23/8/2020

Política

Los desafíos energéticos que le esperan a Darío Martínez, flamante Secretario de Energía

El mismo día en que se anunció el recambio ministerial, el área de energía aceleró el debate para el lanzamiento del Plan Gas 4, similar en la morfología que pretenden las empresas, al acuerdo por el que el ENARGAS denunció al ex ministro macrista, Juan José Aranguren. Desafíos concretos e inmediatos en la próxima gestión.

Publicado el 23 de Agosto de 2020


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El hasta ayer diputado nacional por Neuquén, Darío Martínez, será quien reemplace a Sergio Lanziani en el cargo de secretario de Energía de la Nación.

Si bien Lanziani fue designado formalmente, jamás llegó a ejercer el cargo en los hechos. El temprano enfrentamiento con su promotor, Carlos Rovira, el todopoderoso presidente de la legislatura misionera, comenzó a construir la crónica de su renuncia anunciada.

Darío Martínez asume una cartera caliente. La crisis petrolera internacional hizo crujir las expectativas de desarrollo de Vaca Muerta, ubicada en la provincia que representa. El puñado de corporaciones energéticas que dominan el sector, presionan y extorsionan sobre la política pública con el objetivo de obtener concesiones que sostengan su extravagante rentabilidad.

El reciente anuncio de los aumentos de combustibles es una prueba clara y evidente del nivel de lobby que ejerce el capital privado de la estatal YPF.

La definición del “barril criollo” y las definiciones sobre el “Plan Gas 4” que se encuentra en pleno debate hacia el interior de la cartera de Energía, son pruebas de la capacidad de presión que ostenta el estudio Rueda-Martínez de Hoz sobre la cartera que tendrá que conducir Darío Martínez.

La inminente decisión a la que deberá arribarse sobre las definiciones del “Plan Gas” verifican posiciones encontradas hacia el interior de las filas del gobierno. El paper elaborado por el subsecretrio de hidrocarburos, Juan José Carbajales, parece recoger el espíritu del esquema de subsidios destinados a satisfacer la demanda empresaria. Una identidad conceptual con el cuestionado esquema que se implementó durante la gestión de Mauricio Macri por el que, incluso, aún perciben las deudas devengadas empresas como Techint, desde su filial Tecpetrol.

Dicha conducta, sin ir más lejos, fue denunciada en forma reciente por Federico Bernal, presidente del ENARGAS, quien le imputó los sobreprecios fijados para satisfacer los cotos operativos en la producción de gas. Federico Bernal ha reconocido públicamente no acompañar las definiciones esbozadas hasta el presente por Carbajales, circunstancia que motivó que el lobby gasífero intentara excluir la intervención del ENARGAS en el acuerdo que se intenta alcanzar.

Federico Bernal se inclina firmemente por una política de subsidios destinada a cubrir la demanda, pero no la oferta. Es decir, una estrategia de subsidios que mejore las tarifas y la conectividad de los usuarios, y no la rentabilidad de las empresas.

Federico Bernal preside el OETEC, Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo, quien celebró la designación de Darío Martínez.

"Martínez tiene una enorme e importante tarea por delante de cara a lo que se propuso el Gobierno Nacional: rescatar a la Argentina del desastre energético y tarifario heredado del macrismo" manifestó la directora del observatorio, Belén Ennis.

En su apoyo, mete presión y recuerda que "Martínez viene trabajando hace tiempo en torno a la cuestión energética y es un hombre de Neuquén, con todo lo que esta provincia significa en términos energéticos, si de potencial hidrocarburífero hablamos". Y agregó: "La llegada de Martínez le dará impulso a la producción de hidrocarburos (petróleo y gas), fuertemente golpeada por la pandemia del Covid-19, la caída de la demanda y la retracción de las actividades".

Sin embargo, aclararon: "No todo es culpa del coronavirus. Hay que comenzar a instrumentar desde Energía una correcta política hidrocarburífera de índole federal para rescatar a todas las provincias productoras del abismo en las que las dejó Cambiemos. Esto es, revitalizar los aportes de todas las cuencas, tanto no convencionales como convencionales".

Por otra parte, explicaron que "para poner a la Argentina de pie como quiere el presidente Alberto Fernández, todos los sectores productivos dependerán sumamente del factor energético. La energía es una herramienta central para encender la economía y traccionar nuestro aparato productivo e industrial" y con esto intentan presionar sobre las decisiones futuras que deberán tomarse desde una cartera sensible.

Asimismo, agregaron que "la energía tiene que ser accesible para la ciudadanía, motorizando la mejora en la calidad de vida y generando una mayor justicia social. Para eso, los argentinos y las argentinas necesitamos volver a tener tarifas justas, razonables y asequibles que permitan recuperar el consumo e inyectar dinero en el bolsillo de la gente en un momento tan complicado como el actual".

Sin dudas, "Martínez tendrá una importantísima tarea que llevar adelante en el delineamiento de todas estas cuestiones, las cuales permitirán ir rescatando a la Argentina del desastre energético y tarifario heredado del macrismo. Confiamos en que así será", concluyeron.

La próxima semana, Darío Martínez comenzará a ocupar la cartera de Energía. Las definiciones del Plan Gas aparecen sensibles en el horizonte cercano. También los coletazos de los conflictos gremiales que se multiplican en el sector.

Miles de trabajadores del sector gasífero iniciaron ayer asambleas gremiales de tres horas en todo el país en reclamo de una suma de dinero no abonada por las empresas que ya había sido acordada, y la semana que viene podría haber un paro total de actividades.

Fuentes gremiales indicaron a la agencia NA que las asambleas comenzaron este viernes «desde Salta a Tierra del Fuego», en lo que es planta envasadora y distribución de gas y advirtieron que el conflicto podría escalar para la semana que viene.

Las medidas de fuerza obedecen a que las empresas agrupadas en la Cámara Argentina de Ditribuidores de Gas Licuado (Cadigas) no han abonado el 3% acordado anteriormente, a lo que se sumó el reclamo de la reapertura de paritarias para el año 2020.

Al mismo tiempo, los petroleros privados se encuentran en un conflicto sostenido con la petrolera estatal YPF en el que no se puede establecer un punto de diálogo que resuelva la problemática salarial de un sector duramente castigado por la crisis.

En el horizonte mas largo, pero no por eso cercano, se encuentra el vencimiento de las concesiones de las centrales hidroeléctricas El Chocón; Planicie Banderita; Alicurá y Piedra del Águila, cuyos vencimientos operan en el 2023 y acarrean escandalosas concesiones del proceso privatizador de 1993.

La necesaria nacionalización, sumado a los conflictos que se mantendrá con las provincias que se arrogaran la facultad de establecer su concesión por el espíritu de la Constitución Nacional de 1994 que establece la propiedad provincial de los recursos estratégicos, avanzará en su propia tierra con un debate ríspido, al que se suman también, los intereses de corporaciones que resultan insaciables.

En tanto, la urgencia real, es resolver un cuadro tarifario en los servicios públicos que resulta impagable, producto de los tarifazos macristas, y que tanto ha cuestionado el flamante Secretario de Energía, Darío Martínez.  

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