20/3/2021

Economía

Las corporaciones atentan contra la democracia

Las corporaciones dueñas de las plataformas digitales son las principales ganadoras de la pandemia en el mundo. En Argentina, el poder monopólico de fijación de precios de los servicios de telefonía e internet impacta sobre el poder adquisitivo de los consumidores.

Autor de la nota: Ricardo Ariel Rotsztein

Ricardo Ariel Rotsztein

Publicado el 20 de Marzo de 2021


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La visión tradicional que tenemos los economistas sobre las corporaciones y el bienestar de los ciudadanos se basa en una frase no tan famosa del economista más famoso, Adam Smith. En su libro más conocido, “Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones”, el economista escocés nos advertía que: “Rara vez suelen juntarse las gentes ocupadas en la misma profesión u oficio, aunque sólo sea para distraerse o divertirse, sin que la conversación gire en torno a una conspiración contra el público o alguna maquinación para elevar los precios».

Todos sabemos que cuando los empresarios tienen poder de mercado lo utilizarán para su propio beneficio, intentarán maximizar sus ganancias a costas de los consumidores.

Una idea menos difundida, no sólo entre el público en general sino también entre los economistas es la relación entre el poder de mercado y la democracia. 

Varios autores, entre ellos Schumpeter y Ronald Coase han resaltado la equivalencia entre la idea de la revolución francesa “todos somos iguales ante la ley” y el paradigma smithiano de una economía conformada por individuos que tienen todos similares poderes de negociación. 

En este sentido, el Doctor Jorge Macón, tributarista y profesor de Finanzas Públicas de la UBA, escribió en su libro Economía del Sector Público -al tratar la famosa Sherman Act, la primera ley antimonopólica de EEUU- que la motivación del gobierno estadounidense no fue económica sino política. Según puede leerse en su libro, terminada la Guerra de Secesión, el desarrollo industrial de EEUU tuvo tal aceleración que treinta años más tarde el Congreso estadounidense creyó que había llegado el momento de atenuarlo. Y agrega que “cincuenta años después, se hizo exactamente lo mismo con los sindicatos, a través de la famosa ley Taft-Hartley. Las organizaciones obreras habían adquirido lo que se consideró demasiado poder durante la presidencia de Roosvelt”.

Existe una famosa maldición china que reza “que vivas tiempos interesantes”. En la misma línea de pensamiento oriental, un famoso ex candidato a presidente que decía que tenía un plan, tiene en su cuello una anagrama chino que significa “Crisis = Oportunidad”.

Los cuatro años de Trump como presidente de Estados Unidos y la pandemia del coronavirus están generando crisis y oportunidades y están pasando cosas “interesantes” en términos del debate sobre las corporaciones y la democracia. Pero como dijo el más famoso de los Jack, vayamos por partes.

Por un lado tenemos las aventuras y desventuras de Donald  Trump con las empresas dueñas de las principales redes sociales. A esta película le podría caber el título de “cría cuervos y te comerán los ojos”.

Todos sabemos que el último ex presidente estadounidense tenía un uso adictivo de la red social del pajarito. Trump la usaba con una genial destreza, anunciaba sus medidas y movidas políticas por esa red. Según los entendidos en medios de comunicación y redes sociales, colaboró de forma fundamental a revitalizar una red social que antes de su lanzamiento como precandidato presidencial estaba languideciendo como negocio empresarial.

Por su parte, Mark Zuckerberg y Trump también tuvieron su tórrido romance de verano. En octubre del año 2020, en  plena campaña electoral el actor estadounidense publicaba una nota en New York Times donde afirmaba lo siguiente sobre su amado presidente. “»Promedia 23 mentiras por día, tiene una alianza con Facebook, la más grandiosa maquinaria propagandística de la historia».

Como todos sabemos, los romances de Trump y las redes sociales terminaron de la peor manera posible. Primero Twitter le bajó la cuenta y luego Mark hizo lo propio en su principal red social.

 

El poder político de las plataformas digitales

Ambas instancias de censura pusieron de relieve el poder político que tienen hoy las plataformas digitales al ser los ágoras del Siglo XXI y donde quiérase o no, se milita políticamente y se hace campaña electoral permanente 

Pero por otro lado, la pandemia generó otro fenómeno muy interesante. La pandemia nos obligó a la gran mayoría de los habitantes del planeta Tierra a vivir varios meses en cuarentena y minimizar al máximo las salidas de nuestros hogares. Y por lo tanto millones de personas dejaron de realizar sus compras en forma presencial y debutaron como compradores virtuales en las plataformas digitales. 

Las corporaciones dueñas de las plataformas digitales son las principales ganadoras de la pandemia. Sus utilidades crecieron en forma astronómica y su market share aceleró tanto que en unos pocos meses de pandemia crecieron lo que los especialistas preveían que les llevaría por lo menos tres o cinco años más. 

Esto hizo que todos los focos de atención se focalizaran sobre los gigantes digitales, tanto los periodistas de negocios, como los economistas y también los políticos. 

 

Y sucedieron otras cosas interesantes

El Centro Stigler, es un centro de estudios de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago. Durante este invierno boreal organizó una serie de seminarios quincenales, bajo el título “2020 Antitrust and Competition Conference – Monopolies and Politics” (Conferencia sobre AntiMonopolios y Competencia – Monopolios y Política). 

En ese marco, el pasado 14 de enero, el economista Paul Romer participó del seminario con una charla bajo el siguiente título “¿Por qué no es suficiente la regulación AntiTrust?”. Paul Romer recibió el Premio Nobel de Economía en 2018 por sus aportes a la Teoría del Crecimiento Endógeno formalizando la obvia idea de que el gasto público en educación y salud crean capital humano y por lo tanto “generan valor”. 

 

En su charla virtual en la Universidad de Chicago, Romer relató los resultados de una encuesta informal que realizó en su entorno de amigos y conocidos sobre el poder de influencia de Mark Zuckerberg en los resultados de las elecciones.

“Lo sorprendente fue que cuanta más gente supiera sobre los detalles de la publicidad política en Facebook y cosas como sus noticias, más fuerte era su afirmación de que sí, de hecho, si lo deseaba, Zuckerberg podría influir en una elección cerrada y hacerlo sin violar ninguna ley”, dijo Romer. Y agregó: “Este es el problema fundamental con el que tenemos que lidiar, uno que es más importante y más fundamental que este tema sobre si la moderación es censura o no. Mi opinión rápida al respecto es que si crees que la moderación es censura, moderación dentro de la empresa, que modera lo que realmente se puede decir en su plataforma, si crees que la moderación es censura, tienes un problema de competencia «.

En 2018, Romer publicó una nota en The New York Times proponiendo la creación de un impuesto progresivo sobre la facturación de publicidad de los grandes gigantes digitales. Su idea es que este impuesto progresivo en función de la facturación sería un incentivo para detener el crecimiento de la participación de mercado de cada una de las empresas digitales.

El mes pasado, el Congreso del estado de Maryland aprobó una ley que implementa el primer impuesto estadounidense sobre la facturación por los avisos publicitarios de las plataformas digitales.

 

En nuestro país también pasan cosas interesantes

El presidente Alberto Fernández regresó de su viaje a México confirmando la noticia que Claro ingresaría al mercado del Triple Play en Argentina, mercado que por ahora es explotado en soledad por el Grupo Telecom-Clarín. Simultáneamente estamos siendo testigos y sufriendo como víctimas la resistencia del Grupo a aceptar la normativa vigente respecto al régimen tarifario de los servicios de internet y de telefonía celular. Cablevisión y Telecom aplicaron aumentos en las tarifas de sus servicios superiores a los regulados por las resoluciones pertinentes del ENACOM. 

Esta semana la Reserva Federal de St. Louis, publicó un paper donde se demuestra que los monopolios incrementan la desigualdad porque sus prácticas anticompetitivas eliminan del mercado a aquellos competidores que pueden ofrecer productos más baratos (segundas marcas). De esta forma, el impacto del poder monopólico de fijación de precios tendría un mayor impacto sobre los sectores más desfavorecidos de la economía y ampliarían la brecha respecto a los sectores de más altos ingresos. 

Hace unos pocos días en un reportaje televisivo el Presidente recordó la vigencia de la ley de abastecimiento y confirmó su convicción de hacerla valer frente a aquellos que aprovechan su poder de mercado y especulan contra el poder adquisitivo de los consumidores. 

En este sentido, fortalecer las capacidades estatales en términos de defensa, elevando a rango de ministerio a cargo de la defensa de la competencia, no sólo mejoraría el poder adquisitivo de los consumidores, sino que también terminaría impactando positivamente sobre los derechos democráticos de los ciudadanos de nuestro país. 


Ricardo Ariel Rotsztein es integrante de Proyecto Económico

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