15/10/2020

Internacionales

India y Sudáfrica piden que la cura sea inclusiva y popular

Los gobiernos de ambos países reclamaron a la Organización Mundial del Comercio una exención de propiedad intelectual para aquellos desarrolladores que den con la cura, hasta que se alcance la inmunidad de grupo a nivel mundial.

Autor de la nota: Franco D. Cruz

Franco D. Cruz

Publicado el 15 de Octubre de 2020


Imagen de la nota 'India y Sudáfrica piden que la cura sea inclusiva y popular'

En un movimiento histórico, India y Sudáfrica solicitaron el 2 de octubre a la Organización Mundial del Comercio (OMC) que permitiera a todos los países optar por no otorgar ni hacer cumplir las patentes ni otras medidas de propiedad intelectual para medicamentos, vacunas, pruebas de diagnósticos y otras tecnologías que resultan de vital importancia para plantar freno a la pandemia del coronavirus. La propuesta apunta principalmente a la necesidad de que el mundo alcance una suerte de inmunidad grupal.
Este movimiento tiene un precedente muy similar, ya que hace casi 20 años que los los gobiernos de ambos países hicieron una petición parecida, en ese momento apuntando contra los medicamentos vinculados con mejorar la calidad de vida de los pacientes con VIH/sida.
En esta ocasión, la organización de Médicos Sin Fronteras se sumó al reclamo y le pidió a los gobiernos que respalden esta solicitud. Por lo pronto el consejo de los “Acuerdos sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados al comercio” órgano dependiente de la OMC, se reunirá para comenzar a construir consenso sobre el tema. “Una pandemia mundial no es momento para seguir haciendo negocios como de costumbre. No hay lugar para las patentes o el lucro empresarial mientras el mundo se enfrenta a la amenaza de la COVID-19”, afirma Leena Menghaney, directora de la Campaña de Acceso de MSF en el sur de Asia.
“Durante la pandemia, Gobiernos y otros actores médicos han hecho frente a barreras de propiedad intelectual para productos esenciales como mascarillas, válvulas de ventilación y reactivos para test” manifestó la profesional, que asegura que esta es una oportunidad sin igual para demostrar que los gobiernos son capaces de mirar más allá del mercado y velar por la salud de su gente que en estos momentos los necesita más que nunca.
Actualmente, existe un mecanismo dentro de la organización que contempla este tipo de excepciones. Si los países miembros están de acuerdo con la exención, cada gobierno nacional puede optar por no otorgar ni hacer cumplir la propiedad intelectual relacionada con todos los productos médicos y tecnologías de COVID-19.

¿Si no es el gobierno, entonces quién?
A la fecha, no existen muchos precedentes que nos hagan pensar de que el mercado pueda llegar a solidarizarse y comercializar el medicamento a un precio popular, que garantice realmente mitigar el impacto de la pandemia en todo el mundo. Lejos de ellos el único medicamento aprobado hasta ahora específicamente para tratar la COVID-19, lo ha autorizado de una manera que excluye a un alto porcentaje de la población mundial ya que su precio se estipulo en 2.340 dólares, a pesar de que la corporación que desarrolló el medicamento recibió casi 80 millones de dólares en fondos públicos para su desarrollarlo. Por lo que resulta indignante el precio de mercado, siendo que actualmente los precios de producción del remdesivir se estiman en 9 dólares. 



Por su parte, las grandes farmacéuticas siguen asegurando que las patentes son un problema menor para el acceso a las vacunas, algo que fue claramente desmentido por la organización de Médicos Sin Fronteras, que documentó cómo las patentes son una verdadera traba que evite el acceso a la salud, situación que se ve aún más agravada en los países en vías de desarrollo. En el archivo se puso de ejemplo las vacunas contra la neumonía y el virus del papiloma humano que al día de hoy siguen siendo de difícil acceso para los más necesitados.
Verdaderamente, para esta organización, causaría un gran impacto en la credibilidad de los gobiernos si nuevamente le dan la espalda a la salud general y dejan que los muertos se sigan sumando de a miles, mientras que “las corporaciones que ya han recibido miles de millones de fondos públicos para financiar la investigación persigan sus intereses comerciales sin tener en cuenta las necesidades globales”.
Candice Sehoma, responsable de Asuntos Humanitarios de la Campaña de Acceso de MSF en Sudáfrica, insta a que desde todo el mundo se presione para que finalmente se priorice el salvar las vidas humanas. Hoy el mundo entero está dando su mejor esfuerzo por contener los estragos de esta pandemia y lamentablemente lo está haciendo sin las herramientas necesarias, porque sus “dueños” no saben ver más allá de sus bolsillos.

Publicidad - Fatica