18/9/2021

Política

Ley de Hidrocarburos: “Sigue beneficiando a las empresas petroleras”

Así lo señaló Julio de Vido, el ex Ministro de Planificación Federal de Néstor y Cristina Kirchner. “Vaca Muerta es un negocio de cinco vivos” señaló. “Una vez más las decisiones de la política energética se tomaron entre cuatro paredes, con las petroleras adentro y la gente afuera” señalaron por su parte desde Observatorio Petrolero Sur.

Publicado el 18 de Septiembre de 2021


Imagen de la nota 'Ley de Hidrocarburos: “Sigue beneficiando a las empresas petroleras”'

En una atípica jornada, signada por la renuncia de medio gabinete por decisión política de Cristina Fernández de Kirchner, minutos antes de la operación palaciega, y acompañado por el hasta ahora ministro de Economía Martin Guzmán y el secretario de Energía Darío Martínez, el presidente Alberto Fernández dio a conocer el proyecto de ley de promoción de inversiones hidrocarburíferas que se anunciaba desde comienzo del mandato. 

“El plan tiene una ambición muy grande. Tiene la ambición de que la Argentina produzca en exceso, exporte los excedentes e ingresen los dólares que hacen falta”, sostuvo el mandatario. Hasta ese momento, no se conocía la letra de la iniciativa que busca reforzar la matriz energética fósil con perspectiva exportadora, que dificulta aún más la desdolarización del sector y concibe a la energía como una mercancía.

“En medio de la inestabilidad política, el Gobierno pretende entregar tranquilidad fiscal por 20 años a las petroleras a través de una nueva ley de promoción de inversiones hidrocarburíferas. El anteproyecto presentado ayer busca estimular proyectos de fracking, offshore y almacenamiento subterráneo de gas, prácticas altamente cuestionadas por sus impactos socioambientales. Una vez más las decisiones de la política energética se tomaron entre cuatro paredes, con las petroleras adentro y la gente afuera. La soberanía energética está hoy, un paso más atrás de lo que estaba ayer” señalaron desde el Observatorio Petrolero Sur en un comunicado rápido de reflejos.

La promoción incluye a toda la cadena productiva de los hidrocarburos. Tiene especificaciones destinadas a distintas cuencas, incluso la offshore, la industrialización y hasta contiene a un nuevo sistema de acopio subterráneo de gas que ya se está utilizando en algunas provincias. Sin embargo, y pese a que el proyecto esboza un intento de estímulo a la explotación más allá de Vaca Muerta, nada hace prever que el protagonismo del fracking disminuya. 

En medio del cimbronazo politico que significó la decisión de la renuncia del gabinete, Julio De Vido alzó la voz y señaló que lo más grave no eran los movimientos palaciegos: “Me parece que lo más grave de ayer (en referencia al día miércoles) fue la presentación de esa Ley de Hidrocarburos que sigue beneficiando a las empresas petroleras, no a los trabajadores petroleros, no a los consumidores de energía.”

Agregó el Ministro, en referencia a la mayor cuenca petrolera “en la provincia de Neuquén el Frente de Todos salió tercero teniendo al Secretario de Energía como funcionario y luego de haber puesto en estos dos años 1500 millones de dólares para el desarrollo de Vaca Muerta, que es un negocio claramente de cinco vivos: Mildin, Lewis, Galuccio y otros tantos que se llevaron los 1500 palos. En Neuquén no quedó nada, si hubiera quedado aunque sea 200 millones de esos 1500 calculo que el resultado electoral hubiera sido diferente.”  

Consultado sobre los argumentos que acompañaron el lanzamiento del proyecto, De Vido sostuvo que “Aparenta beneficiar a las áreas convencionales pero en definitiva son más aportes y más subsidios a aquellos que están apuntando su negocio a Vaca Muerta con el sólo fin de exportar su energía a Brasil y Chile, no para el desarrollo de la industria nacional.”

En dicho sentido, desde el OPSur destacaron que La centralidad de Vaca Muerta durante la última década se erigió sobre tres grandes promesas: que permitiría cubrir la demanda nacional de gas, evitaría la salida de dólares por importación y, en lo posible, permitiría exportar; que dinamizaría las economías de las provincias o regiones en que se explota; que generaría encadenamientos productivos dinámicos. Ninguna de las tres promesas se cumplieron”.

Y rematan en su comunicado “la importación de energía sigue siendo un problema, la situación social de las provincias donde se extraen hidrocarburos es crítica y los encadenamientos productivos son mínimos.”

Desde el Instituto de Energía Scalabrini Ortiz, días antes de conocerse el texto definitivo, y ante los adelantos que circulaban, señalaron que “Lo alarmante de este proyecto es la dolarización definitiva de la energía por los próximos 20 años, consolidando la incipiente experiencia en tal sentido de los Planes Gas de los últimos años, que fueron hasta ahora por tres o cuatro años. Compromete el futuro de la economía nacional al ratificar la tendencia a su dolarización, que con esta decisión sería inevitable, ya que la energía por su importancia es un insumo central de ese proceso, particularmente el gas natural en la economía familiar, la generación de electricidad, la producción industrial y la industria petroquímica.”

Desde OPSur señalaron que “El proyecto presentado no tiene como objetivo la soberanía energética sino conseguir dólares. De ese modo, sostiene la explotación de fósiles en un contexto de crisis climática. Una política energética soberana implica decisiones para torcer el rumbo de la energía, para que deje de ser considerada una mercancía y se entienda como un derecho. En ese camino es urgente comenzar una transición energética hacia otras fuentes que tengan en cuenta a quienes trabajan en el sector, a quienes consumen y a quienes se ven afectados/as por la extracción de hidrocarburos y su cadena de transformación. Ese tránsito debe implicar una revisión profunda del consumo que constituye nuestra matriz energética. La desigualdad de los usos, la ineficiencia de los usos en los hogares, la transformación de las ciudades y del sistema agroalimentario, así como la modificación del sistema industrial y de transporte son algunas de las transiciones que deben comenzar hoy.”

En tiempos de superficialidad en el análisis político, excusas de debates para justificar el chiquero de la coyuntura en el que se asaltan cargos y organismos, sorprende que la coalición no se resienta con un proyecto que vuelve a poner su énfasis en satisfacer los intereses de los grupos económicos que operan en el país.  

Publicidad - Fatica