21/2/2021

Política

La escasez global de vacunas y los escándalos mediáticos

En el dia de hoy Alberto Fernández comenzará una gira de tres días por México. A la agenda de integración regional, se le suma el acompañamiento de Argentina al vehemente reclamo mexicano por el acaparamiento de vacunas de las grandes potencias. En medio de la demanda que cuestiona a las multinacionales, se produce el insólito escándalo mediático.

Autor de la nota: Fernando Gomez

Fernando Gomez

Publicado el 21 de Febrero de 2021


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“Instamos a los países a evitar el acaparamiento de vacunas y acelerar las primeras etapas de las entregas de Covax y privilegiar la distribución a los países de menores recursos”.


Con esa frase, el canciller de México, Marcelo Ebrard, denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU el "acaparamiento mundial de vacunas" contra el coronavirus por parte de un pequeño grupo de países poderosos y reiteró su llamado para “acelerar el acceso a las vacunas vía el mecanismo Covax", la coalición de 172 naciones que busca garantizar la inmunización de las poblaciones más pobres.


A ratificar el reclamo del canciller mexicano, y alzar la voz en forma conjunta con Andés Manuel López Obrador, es que concurría Alberto Fernández a tierras aztecas.


La demanda de Ebrard, al que se sumaba Argentina, no es la primera pero por su vehemencia y el ámbito institucional orgánico en que la efectuó, tuvo una repercusión mayor a los reclamos que en el mismo sentido viene dirigiendo con énfasis el propio director de la Organización Mundial de la Salud.


El 18 de enero de este año Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, alertó sobre una de las principales preocupaciones actuales de la organización multilateral: la creciente concentración de vacunas en manos de unos pocos países en detrimento a gran parte del mundo que aún no consiguió dosis o solo negoció para una parte insuficiente de su población.


"Debo ser franco. El mundo está al borde de un catastrófico fracaso moral y el precio de este fracaso será pagado con vidas en los países más pobres del mundo", sentenció Tedros.


En un discurso en la apertura de un consejo ejecutivo de esta agencia de la ONU, en Ginebra, criticó la actitud "egoísta" de los países más ricos y a las grandes corporaciones farmacéuticas que buscan la aprobación reglamentaria de los países prósperos en lugar de someter sus datos a la OMS para obtener una luz verde a escala mundial para la utilización de la vacuna.


Las discusiones en la Argentina que confrontan los anuncios sobre llegadas de vacunas y el arribo real de las dosis para fortalecer la campaña de vacunación en nuestro país, pretenden poner en evidencia una suerte de fracaso local en la gestión de las vacunas, pero omite deliberadamente la frustración global que atraviesan los países que no garantizan la rentabilidad escandalosa de las corporaciones farmacéuticas.


En el corazón de Europa, el acalorado debate sobre las razones por las que las farmacéuticas reducen la cantidad de dosis diciendo que no podrán producirla cuando hace meses que se habían hecho los acuerdos con la UE y se supone que deberían haber evaluado su propia capacidad de producción, fue matizado en semanas con escándalos variados sobre desvíos locales en la campaña de vacunación para favorecer a dirigentes políticos y sindicales.


En España, sin ir más lejos, cuando comenzó a cuestionarse a AstraZeneca y Pfizer por la falta de arribo de las vacunas comprometidas con la Unión Europea, fue surcado por un escándalo mediático por la vacunación de dirigentes políticos y sindicales que naturalizarlo la ventaja y el acomodo por sobre la moral en la larga fila para obtener la inmunización.


La periodista chilena residente en Europa Isabella Arría señala “Italia amenaza con iniciar procesos judiciales contra la casa farmacéutica estadounidense-alemana Pfizer-Biontech además de la británica Oxford-Astrazeneca, por la reducción de las dosis de vacunas anticovid acordadas en sendos contratos con la Unión Europea (UE), anunció el primer ministro italiano Giuseppe Conte, luego de que ambas farmacéuticas dijeran que reducirán la provisión de dosis en el primer trimestre del 2021.”


Y agrega “la farmacéutica germana Pfizer dijo que debe aumentar la producción por la inmensa demanda que ha recibido. Y para poder hacerlo, necesita cerrar la fábrica que tiene en Bélgica y donde se producían todas las dosis para Europa, porque era necesario agrandarla. Curiosamente, la suspensión de la producción es sólo para la demanda hecha por Europa, no por ejemplo de Estados Unidos, según publicó el diario italiano Il Fatto Quotidiano.”


Según la revista Airfinity, la multinacional Pfizer-Biontech se hizo pagar por la Unión Europea 14,50 dólares por cada dosis, Estados Unidos pagó 19,50 dólares e Israel 28 dólares mientras Sudáfrica pagó 10 dólares y la Unión Africana 6,75 dólares. De América Latina no aparece ninguna cifra en este caso. Estados Unidos e Israel, los dos países que pagaron más, según parece, no sufrirán efectos por el cierre de la fábrica de Bélgica.


No existe emergente de la salud pública, ni dirigente político que no esté involucrado en la saga de negocios de las grandes corporaciones farmacéuticas que no haya emitido opinión sobre el escandaloso manejo comercial que realizaran los grandes laboratorios con la vacuna para paliar la circulación de un virus que modificara el desarrollo social, económico y político en términos globales como ninguna otra experiencia se recuerda por generaciones.


La escasez de vacunas desnuda los negocios de las grandes farmacéuticas, pero también, deja expuestas las miserias, la cultura individualista y la naturalización del acomodo, que atraviesa a la pandemia de liberalismo que inunda la política mundial, y para la cual, Argentina no es una excepción.


La escasez global de vacunas, entonces, no sólo significa un negocio fabuloso para las multinacionales productoras. También, son la oportunidad para despertar la miseria humana de aventajar a quien más lo necesita en la obtención de la inmunización. ¿Alguien en su sano juicio hubiera pensado que los escándalos mediáticos iban a posarse sobre los negocios de las corporaciones farmacéuticas? ¿Alguien pensó que la inmoralidad que inunda la política iba a ser exceptuada de la observación de los grupos económicos de la comunicación por el simple hecho de vacunar a alguno de sus propietarios?


Nuestro país atraviesa un escándalo similar al que terminó con cien funcionarios procesados en Perú, que inundó la tapa de los grandes diarios en España, que provocó escándalos en distintos puntos del planeta, justo en el mismo momento, en que se alza la voz para asegurar la provisión universal de la vacuna contra el Covid, sin lo cual, los órdenes en la campaña de vacunación, dejarían de ser un problema.


“Nos enfrentamos a la mayor crisis sanitaria de los últimos cien años. Cada seis segundos alguien muere de COVID-19. La administración de una vacuna a una gran proporción de la población mundial es crucial para controlar esta crisis. Sin embargo, la realidad es que dependemos casi por completo de unos pocos gigantes farmacéuticos para esta campaña de vacunación. Acaparan toda la producción, determinan los precios y se encargan de la distribución de las vacunas. Lo único que les interesa son las ganancias.” señala el filósofo belga Marc Vandepitte.


Agrega, reflexivo que “Puede que nos hayamos acostumbrado, pero en realidad es improbable e inaceptable que dependamos completamente de managers de empresas no elegidos, que además se guían por motivos económicos, para obtener medicamentos y vacunas que salvan vidas” y recuerda una sentencia de Albert Einstein: “El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática.”


Afinca aquí el auténtico escándalo que oficia como bosque de negocios en los que se encuentra secuestrada la democratización del acceso a la salud para la humanidad. Que no nos tape el bosque del liberalismo inmoral que asalta los intereses de la política, mucho menos los escandaletes mediáticos con los que se pretende desviar el nudo de nuestros problemas.  

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