15/8/2020

Sociedad

Las escuelas, la vida, el covid-19 y las intenciones de Larreta

El Jefe de Gobierno porteño anunció la reapertura de las escuelas en la Ciudad en medio del pico de contagios y generó rechazo no solo de los gremios docentes, familias y estudiantes, sino también una rotunda negativa del Ministerio de Educación Nacional que hasta el momento del anuncio no había sido notificado de la voluntad.

Publicado el 15 de Agosto de 2020


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Ayer por la tarde, durante el anuncio encabezado por Alberto Fernandez sobre la situación epidemiológica del país y los detalles de la actualización de la cuarentena; Horacio Rodriguez Larreta, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el distrito con más contagios y más muertes desde marzo hasta hoy; afirmó que se abrirían las escuelas públicas para poder revincular a las y los 5.100 estudiantes que se ha identificado que desde el cese de clases presenciales no han podido conectarse con la escuela. La medida, que en realidad era una intención, puesto que no estaba aprobada por el Ministerio de Educación ni el de Salud ni por el Ejecutivo Nacional, rápidamente género malestar en la comunidad educativa porteña que vio expuesta al riesgo total de contagio a las y los trabajadores de la Educación, las y los estudiantes y las familias de todos y todas ellas.

Mientras las medidas de prevención y cuidado se extreman al máximo en lo que pareciera ser el pico de contagios de coronavirus y se intenta evitar la circulación de personas por ser la transmisión más rápida y efectiva de la enfermedad; el Jefe de Gobierno porteño sigue habilitando y proponiendo actividades para reabrir. La última de ellas fueron las escuelas públicas, que aún antes de anunciar los primeros 15 días de cuarentena, fueron cerradas por el altísimo riesgo de contagios masivos que representan no solo en el país sino en todo el mundo. Esta medida anunciada a la prensa en medio del anuncio del Presidente desde la Residencia de Olivos, no había sido charlada internamente ni presentada por las vías institucionales correspondientes, antes de que Rodriguez Larreta la presentara; por ello, la respuesta oficial no tardó en llegar y el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, salió a contradecir y a aclarar las declaraciones del Jefe de Gobierno Porteño.

"No están dadas las condiciones epidemiológicas" remarcó el Ministro sobre la vuelta a clases en CABA. Y destacó que el AMBA "está lejos de ser considerada una zona segura para actividades donde se congreguen una gran cantidad de personas como las escuelas".

Trotta consideró necesario "llevar a cabo una política socioeducativa para llegar a los hogares de los más de 5000 niños y niñas que no han tenido contacto con sus docentes", pero aclaró que en al momento "la prioridad es el cuidado de la salud de la comunidad educativa”. 

Por su parte el gremio docente CTERA, rechazó enérgicamente la vuelta a clases presenciales en la Ciudad ya que según expresa en el comunicado que difundió casi automaticamente despues de realizado el anuncio, esta medida “pondrá en riesgo la vida de docentes, estudiantes y Comunidad Educativa.”

Tal cual como detalla el comunicado sucedió el 4 de junio en el Ministerio de Educación de la Nación; “las autoridades educativas, encabezada por el Ministro de Educación, Nicolás Trotta junto al Ministro de Trabajo Claudio Moroni, representantes del Consejo Federal y los cinco sindicatos docentes nacionales, se firmó un Acuerdo Paritario donde se estipulaban las condiciones necesarias de salubridad e higiene para que en las provincias se diera inicio a las clases presenciales.” esas condiciones están muy lejos de ser las dadas en la Ciudad de Buenos Aires ya que los casos siguen acumulandose en el distrito, las muertes siguen subiendo y para peor, cada vez hay más circulación en de personas en las calles por la falta de control y la apertura precipitada de actividades, lo cual sigue haciendo subir el índice de contagios y de ocupación del sistema sanitario porteño.

Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad y Horacio Rodriguez Larreta, han tomado como costumbre en los últimos años, la toma de decisiones completamente inconsultas sobre la cotidianidad, la estructura y las vidas de las y los miembros de las comunidades educativas; así ha sucedido con las reformas educativas, el sistema de vacantes y de becas, los cambios de edificios, el cese de obras, el apartamiento de trabajadores de la educación de sus cargos de forma arbitraria, la rotura o cambio repentino de protocolos, normativas y leyes nacionales entre otras cosas. Esta forma de accionar sobre las escuelas y todas las personas que las hacen día a día, han traído no solo discusiones, debates, marchas, tomas, paros y cientos de acciones judiciales de por medio, sino también una lista interminable de consecuencias negativas para la integridad de las personas y el desarrollo educativo de las y los miembros de la comunidad educativa al ser aplicadas las medidas en su totalidad o parcialmente. Por ello el rechazo inmediato de CTERA viene argumentado de años de decisiones sobre la educación por parte de la Ministra y Rodriguez Larreta, en las que no participan ni las y los directivos, ni las y los docentes, ni las y los estudiantes, ni las familias como correspondería en todos los casos.

Esta vez, la medida inconsulta no solo cambia la cotidianidad o la estructura educativa, sino que directamente “pondrá en riesgo la vida de docentes, alumnas y alumnos y personal de las escuelas, siendo un foco de contagio para las familias porteñas.” apunta CTERA, al sopesar no sólo los aglomeramientos, el incremento inevitable de circulación y el riesgo inminente que significa la vuelta a clases presenciales en la Ciudad, sino también las experiencias internacionales y nacionales que contradicen las intenciones de Larreta.

Se espera que al anunciar los detalles de la vuelta a Fase 1 en la Ciudad, Rodriguez Larreta explique de qué forma se incluirá nuevamente en el sistema educativo a las y los miles de estudiantes, sobre todo de los barrios más humildes, que desde hace meses reclaman una solución tecnológica y de conectividad. Y que el Jefe de Gobierno rectifique sus dichos luego de haber sido negada la medida por el Ministerio de Educación Nacional y rechazada ampliamente por la comunidad educativa porteña.

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