17/7/2021

Opinión

Los desafíos postcovid de la Argentina

La masiva vacunación que viene realizando el Gobierno argentino con vistas a completar su efectivización pocos meses antes de finalizar el año puede traer el respiro necesario que la sociedad demanda ante la virulencia de un fenómeno viral de magnitudes excepcionales.

Autor de la nota: Ezequiel Beer

Ezequiel Beer

Publicado el 17 de Julio de 2021


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La masiva vacunación que viene realizando el Gobierno Argentino con vistas a completar su efectivización pocos meses antes de finalizar el año puede traer el respiro necesario que la sociedad demanda ante la virulencia de un fenómeno viral de magnitudes excepcionales.

La trayectoria recesiva que atravesó los últimos tres gobiernos es la marca estructural donde se anidan las principales demandas sociales para una recomposición económica que devuelva no solo ingreso sino dignidad a la población. 

El contexto mundial que estamos atravesando es de una magnitud inédita en materia de continuas transformaciones que nos afectan más allá de nuestra condición periférica y alejada de los centros mundiales que cada día mas se desplazan hacia el Oriente. 

El economista Roubini –que anticipo al estallido de la crisis del 2008– indico que estaremos imbuidos en recesión por los próximos 10 años lo que en términos locales puede alejar la repetición del ciclo 2003-2006.  

La selectividad del próximo ciclo local y el agobiante endeudamiento externo dificultaran certeramente el regreso a una senda positiva quedando el replique sobre algunos sectores que puedan tener una mayor competividad externa pues los alicaídos ingresos poblacionales no son un estímulo para la reacción inversora dentro del mercado interno. 

La competencia de la mano de obra por tipo de cambio, pero bajo fenómenos inflacionarios predominantes no auguran per se la radicación de inversión externa mas afecta a la estabilidad tanto económica como política y además dentro de un marco de fuerte competencia con otros destinos latinoamericanos o asiáticos. 

Pero y en efecto se sobre pone una agenda de redistribución del ingreso local que hace varios años ya se evidencia en algunos agentes muy concentrados y que manifiestan de ser objeto de ganancias que superan largamente la media mundial. 

Una profunda reforma impositiva debería ser el primer paso de la gestión actuante para dar lugar a un proceso vigoroso de inversión pública y  el acceso del ingreso básico universal a esa población que se haya excluida y que por los intensivos procesos tecnológico–laborales esta fuera del mercado laboral. 

La búsqueda de un solo tipo de cambio solidificado por un aumento sostenido de las reservas monetarias podría dar paso a una pax cambiaria y por ende bancaria que además podría facilitar la re inserción de ahorro local fugado o refugiado. 

La historia lo indica y hoy los grandes países tienden a la auto suficiencia por lo tanto el irrenunciable proyecto industrial debe ser puesto sobre el tapete capaz no solo de absorber mano de obra sino de sustituir importaciones y de esa manera generar un ahorro de divisas. 

La re construcción de nuestro sistema ferroviario y fluvial-marítimo dará fluidez no solo a un mercado local sino regional donde la región es la clave de la inserción internacional. 

Las fantasmas del pasado revestidos en un nombre de maketing son huérfanos de una guía geopolítica externa que no encuentra faro ante una región que rechaza su modelo y de un Oriente que avanza en dirección a todos los puntos coordínales. 

Nada nuevo ofrecen, pero todavía existen hordas de la población que por diversos motivos acuden a sus melodías y encantos. 

La memoria reciente quizás pueda jugar otra vez un partido a favor. 

 


Ezequiel Beer. Geógrafo UBA. Analista político.

 

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