24/7/2021

Política

Precios caros y salarios bajos: Argentina y el mercado de medicamentos

Un reciente informe del CELAG analiza los precios de una canasta de medicamentos en distintos países de América Latina. Argentina, junto a México, es uno de los países en que más horas hay que trabajar para poder comprar los medicamentos estudiados.

Publicado el 24 de Julio de 2021


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Guillermo Oglietti es doctor en Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), postgraduado del Instituto Torcuato Di Tella de Buenos Aires y licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC, Argentina). Junto a Gerardo Esteban Gómez Santiago, Licenciado en Economía de la Universidad Nacional de Río Cuarto, realizaron un interesante informe para el CELAG donde analizan los precios de los medicamentos en América Latina.

“Nos concentramos en este sector por la importancia que tiene como determinante del bienestar de las familias, del gasto público y de la salud humana, un bien público global” señalan los autores, y destacan que “en estos tiempos de pandemia, las dificultades que han demostrado los sistemas sanitarios para enfrentar este desafío global, nos compelen a cuestionar la desaprensión con la que se ha tratado el sector durante años. La privatización o la desfinanciación de los sistemas públicos, ha debilitado los sistemas sanitarios de todo el globo, y en especial los de América Latina.”

Resaltan en el informe que “El gasto en salud como porcentaje del PIB en nuestra región apenas suma el 6.6 %; y el gasto per cápita alcanza los 1.026 dólares, una cuarta parte de lo que gastan los países de la OCDE. Destaca en nuestra región, el gasto de bolsillo en salud que deben enfrentar los hogares. Casi el 8 % de los hogares gastan más de un 10 % de su ingreso en gastos sanitarios, situación que genera que un 1.7 % de la población caiga por debajo de la línea de pobreza como consecuencia.”

Entre las conclusiones a las que arribaron, señalan que hay enormes disparidades en los precios de los medicamentos en las farmacias de la región. Comprar insulina (diabetes) puede ser 4 veces más cara en Uruguay que en Brasil. El losartán (presión arterial) resulta 12 veces más caro en Panamá que en Brasil. El rango de precios del paracetamol (antiinflamatorio) va desde USD 0.45 en Bolivia hasta USD 3.2 en Ecuador. La amoxicilina (antibiótico) se encuentra a precio de saldo en Panamá y puede llegar a costar más de USD 7 en Uruguay. La levotiroxina (hipotiroidismo) cuesta casi 6 veces menos en Paraguay que Uruguay. Nuestra canasta de 5 medicamentos cuesta un 43 % menos en Perú que en el promedio de la región y en Uruguay cuesta un 67 % más, el triple que en Perú.

Los precios de Perú, Brasil, Bolivia, Colombia y Chile son los más bajos; los de Paraguay, Ecuador y México se ubican en torno al promedio regional (+/- 10 %), y los de Argentina, Panamá y Uruguay tienen precios superiores al 25 % del promedio regional.

Como el poder adquisitivo no solo lo determinan los precios sino también los salarios, Argentina y México son los países que muestran el menor poder adquisitivo de medicamentos y necesitan trabajar 4 horas más que el promedio latinoamericano de 8 hs para adquirir la misma canasta. Chile y Bolivia, en el extremo opuesto, tienen que trabajar 3.4 y 2.7 horas respectivamente (gráfico 2). Así, mexicanos y argentinos tienen que trabajar un día más que un chileno para conseguir la misma canasta de medicamentos.

El bajo poder adquisitivo de los medicamentos en Uruguay se explica exclusivamente por el nivel de precios. En Argentina, ⅔ del bajo poder adquisitivo se explica por los altos precios y ⅓ por el bajo salario. En México, en cambio, el 95 % del bajo poder adquisitivo se explica por el bajo salario. En el otro extremo, ⅔ del alto poder adquisitivo de Chile se explica por los altos salarios y ⅓ por los bajos precios. Bolivia y Perú, en cambio, consiguen un alto nivel adquisitivo exclusivamente gracias a sus bajos precios.

“Las regulaciones y la aceptación cultural respecto al uso de genéricos parecen estar involucrada en las prácticas que explican los mejores precios. Un incremento del 10 % en la participación de los genéricos podría redundar en una caída del 12 % de los precios. El caso de Bolivia, con una regulación estricta sobre los precios finales y una activa participación estatal y popular involucrada en el abastecimiento directo de medicamentos también explican sus buenos resultados” señalan los autores en su informe

“El modelo sanitario latinoamericano es un sistema mixto, ubicado en algún punto entre el modelo hegemónicamente privado y desregulado de EE. UU. y el modelo europeo, mayormente público y regulado. Los precios que observamos en la región reflejan esta diversidad de posiciones intermedias. El poder adquisitivo de medicamentos de un norteamericano es la mitad del español, a pesar de que el salario mínimo es inferior” señalan.


 

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