12/1/2021

Internacionales

Nueva Delhi necesita un respiro

La irresponsabilidad de los agricultores en la India, amenaza con envenenar el aire de su capital.

Publicado el 12 de Enero de 2021


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En el marco de una pandemia que tiene al pueblo hindú como uno de los más afectados por el coronavirus, y como si fuera poco en las últimas semanas los habitantes de Nueva Delhi se encontraron con un problema aún mayor, la excesiva contaminación del aire.

Los responsables de que hoy la ciudad alcance lo que se consideren “niveles de contaminación altamente peligrosos” son los agricultores locales que comenzaron una profunda quema de rastrojos, que hasta la actualidad es la forma habitual que tienen de “limpiar” nuevamente los campos, después de una cosecha.

La desmedida quema de estos desechos provocaron una nube de humo en el norte de la India y situó el índice de calidad del aire promedio (AQI) en 304, en la categoría de "muy pobre" y "peligroso".

Para tener una referencia concreta sobre este índice, cuando el valor AQI se encuentra por encima de 100 ya es considerado peligroso para los niños, ancianos y personas con problemas respiratorios o cardíacos, por lo que los últimos valores registrados hace que respirar en Nueva Delhi sea considerado peligroso para la población en general.

Por su parte las autoridades de monitoreo ambiental del país, señalaron la importancia que tiene en estos momentos que aumente la velocidad del viento, que actualmente viene siendo relativamente baja. "Se suponía que la velocidad del viento iba a aumentar debido a una profunda depresión en la Bahía de Bengala, pero eso no sucedió", informó, al tiempo que advirtió de que la situación se puede prolongar durante los dos próximos días.

Sin embargo, tampoco parece prudente culpar al viento por la actual situación, ya que Nueva Delhi, es considerada por muchos especialistas la capital más contaminada del mundo, aunque últimamente su aire había gozado de una mejor calidad, como consecuencia del confinamiento obligatorio dictado desde el 25 de marzo.

Sin embargo, parece que la contaminación solo se había tomado un pequeño descanso, ya que desde la flexibilización de la cuarentena el aire comenzó a volverse más tóxico, ya que las fábricas reanudaron su marcha a lo que se le sumó, la época de quema de rastrojos por parte de los agricultores.

Los especialistas temen que el nuevo virus COVID-19 sumado a los altos niveles de contaminación del aire pueden causar verdaderos estragos entre la población, que puede sufrir grandes padecimientos vinculados a las vías respiratorias.
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