22/6/2020

Política

¿Quiénes ganan mientras todos pierden con la pandemia?

La pandemia amenaza no solo la salud de las personas, también la economía familiar de millones en el mundo. Se elaboró un ranking de las empresas que mas ganaron conla pandemia. Mientras muchos la pasan mal, unas pocas corporaciones ganan millones de dolares con el aislamiento global.

Publicado el 22 de Junio de 2020


Imagen de la nota '¿Quiénes ganan mientras todos pierden con la pandemia?'

Los tiempos de pandemia empujan la agenda cotidiana de noticias al recuento diario de personas contagiadas, las curvas de evolución de avance de la enfermedad, el cumplimiento de las medidas de aislamiento.

Mientras todo ello ocurre, desde la óptica económica, observamos con nitidez las severas consecuencias en términos comerciales, productivos y de empleo que traerá consigo el mundo que supere la cuarentena.

Lejos de la atención mediática está el nivel de concentración económica que han logrado en un puñado de meses las grandes corporaciones económicas que estaban en la base de una pirámide profundamente inequitativa y dramáticamente oligopólica.

La acumulación económica y la concentración de los mercados, habitualmente es presentada por las grandes empresas de la comunicación de manera romántica, como un testimonio del éxito empresarial de unos pocos oportunistas, sin contar, claramente, la depredación económica que han desplegado para alcanzar su posición dominante sector por sector que ocupen en el mercado.

El Financial Times, y recogido nacionalmente por el Grupo Clarín, publicaron un estudio sobre las 100 empresas que “mas ganaron en la pandemia”, describiendo a las grandes corporaciones que han registrado un crecimiento exponencial en el valor de mercado de sus respectivas empresas.

“A la cabeza está la firma de compra por la red Amazon, que está en primer lugar, con un valor de mercado de 401.100 millones de dólares (aumentó un 43,8%), al situarse como el primer recurso de los ciudadanos para acceder a productos esenciales”, señala el diario Clarín.

Para situar la dimensión del problema cabe mencionar que el valor de la empresas Amazon, es apenas menor que un PBI completo de una nación como la Argentina. En términos globales, apenas 27 países tienen un PBI anual que logre superar el volumen empresario de Amazon.

El mercado que hegemoniza Amazon a nivel global, en Argentina y América Latina lo ocupa Mercado Libre de Marcos Galperín, quien se encuentra en el puesto 37 del ranking y registró un aumento del valor de mercado de la empresa en un 63,6% alcanzando los 18.100 millones de dólares.

La existencia de Mercado Libre en Argentina es la que permite que el nombre Amazon no sea tan familiar en nuestro país, pero no por ello es ajena a la capacidad de presión para obtener ventajas económicas en nuestro país. Sin ir mas lejos, la aplicación CUIDAR impuesta por el Estado Nacional como exigencia para la obtención de los permisos de circulación en el país, fue alojada en los servidores globales de Amazon, cuando podrían haber sido alojados en los servidores de ARSAT que se encuentran con capacidad instalada y operativos para ser desarrollados.

Los datos coleccionados por Amazon son aquellos que le permiten maximizar su rentabilidad y obtener ventaja comparativa sobre las empresas con las que compiten. Sobre la capacidad de presión para obtener ventajas en el mercado se acrecienta la construcción de los oligopolios que condicionan el desarrollo económico del país.

“A Amazon le sigue Microsoft, del sector tecnológico, con un valor de mercado de 269.900 millones de dólares (más 22,9%), después de que 75 millones de personas utilizaran su aplicación de comunicación Teams en tan solo un día en abril, como forma de seguir con sus labores a través del teletrabajo”, romantiza Clarín en su crónica, sin reparar un instante en las consecuencias de la opción del teletrabajo desregulado que ha flexibilizado las condiciones laborales del país.

“Otra área donde se está resintiendo fuertemente el impacto de la pandemia es la del trabajo.  El aumento de los despidos, del teletrabajo y del trabajo de plataformas para entregas a domicilio son algunas de las expresiones más evidentes.  Y como la crisis económica ya estaba antes de la pandemia, se puede anticipar para el periodo post pandémico un aumento significativo del desempleo, a la par de una mayor precarización del trabajo.” destacan en un reciente informe los especialistas Sally Burch y Osvaldo León.

La tercer empresa que mas aumentó su valor de mercado resulta ser Apple con un valor de mercado de 219.100 millones de dólares, la cuarta Tesla con un valor de mercado de 108.400 millones de dólares en lo que representa un crecimiento del 143,8% en plena pandemia, lo que significa que Tesla logró sumar una empresa y media más mientras millones pierden su trabajo.

En quinto lugar se encuentra la empresa China Tencent,  con un valor de 93.000 millones de dólares, en el sexto lugar Facebook con un valor de 85.700 millones de dólares, en el séptimo Nvidia, Nvidia con 83.300 millones de dólares, 8º Alphabet (Google)  con 68.100 millones de dólares, 9º PayPal con 65.400 millones de dólares y 10º T-Mobile US con 59.700 millones de dólares.

Las diez primeras empresas tienen un valor de mercado que apenas es superado por el PBI de los diez países mas grandes del mundo. Un testimonio crudo del poder económico real que ostentan las grandes corporaciones tecnológicas en el mundo sumido en la pandemia.

Como se advierte, en tiempos de pandemia, los gigantes tecnológicos que ya dominaban el mercado digital de manera absoluta, han fortalecido su posición económica y se presentan como estrategas en el diseño de la “nueva normalidad” con la que debemos encarar el futuro de la humanidad.

Claro está, desde su perspectiva, no hay futuro sin depender totalmente de los productos que comercializan, que a su vez se nutren de los datos que los proporcionamos, y los utilizan para maximizar su posición dominante en el terreno de la “big data” que termina por determinar que consumimos, como lo consumimos, de que manera lo compramos y fundamentalmente, a quien se lo compramos.

Apenas se les escurre como idea, en un futuro con la producción y la industria concentrada en los segmentos económicos de un “capitalismo de lo esencial”, en garantizar capacidad de consumo a través de una renta básica universal financiada por Estados recaudadores y fuertemente limitados en intervenir en el desarrollo económico de países que deberán enfrentar una crisis histórica de niveles de empleo.

Este auge del capitalismo de plataformas no supone un crecimiento de la riqueza social; no se registra un auge del producto mundial a partir de su desarrollo y mucho menos aún, un reparto igualitario del valor que producen los datos que se producen en forma humana y que tienen un valor mercantil para éstas grandes empresas.

En ese aspecto, las ideas de quienes cuestionan los mercados fuertemente concentrados, la inteligencia puesta al servicio de pensar el rol del Estado en el diseño de una economía que permita pensar un nuevo modelo de organización social del trabajo, parecen no llegar nunca a ocupar el espacio suficiente y necesario en la agenda política y ahí está el problema para pensar un futuro con justicia social.  

Publicidad - Fatica