12/5/2020

Política

La Corte extiende la feria en medio de una parálisis absoluta de la Justicia

Alejados de la realidad, los Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, prorrogaron nuevamente la feria judicial extraordinaria por riesgo al contagio de Covid19. Desde hace 54 días la justicia se encuentra paralizada. Crece el rechazo social a los jueces y brotan los reclamos de reforma.

Publicado el 12 de Mayo de 2020


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En el día de ayer, la Corte Suprema de Justicia de la Nación lanzó la acordada 14/20 a través de la cual extiende la feria judicial extraordinaria que dispusiera desde el 20 de Marzo del corriente año, cuando entrara en vigencia en el país el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

De hecho, la Corte habilitó su funcionamiento exclusivamente para el dictado de la acordada, que lleva un número correlativo a la cual prorroga, lo que evidencia el escaso funcionamiento del máximo cuerpo de la Justicia Argentina.

Estrictamente, desde el 20 de Marzo, la Corte apenas se expidió en tres casos. Aquella provocada por la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, en la que la Corte resolvió no tener competencia para regular el funcionamiento del cuerpo legislativo. Un recurso de amparo para autorizar el pago de honorarios a un médico del ejército y la declaración de buena voluntad de garantizar el derecho a la vivienda de los residentes de un geriátrico.

En 54 días abordaron apenas tres casos, en medio de la crisis de salud más grande de la historia mundial, con un cierre de la actividad productiva y laboral que ha provocado despidos y suspensiones violatorias de los decretos vigentes, con detenciones por violaciones de cuarentena, alzamientos de los penales por parte de los detenidos que reclaman agilidad para el dictado de sentencias, represión de los motines con más de ocho muertos en todo el país, con las cadenas de pagos absolutamente rotas en materia comercial y con abusos sistemáticos de las grandes empresas en la edificación del consumo cotidiano de la sociedad.

Como si nada de ello estuviera, el servicio de Justicia permanece grotescamente suspendido.

El funcionamiento remoto de la Justicia Penal es escaso, los procesos en los que se habilitan la feria judicial se encuentran restringidos a las personas detenidas. Los nuevos procesos penales generados, no encuentran respuesta en los Tribunales que permanecen cerrados y no reciben siquiera las instrucciones sumariales de la policía.

En materia laboral, con la instancia conciliatoria paralizada más allá de cualquier recomendación de avanzar en mediaciones virtuales por parte de los órganos ejecutivos, los despidos y suspensiones violatorias del decreto presidencial vigente se extienden sin que el Poder Judicial reaccione para dar respuesta.

Las obras sociales privadas han limitado su marco de cobertura, exclusivamente, a las situaciones de Covid 19 y urgencias. Los grandes conflictos con las prepagas obtienen sentencias de amparo judicial por vía electrónica, los casos de menor relevancia se quedan sin respuesta.

En cada una de los enormes conflictos sociales que está dejando el transcurrir cotidiano en tiempos de cuarentena, el funcionamiento de la Justicia fue escaso, poco eficiente y extrañado de cualquier atisbo de solidaridad social en el trato cotidiano a las personas en conflicto legal.

El escándalo mediático montado por las corporaciones de la comunicación en relación a la liberación de personas privadas de la libertad, ha significado un golpe durísimo para el Poder Judicial.

Por un lado, las protestas en los distintos penales del país, demuestra que el Poder Judicial no sólo materializa arbitrariedades cotidianas con la administración de justicia para las personas privadas de su libertad, si no, que, en éste tiempo de pandemia, no estuvo a la altura de las circunstancias para prevenir los conflictos carcelarios, y asumir su responsabilidad institucional, de dar respuesta en los procesos penales a las situaciones de emergencias planteadas.

Las cárceles insultan a la Justicia. Y la sociedad en su conjunto también, en la inteligencia que hay una suelta masiva de presos en el país, nada más alejado que la realidad.

Una reciente encuesta, evidencia el profundo rechazo social que existe hacia la actividad judicial en la ciudadanía.

El espacio Opinión CELAG realizó una muy seria encuesta, entre las cuales interrogó a los consultados acerca de “¿cómo evalúa el desempeño de los siguientes actores sociales durante la presente crisis sanitaria? “

La respusta en relación a los Jueces fue contundente. El 75,3% de los consutlados tuvo una respuesta negativa hacia la administración de Justicia actual. Muy superior al 52,2% de mirada negativa que tenían los Bancos. Hay que hacer mucho esfuerzo para conquistar un rechazo social aún más grande que el de los Bancos en éste país.




En el día de ayer, el Presidente Alberto Fernández, ratificó en una entrevista televisiva que tiene casi terminada la reforma judicial a la que se comprometió a abordar el primero de Marzo en la apertura de las sesiones legislativas.

En lo que significó una clara advertencia para la cuestionada Corte Suprema, Alberto señaló "Revisar el tema judicial es ver una serie de cosas: el funcionamiento de la Corte Suprema. Hay toda una discusión sobre si tienen que ser más o si tienen que ser menos. Yo quiero aclarar que pienso que no debe aumentarse el número de jueces de la Corte, pero me gustaría escuchar a gente experta”

En forma clara, y sin eufemismos, cuestionó las presiones de la mesa judicial del Macrismo sobre la Justicia al señalar “hubo un tiempo en la Argentina donde el gobierno tenía una mesa judicial que apretaba o acordaba con jueces para perseguir a los opositores”

Por tal razón, ratificó su rumbo: “Tratar de ordenar el sistema, terminar con esos espacios cerrados que le permitían a pocas personas manejar un poder enorme. También revisar el funcionamiento de la Corte Suprema. Yo pienso que no debería aumentarse (el número de integrantes del máximo tribunal), pero quiero escuchar a gente experta. La Ley de Organización Judicial, la Ley de Recurso Extraordinario, que ha demostrado debilidades según mi impresión, el Consejo de la Magistratura, hay que revisar cómo funciona. Quiero que todo eso entre en un proceso de análisis. Quiero que lo analicen expertos, yo creo humildemente saber algo, así que voy a opinar”

La Justicia seguirá paralizada hasta el 24 de Mayo, ausente de las necesidades sociales de construir respuestas para equilibrar la balanza, entre aquellos que presionan sobre el trabajo, el salario, los precios y la libertad de los argentinos, y aquellos que pretenden seguir amparados en una Justicia que ya servía para poco, y que ahora, ni siquiera trabaja. 

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