10/9/2022

Política

Rosario: El día que empezó a correr la sangre

El 8 de septiembre de 2012 era asesinado Martín “Fantasma” Paz en Rosario. Fue el inicio de una serie irracional de venganzas y homicidios. Casi 2.500 en esta década transcurrida. Con doscientos chicos y chicas menores de dieciocho años que hoy no se encuentran entre los miles que se desesperan por llenar el álbum de figuritas del Mundial de Qatar.

Autor de la nota: Carlos Del Frade

Carlos Del Frade

Publicado el 10 de Septiembre de 2022


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“El temporal de lluvia causó graves anegamientos en distintos barrios”, decía el principal titular del diario “La Capital”, aquel sábado 8 de setiembre de 2012. También hacían mención al atentado que sufriera el reconocido abogado penalista de Rosario, Alberto Tortajada, en el palier del edificio donde tiene su estudio. Esa misma tarde, en el límite entre el macrocentro y el prólogo la zona sur, en Entre Ríos y bulevar 27 de Febrero, un sicario mató a Martín “Fantasma” Paz. El rumor periodístico traía el lejano eco de “Los Monos”. Pero no mucho más.

El “Fantasma” había sido ejecutado en su flamante cupé BMW blanca a la vista de su mujer y su pequeño hijo. Este crimen mafioso fue el que impulsó a la Justicia provincial a investigar el mundo de la narcocriminalidad, encarnada en la banda de Los Monos, lideradas por la familia Cantero. Un sicario en moto aparejó a la cupé a metros del semáforo, se bajó y pulsó el gatillo matando al hombre conocido como el Fantasma.

Entre los imputados están Ariel Máximo Cantero, alías "el Ariel", su concubina Celestina Contreras, madre del fallecido Claudio "Pájaro" Cantero y Ariel Máximo "Guille", también dentro de los acusados. por el asesinato.

El Fantasma era cuñado de Pájaro Cantero, asesinado el 26 de mayo pasado a las puertas del boliche Infinity Night de Villa Gobernador Gálvez. La hipótesis de la investigación es que el sicario en moto siguió a la pareja en la cupé valuada en 400 mil pesos poco más de 100 metros, ya que la pareja vivía a la vuelta por calle Ocampo. Herido de muerte el Fantasma condujo la cupé Mercedes por Entre Ríos, dobló en Gálvez y luego en Corrientes y finalmente se detuvo frente a la casa señalada con el 2663. Paz presentaba cinco orificios de bala calibre 9 milímetros: en el abdomen, el pecho, la espalda y dos en los brazos. Otra bala se encontró en uno de los faros traseros del vehículo.

En el teléfono del “Fantasma” aparecía el teléfono atribuido a Néstor Juan Fernández, el comisario que trabajó en la ex Drogas Peligrosas y está en lilbertad aunque procesado como partícipe de tráfico de estupefacientes en la causa que mantiene preso al ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli. Está, además, el número particular por el cual se alude al ex jefe de Drogas Peligrosas de Rosario, Oscar Romero. Y números de la Brigada Operativa de Drogas de la provincia tanto en Rosario como en Santa Fe. En esa agenda constan además teléfonos con prefijos de distintas localidades de Bolivia que se presuponen de comercializadores de droga, entre los que destaca un tal Choco. Y los números de notorios actores de la usual trama de narcocriminalidad que se repiten hace años en expedientes y crónicas policiales.

 Por ejemplo, el de Ignacio Actis Caporale, alias Nacho u Ojito. También aparecen en el celular hallado en la cupé BMW del asesinado Fantasma Paz los teléfonos de Diego Cuello, preso desde el 8 de abril pasado cuando en una chacra de Alvear de su propiedad se encontraron 19 kilos de cocaína en un operativo de aristas sombrías. Luego de ese hecho, un incendio intencional de la alcaidía de Rosario donde estaba alojado Cuello originó tres muertes. Una de las víctimas fue Miguel Angel "Japo" Saboldi, también detenido en aquella chacra.

La agenda incluye a Andrés "Pillín" Bracamonte, líder de la barra brava de Rosario Central. Y a un miembro del área de Drogas Peligrosas de la Policía Federal en Rosario al que apodan He Man. "Líquidos" es otro contacto de la agenda telefónica de Martín Paz. Se presume que corresponde a un proveedor de precursores químicos, como acetona o éter, utilizados para la fabricación de cocaína. En el tráfico de mensajes interceptados aparecen intercambios desde el teléfono de Paz, donde le pide a su contacto si tiene novedades con el "e". Al respecto, los pesquisas presumen que se refiere al éter.

El mejor amigo de Martín “Fantasma” Paz, Germán Velázquez, diez años después, fue acusado por el fiscal federal Walter Rodríguez por supuesto “comercio de estupefacientes agravado” y le pidió el juicio público ante el Tribunal Oral de Santa Fe. La denuncia asigna a Velázquez el rol de “proveedor” de la droga a una organización criminal que dirigía Luis Paz, el padre del “Fantasma”, y uno de los hechos que le atribuye es un cargamento de casi 150 kilos de marihuana. El fiscal le imputó a Velázquez “haber intervenido personalmente” el 12 de noviembre de 2018 en un “acto de comercio” de sustancias ilegales que realizó la “organización liderada por Luis Paz”, el padre de Martín “El Fantasma” Paz.

Para uno de los policías que investigó a la banda de Los Monos, Ariel Lotito, declaró en sede judicial que "el conocimiento que tuvimos a partir de datos de calle referían que Martín Paz había sido asesinado en un hecho de venganza por una deuda de dinero y por parte de sicarios, ordenando el homicidio integrantes de la familia Cantero…Los Cantero fueron los autores intelectuales del homicidio y lo concretaron por medio de sicarios también pertenecientes a la banda…”El «Fantasma» había recibido del clan Cantero 10 millones de pesos para que los invirtiera en vehículos y concesionarias de autos a nombre de testaferros… Paz había gastado ese dinero en otras cosas, entre ellas un cargamento de 100 kilos de cocaína que fue secuestrado por Gendarmería Nacional en Salta cuando era trasladado hacia Rosario, por lo que se quedó sin dinero para invertir y para devolver a la familia Cantero…había arreglado con Gendarmería, pero hubo un cambio de guardia y no lo sabía, así que les incautaron la droga"…

A diez años del asesinato del “Fantasma” Paz, la sangre derramada de las pibas y los pibes en los barrios de Rosario sigue acumulándose de la misma forma que el dinero de los negocios mafiosos se concentra en el centro. Una década después, el contrabando de armas y el narcotráfico, dos de los principales negocios del capitalismo, siguen su impiadosa marcha deformando cada vez más la ex ciudad obrera.

 


Carlos del Frade es Periodista de investigación. Diputado Provincial del Frente Social y Popular de Santa Fe.