26/8/2020

Sociedad

El Ministerio de Educación rechazó las ciberescuelas de Rodriguez Larreta

Oficialmente quedó rechazado desde el Gobierno Nacional, el proyecto del jefe de gobierno porteño para utilizar las escuelas como cibers

Publicado el 26 de Agosto de 2020


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El Ministerio de Educación Nacional, a cargo de Nicolas Trotta rechazó esta mañana el proyecto del Jefe de gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta que constaba en abrir escuelas para que las y los estudiantes concurrieran de forma presencial para poder utilizar las inmediaciones y supuestamente conectarse desde allí virtualmente. El Ministro, oficializó el rechazo que era masivamente esperado desde las comunidades educativas y gremios docentes de la Ciudad. Además manifestó que "esto no se resuelve en un problema de conectividad sino en una mayor presencia del Estado en esos lugares de vulnerabilidad".

La comisión que revisó la propuesta del Jefe de Gobierno, le recomendó a este variantes para llegar a las y los estudiantes actualmente marginados del sistema educativo. La primer sugerencia fue igual a la que se remitían las y los docentes de la Ciudad: distribuir las computadoras para estudiantes “disponibles, liberando las restricciones de inventario que pesan sobre ellas, y adquirir las que falten para que todos los estudiantes puedan tener una notebook o tablet” y así poder acceder a las actividades escolares.

En cuanto a la conectividad, el documento emitido por la Cartera de Educación señaló como prioridad poner en funcionamiento el decreto presidencial que declara el internet como servicio básico. En ese marco y con el congelamiento de las tarifas más estudiantes podrán acceder a la educación a distancia.

Todo empezó luego de que Rodriguez Larreta anunciara la apertura de escuelas de forma presencial para que las y los más de 6500 niños, niñas y adolescentes que no tienen conectividad en la ciudad, utilizaran las instalaciones como espacio informático; fueron masivos los repudios públicos y las acciones de la comunidad educativa para frenar la medida. Al anunciar la medida, Rodriguez Larreta no contaba con el aval del Ministerio de Educación Nacional, por lo que el miércoles pasado presentó el proyecto por las vías formales; hoy se conoció la decisión del Gobierno Nacional sobre el tema, y el rechazo a las “escuelas cibers” fue rotundo.

Hace dos semanas, mientras el presidente Alberto Fernandez anunciaba la vuelta a Fase 1 de muchas ciudades del país, entre ellas la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por la creciente cantidad de contagios, el Jefe de gobierno porteño aprovechaba el espacio mediático para presentar sin previa consulta al Gobierno Nacional, su proyecto de apertura de escuelas para que concurran trabajadores y estudiantes de forma presencial. Esta medida, rápidamente sumó el repudio de todos los gremios de la educación en la Ciudad, y varios a nivel nacional. El ministro de Educación Nacional, Nicolas Trotta, desmintió ese mismo día las declaraciones de Rodriguez Larreta y anticipó que el AMBA estaba muy lejos de poder anunciar la vuelta a clases presenciales. 

Mientras tanto las comunidades educativas porteñas insistieron en que la solución no es exponer a las casi siete mil niñas, niños y adolescentes, a las y los trabajadores de la educación y a las familias de todas y todos ellos, al contagio masivo; sino, garantizar los medios tecnológicos y la conectividad, sobre todo en los barrios más humildes de la ciudad más rica del país, para que todos los estudiantes tengan tanto el derecho a la educación, como a la salud, garantizados.

En este sentido la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) viralizó una campaña bajo el hashtag “Conectar para no enfermar”, los y las docentes, directivas, preceptoras, auxiliares de limpieza, estudiantes de primaria y secundaria y las familias sumaron sus fotos con carteles y guardapolvos pintados en reclamo de la entrega de las netbook que el gobierno de Juntos por el Cambio discontinuó tanto en Nación como en Ciudad a partir del 2015.

Eduardo Lopez, Secretario General de la CTA de CABA, Secretario Gremial de CTERA y Secretario General Adjunto de UTE rechazó la medida del Gobierno Porteño desde el primer momento y en diálogo con Diario Z, afirmó que la propuesta de Larreta no solo no fue consultada con los gremios docentes o la comunidad educativa en general, sino que “es anti Ley 1420, que dice que la educación es obligatoria, no sólo para los pobres, sino para los ricos y la clase media: para todos. El Estado debe proveer los recursos para que los chicos puedan estudiar. En el siglo pasado, para quienes no tenían libros se crearon bibliotecas, entonces se llevaban los libros a la casa. No se hacía ir a los chicos sin libros a estudiar a la escuela y el resto se quedaba en la casa. Siempre la tendencia fue la de igualar.” En ese marco, el dirigente afirma que “Hoy, la brecha digital es brecha educativa y reducir la brecha digital, con computadoras y conectividad, es aumentar la igualdad educativa.”

Ademys también repudió la medida y realizó una asamblea para poder relevar también la situación docente en cuanto a la conectividad, ya que no son solo las y los estudiantes quienes tienen problemas de conectividad. Además de los dos gremios educativos más grandes del ámbito porteño, todos los demás gremios de la ciudad y algunos gremios nacionales se negaron a aceptar el proyecto; más de 200 organizaciones sociales y políticas se sumaron también al reclamo. 

El peligro que representaba la apertura de las escuelas de forma presencial para la salud de las comunidades educativas y de la población del AMBA en general, no tenia siquiera la garantía de que las y los niños y adolescentes porteños que actualmente no tienen forma de conectarse con sus escuelas por falta de medios tecnológicos, de conectividad, o directamente por situaciones estructurales de vulnerabilidad que incluyen la falta de acceso a servicios básicos como la luz; pudieran recibir realmente algún tipo de ayuda concurriendo físicamente a las escuelas.

Muchas instituciones educativas, sobre todo las que están en las cercanías a los asentamientos y a los barrios de clase media baja de la ciudad, sufren desde hace años el desfinanciamiento que tanto Mauricio Macri como jefe de gobierno y presidente, como Horacio Rodriguez Larreta, aplicaron en la educación sobre todo pública. Esta situación influyó no solo en la falta de mobiliario, insumos de uso cotidiano, cierre de proyectos, cierre de grados, cierre de escuelas, cierre de turnos, falta de arreglos y mantenimiento esenciales para garantizar la seguridad en las escuelas, faltantes masivos de viandas, baja calidad y productos en mal estado en los comedores educativos, falta de desratizaciones y fumigaciones incluso en las escuelas que se configuraban como focos de dengue o nidos de cucarachas; sino también que las instituciones no cuenten con las computadoras o tablets para poder brindarle a las y los estudiantes que se presentaran en las escuelas a conectarse.

La falta de internet, las malas conexiones eléctricas, los equipos sin mantenimiento o directamente la falta de equipos tecnológicos, son problemáticas muy comunes en las escuelas porteñas y si bien los gremios docentes, las familias y el movimiento estudiantil hace años visibilizan la situación y reclaman respuestas, el abandono a la educación pública por parte de la alianza Cambiemos, sigue agravándose.

En este contexto, no solo se expondría al contagio a la comunidad educativa, sino que tampoco habría forma de garantizar la conectividad para las y los estudiantes que vayan a buscarla de forma presencial.

La apertura de las escuelas para “convertirse en cibers” como afirman las y los docentes, es entonces una medida perjudicial por donde se la mire. La alternativa planteada por la comunidad educativa, es que se vuelvan a repartir las netbooks a las y los estudiantes y docentes y que se garantice la conectividad y el servicio eléctrico en todos los barrios de la Ciudad.

Por su parte la ONU sigue alertando sobre los más de 170 millones de niños y niñas que actualmente están fuera del sistema educativo en toda América Latina y el Caribe. En nuestro país, aún no hay cifras sobre el nivel de deserción estudiantil, pero se sabe que más de 5 millones de hogares no cuentan con conectividad ya sea porque las redes no llegan hasta las viviendas o porque las familias no pueden costear el servicio, a eso hay que sumarle los más de 6500 casos que el Gobierno porteño ha detectado, sobre distintas situaciones de vulnerabilidad que dejan a chicas y chicos sin clases ni acompañamiento de ningún tipo.

Si bien el decreto de Alberto Fernandez sobre el congelamiento de tarifas telefónicas, de internet y televisión hasta fin de año, había sembrado una esperanza entre las y los docentes y familias, varios factores quedaron librados a la desigualdad ya que muchos docentes y estudiantes solo podrían acceder a un dispositivo que les permitiera conectarse, si recibieran apoyo del Estado para poder saldar la brecha tecnológica.

Se espera que el gobierno porteño anuncie una alternativa a su fallida propuesta, idealmente escuchando a los gremios docentes, comunidades educativas y al Ministerio de Educación Nacional.