis en el que cobran impulso los discursos ingenuos sobre la “experimentación” y la “innovación”. De esta forma, durante la pandemia, el gran capital trasnacional se posicionó en inmejorables condiciones para imponer sus condiciones en el futuro de la educación, más allá de la crisis.

 

Reinventar la educación:


En su presentación del informe, Ben Williamson destaca que “Algunas voces han descrito la experiencia de la pandemia en la educación como una oportunidad histórica para reformarla. Para ciertos medios, el paso a la enseñanza a distancia ha sido «el mayor experimento de las tecnologías de la educación» de la historia. El aprendizaje digital se ha presentado como un «pequeño modelo a escala» del futuro que se está gestando. El director de educación de la OCDE, Andreas Schleicher, llegó a afirmar que se trataba de «un momento magnífico» en el que había desaparecido «toda la burocracia» que ahoga la innovación en la educación pública.”

En ese sentido, Williamson advierte sobre los avances concretos en ese sentido que se han dado en Nueva York, allí donde el acercamiento con la fundación Bill y Melinda Gates fue presentada de manera rimbombante como “reinventar la educación” del estado y, como advierte el especialista “poner en práctica las ideas reformadoras que Gates defiende desde hace tiempo”.

En su informe destaca las palabras de Andrew Cuomo, alcalde de Nueva York, al ser presentada su propuesta de reinvención de la educación. Allí, el alcalde señaló “El modelo antiguo consiste en que todo el mundo va a un aula y se sienta, el docente se pone delante de la clase y enseña, y eso es lo que hacemos en toda la ciudad, en todo el estado, en todos esos edificios, con todas esas clases físicas… ¿por qué seguir así con toda la tecnología que tenemos?”

“La alternativa parecía obvia: echar abajo el sistema escolar clásico y sustituirlo por un ´sistema de educación más inteligente´” señala Williamson.

 

Las nuevas infraestructuras privadas de la educación pública


“Cuando la ola de cierres escolares se extendió por todo el mundo, los centros escolares se enfrentaron al reto de cómo enseñar y aprender a distancia. Para conseguirlo, necesitaban la infraestructura técnica adecuada. En el Reino Unido, cuando se hizo evidente que muchas escuelas lo estaban pasando mal y buena parte de sus estudiantes no tenía acceso a un ordenador, el Departamento de Educación dedicó 100 millones de libras a la compra de portátiles para el alumnado e inició una colaboración con Google y Microsoft con el fin de dotar de infraestructura digital para la enseñanza a distancia a las escuelas que lo necesitaran.” Señala el informe de la Internacional de la Educación.

Y precisa aún más sobre los alcances de la intervención de las corporaciones digitales. Williamson destaca “Google y Microsoft también se asociaron a la Coalición Mundial para la Educación, una alianza internacional creada por la UNESCO para proporcionar hardware, software e infraestructura digital al alumnado sin los recursos necesarios. Google vio como se disparaba en todo el mundo la demanda de su paquete de aplicaciones G Suite, sobre todo en el caso de su herramienta de gestión de clases Google Classroom, y lo convirtió en el centro de recursos Teach from Home. Microsoft ofreció a las escuelas asistencia «rápida» para actualizar a Office365.”

“Los acuerdos que los centros escolares cerraron apresuradamente con Google y Microsoft, de forma gratuita o con importantes subvenciones, serán muy difíciles de revertir. Estas empresas están compitiendo por lograr un dominio estructural de la infraestructura digital para la enseñanza a muy largo plazo” señala Williamson y Hogan en su estudio.


Las tecnologías educativas de consumo


“A pesar de las grandes inversiones financieras destinadas a las tecnologías de la educación durante la pandemia, es poco probable que la venta de tecnologías a las escuelas sea una estrategia rentable a largo plazo, ya que las instituciones tienen por delante años de recortes presupuestarios” señala el informe de la Internacional Educativa.

Ante ese escenario, destacan “de esta crisis ha surgido también un modelo de negocio alternativo: vender tecnologías de la educación al alumnado y a las familias, materializando un nuevo modelo de educación directo al consumidor. Los proveedores de plataformas de aprendizaje en línea, como la Academia Khan, la Connections Academy de Pearson o Coursera, han registrado un espectacular aumento de la demanda durante la crisis.”

También destacan sobre el avance de las nuevas redes sociales y los negocios de publicidad para la orientación del consumo en las nuevas tecnologías de la educación.

“El modelo directo al consumidor también abre las puertas del mercado de la educación a nuevos actores. La red social TikTok experimentó un rápido crecimiento durante la pandemia, en especial por la llegada de estudiantes en busca de recursos de apoyo para el aprendizaje. En este contexto, TikTok aceleró sus planes para poner en marcha LearnOnTikTok y gastó millones en acuerdos estratégicos en Europa y los Estados Unidos” señala Williamson.

Lo que ha impulsado a TikTok a adentrarse en el mercado de la educación es la publicidad. “Sin duda, tenemos la esperanza de que el contenido educativo nos haga más atractivos para los anunciantes —explicó su director general en Europa—. Están estudiando cómo conseguir un alto nivel de compromiso de la plataforma y el contenido educativo puede ser una extensión de su estrategia” destacan desde la empresa.

Ante tal circunstancia, el informe de Williamson y Hogan advierte que “el futuro de las tecnologías educativas de consumo puede avanzar por dos vías: hacia un sistema más lucrativo de suscripción a plataformas de aprendizaje en línea gestionadas por la industria o hacia el contenido de «micro-aprendizaje» publicado en las redes sociales, que pretende obtener ingresos exponiendo a sus jóvenes clientes a la industria de la publicidad.”

 

Los futuros de la educación público-privada


“Los aspectos que hemos identificado destacan solo algunas de las actividades y las organizaciones comerciales que se han vinculado a la educación pública durante la pandemia. El apoyo multisectorial de Gobiernos, organizaciones internacionales, inversores y entidades filantrópicas ha contribuido a crear las condiciones necesarias para una mayor comercialización de la educación cuando las escuelas vuelvan a abrir” destacan los especialistas.

Los altos niveles de dependencia sobre “los fierros” a través de los cuales la tecnología logra alcance, son puestos de relieve en el informe de Williamson y Hogan, quienes señalan “los centros educativos dependerán cada vez más de la infraestructura digital proporcionada por gigantescas corporaciones tecnológicas y de los recursos, las herramientas y las plataformas que facilita la industria de las tecnologías de la educación. También es probable que familias y alumnado participen en nuevas formas de «educación en la sombra» a través de cursos en línea, tutorías privadas con mejoras digitales o incluso redes sociales.”

El sentido del estudio iniciado es puesto de relieve por Williamson en su presentación “esperamos que el informe contribuya a plantear el debate urgente que debemos encarar sobre las necesidades del alumnado, el trabajo del profesorado y las posibilidades de control democrático de la educación pública cuando empecemos la larga recuperación de la pandemia de COVID-19.”

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