13/11/2021

Sociedad

Salta: vendedores ambulantes exigen poder trabajar y el Municipio quiere "borrarlos"

La historia de Rosa Girón, Secretaria del Sindicato de Vendedores Ambulantes en la lucha de los manteros de Salta.

Autor de la nota: Jésica Aparicio

Jésica Aparicio

Publicado el 13 de Noviembre de 2021


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En Salta, la muerte del hijo de un vendedor ambulante visibilizó la falta de políticas públicas del Estado destinadas al sector de la económica informal y, sobre todo, de los vendedores de la calle, de los puestero y manteros. Bettina Romero, intendenta de la Ciudad de Salta, sostiene que la solución es "limpiar" el centro de estos trabajadores, ellos en cambio se siguen organizando a través de marchas hasta que la jefa municipal, por lo menos, quiera escucharlos. Representan 500 familias que hace un mes, no pueden laburar. "Solo queremos trabajar", reclaman.

 

Calle 25 de mayo y España, de la Ciudad de Salta, pleno centro. 11 de la mañana y un grupo de manteros va a su socorro “¡Ahí vienen los inspectores municipales con la Pontussi, vení Rosa!”, le dicen sus compañeros vendedores ambulantes, como ella también. Las cámaras de los celulares se alistan para grabar, Rosa Girón, secretaria general de SIVARA se pone en guardia, sólo mira cómo se acerca por la vereda de enfrente la nueva interventora de Espacios Públicos de la Municipalidad, escoltada por numerosos inspectores municipales; mientras tanto, otro trabajador informal cuida los productos variados que posan sobre mantas de todos los colores en la vereda. Susana Pontussi, la reciente designada funcionaria municipal de la intendenta Bettina Romero, la predilecta a "resolver" la disputa del del ejecutivo municipal con los vendedores de la calle, pasa de largo, encara hacia la calle 20 de febrero. Los manteros la ven alejarse y Rosa los tranquiliza. Ya van varias semanas de un conflicto que no encuentra su solución aún, aunque en los televisores salteños la intendenta insista en “ordenar Salta” y amenaza: “Siempre vamos a estar para la gente que quieren trabajar de verdad, estamos viviendo momentos difíciles, pero hay que poner un límite a las mafias, a la violencia, a los intereses de unos pocos las medidas que vamos tomando apuntan a vivir con tranquilidad”, dice cada media hora en un spot publicitario, con cara angelical. 

“Nací en Tartagal, tierra de piqueteros”, comienza contando Rosa. Tiene 53 años, siete hijos y desde 2011 trabaja de sol a sol con su manta, en la 25 de Mayo y España, donde es la cita con Infonativa. “En ese año, el papá de mis hijos comienza a desmejorar su salud, porque el era un exiliado, ex preso político y desaparecido que lo rescató su madre. A partir de 2011 comenzamos a producir las bolsas ecológicas, porque él era mecánico, diseñador y dibujante, él las pintaba con un solo diseño y cuando dejaba de ser bolsa, se convertía en un cuadro”, cuenta con alegría del recuerdo, y pareciera que fue ayer cuando junto a él, recorrían la ciudad levantando pedidos de alguna panadería, frutería o comercio para hacer entregas de la creativa idea por la tarde, y por la mañana las vendían afuera del Banco Santiago del Estero. “En el 2013 me tuve que instalar porque el estaba mal de salud y tuve que salir a trabajar en la venta ambulante”, dice. Su compañero era Marcelo Cristian Ahuerma, quien “en los ‘70 fue dirigente estudiantil del Colegio Nacional y un delegado bancario, se lo persiguió por defender los intereses de estudiantes y trabajadores”. Recuerda que “él se identificaba como un anarquista libertario”, sobre ella, afirma: “afiancé muchísimo más la ideología de luchar por un socialismo, por la igualdad no sólo de oportunidades sino de clase” y agrega “la clase trabajadora es la generadora de riqueza”. Ahuerma es un recordado militante de los derechos humanos en la provincia del norte y lamentablemente falleció en 2015, cómo muchos de los luchadores que ya van abandonando este plano terrenal. 

Rosa es secretaria de la Mesa Capital del Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina. Se integró durante la intendencia de Gustavo Sáenz, cuando en 2016 detuvieron 11 manteros, “levanté firmas, inicié una colecta mínima de la cuadra y  se la acerqué a los referentes, y desde ahí comencé a acercarme, a ver la realidad tremenda de los ambulantes, vi muchos jóvenes que ese día fueron detenidos con dos menores y vendedoras manteras”, sostiene. Integró el espacio de Derechos Humanos al interior del sindicato. Reivindica la participación gremial y con fuerza asegura: “Uno tiene que ser activo y participar, si dejamos a los demás, se hacen los pícaros y se quedan con cosas de la gente, uno tiene que integrarse y demostrar que es posible otra dirigencia gremial y trabajar por la gente y con la gente”.

En 2018 se integró al Frente de Liberación Nacional y Social, donde consideran que “ya no es suficiente el partido, sino afianzar una unidad posible, porque el capitalismo acentúa la injusticia”. “Todos los trabajadores son generadores de riqueza, los trabajadores van residiendo derechos, acomodándose a la esclavitud”, explicas sobre el espíritu del espacio del que forma parte. 

Con respecto al trabajo del sindicato, sostuvo que estuvo trabajando en la regularización de la ubicación de los manteros. “Hay que decirle al pueblo salteño y a la gente que nos compra que todos los manteros que estaban en las peatonales tienen un determinado espacio y el sindicato de SIVARA solo defiende al que vive de la manta; si hay algún mayorista, seguro no es de nuestro sindicato”. Y vivir de la manta significa “que solo se trae una docena de gorros, cuatro docenas de medias, ropa interior, bijouterie, tratamos de que no se repita, para que la gente vaya con algún interés de ese momento” detalla y confirma que no venden productos de limpieza ni de comida. 

El histórico conflicto con los manteros, ya data desde hace décadas, aunque Rosa recuerda que desde el 2013, “siempre estuvo porque es una provincia donde no hay producción, industrialización, calificación de los recursos que se sacan de la provincia y esto aumenta que exista tanta gente desempleada. Esto agrava el tema de la venta ambulante”, aunque advierte “no existía la persecución que existe actualmente”. Por aquellos años, recuerda: “venían los inspectores, nos pedían que nos disfracemos un poco, que bajemos la mercadería, que no interrumpamos el tránsito, el pasar de la gente y nada más, era el acuerdo frente a una necesidad en aquel momento teníamos.

 

Bettina y los manteros: un conflicto sin pronta solución 

El asesinato de Nahuel Vilte, el hijo de un puestero que fue asesinado en el Parque San Martin, destapó una olla en ebullición hace un tiempo, que tarde o temprano iba a causar sus efectos. El borramiento de la escena de la Jefa de Gabinete, Frida Fonseca, la incorporación de una edil al ejecutivo municipal, Susana Pontussi, la búsqueda de aprobar ordenanzas lo más rápido posible para brindar herramientas de control y sanción a los preventores urbanos, inspectores municipales sumariados y hasta un Ministro de Seguridad renunciado, dan cuenta de ello. 

Al respecto, Rosa criticó el rol de Frida Fonseca, quién “mantuvo una mesa de diálogo que después la rompió el 14 de octubre”, cuando les informó que ya no iban a poder ingresar a las peatonales a vender, lugar histórico donde los manteros consiguen el pan de cada día. “Ella nos dijo que podía estar abierto el mercado y conseguir otro espacio de manera gradual, nunca nos dijo que no podíamos entrar al casco céntrico”, dice Girón, al contar las propuestas que llegaban de reubicación, desde el ejecutivo municipal. Además, denuncia que la “policía hizo inteligencia”, porque “después de su persecución y cacería -de Fonseca-, fui detenida yo, Banano y dos personas de Miguel Pua, referente de la calle Florida”, es decir, “no detienen a cualquiera quieren mostrar un escarmiento, piensan ‘callamos a estos y se callan todos los demás’”, analiza, al recordar la reciente represión de gendarmería a este sector de trabajadores.

Consultada sobre Pontussi, Rosa declara “encabeza una patrulla de quita de mercadería que por lo menos aquí no ha sido tan virulento, en otras cuadras quitan, se escapan, utilizan vehículos de la intendencia para cometer estos delitos”. Además, manifiesta que están juntando las denuncias policiales efectuadas hasta el momento para realizar una denuncia penal, “no tenemos respuestas cuando se hace el control comercial”, dice. 

La interventora presenta propuestas vinculadas a un régimen simplificado de habilitaciones comerciales y microcréditos. Girón sostuvo al respecto: “Cuando el gobierno dice ‘vamos a proponer subsidio o microcrédito’ primero lo tiene que concretar, si no existe”. Y agrega: “Es una mentira, como eso de una mesa de inscripción de venta ambulante. Acá hay gente que no tiene luz ni gas y ellos hablan del acceso a internet”. Explica que existe un sector de trabajadores ambulantes que sí llegó a un acuerdo con el Municipio, pero que contienen “gente joven”, a diferencia de ellos que tienen manteros que trabajan durante la noche y son “la columna vertebral”. En este sentido, detalla: “De 100 trabajadores, 70 son mujeres. Esas mujeres trabajan a la mañana por unas horas, a la tarde llevan a sus chicos al colegio y vuelven a vender a la noche. La señora Bettina no escucha,  es verdad que no viven los manteros de lo que venden 3 o 4 horas a la noche, pero es un gran complemento. Muchas mujeres tienen que andar solas con sus niños, con la AUH no alcanza”. “Es una decisión arbitraria de la intendenta, no ha llamado al diálogo, ha recurrido solapadamente a que desaparezcamos. Eso no es posible”.

Por esta razón, aún no hay acuerdo y se encuentran realizando “jornadas de mantas vacías en las peatonales”, donde los trabajadores exponen en las mismas platos vacíos o las facturas de servicios que no pueden pagar y afiches denunciando lo que la intendenta produce con su decisión. “El día sábado 6 de noviembre ha querido ser retirado, aquí estamos reclamando el derecho a protestar y manifestarse, aun con un nuevo Ministro de Seguridad y Justicia (Abel Cornejo) que se considera constitucionalista”. Rosa añadió que le manifestó esta situación a Jorge Altamirano, ya que el Secretario de Participación Ciudadana encabezaba el operativo. “Venían a levantar el plástico, las mantas y no estábamos haciendo un intercambio comercial”, denuncia a este medio. La última jornada de mantas fue el miércoles 10, junto a organizaciones sociales “que atraviesan el tema de la desocupación”, y cuenta que todas las semanas se realizarán “distintos planes de lucha”. 

“La solución es un media gradual, que nos permita seguir vendiendo, que se empadrone a nuestros jóvenes para que vuelvan el estudio, que participen del deporte y cultura; las mujeres que sufren violencia de género; que nos entreguen un formulario de donde podemos ir a trabajar, pero genuinamente, pero no a las ferias barriales donde ya hay integrantes, dónde ya muchos concurren porque son dos veces a la semana.” En tal sentido, Rosa cuenta que la propuesta de su sector es poder trabajar en el Paseo de los Poetas o la Plaza Belgrano, espacios amplios y al aire libre del macrocentro salteño, “hasta que vayamos resolviendo y regularizando el tema de la venta de las peatonales”. Critica también el rol del Concejo Deliberante, que otorga ordenanzas cómodas a comercios y empresas, “creo que también las ordenanzas tienen que ser para que el sector más vulnerable de la venta ambulante pueda estar incluido”.

 

Isa, Sáenz, Romero 

Haciendo un breve repaso sobre las gestiones municipales, Rosa destaca que en la de Miguel Isa (200-2015) “no se persiguió tanto a los trabajadores informales, en la medida que creó la Escuela de Oficios que en su momento dio resultados pero creo que no es suficiente”. En este punto analiza que “no todos pueden ser peluqueros en cada barrio”. “Necesitamos una clase obrera que disponga de obra social, licencia, permiso de examen, que se califique, que participe de la investigación”. Miguel Isa, Saenz (2015-2019) “no han dado interés en por lo que no se desarrolla la gestión”. 

Sobre la intendenta Romero (2019-actualidad), asegura que ésta es “la tercera dinastía que gobierna, ya conocemos al abuelo, al padre que fue un generador de 5 mil desempleos, como fue en los excedentes, trabajadores de la administración pública que no fueron incluidos, muchos se suicidaron, porque tenían más de 15 años de  trabajo y con 50 años es difícil insertarse laboralmente, seguramente muchos de ellos son vendedores ambulantes en estos momentos”. Bettina “quiere imponer un estado de sitio y antiderechos, tremendo”. Rosa le dedica también un mensaje a los “de chaleco rosado”, encargados de decomisar la mercadería: “a ustedes les digo son jóvenes, no se si fueron en algún momento colaboradores de campaña, pero piensen que el pueblo no puede aceptar eso de andar patrullando calles céntricas buscando un delito… el delito de ganarse el pan de todos los días”. 

“Mi lucha es inclaudicable, señora Bettina, porque no quiero que mis hijos sean vendedores ambulantes. Quiero que sean parte de la creatividad e investigación en la provincia, por eso trato de que no abandonen sus estudios. Van a la universidad y están en el secundario”. Rosa vuelve a su manta sobre la España, que tiene “objetos en venta chiquititos”: pilas, hilos cortauñas, auriculares, macetas. Menciona que al igual que sus compañeros, vende cosas pequeñas y que su capital, no supera 800 o 1000 pesos “¿Cómo nos comparan con comercios que tienen 200 mil o 300 mil pesos, quién puede competir con eso realmente? Es un disparate, creo que la Cámara de Comercio tiene que tomar consciencia de nuestra realidad económica que tenemos”, reclama. Mientras, se acomoda, en su vereda de hace diez años, se escucha un mantero que la vuelve a llamar: “¡Rosa, ahí vienen!”.

¿Qué pasó el 16 de septiembre?  


Rosa Girón fue parte de las 34 personas detenidas, el día que la policía e infantería reprimieron a trabajadores ambulantes en plena Avenida San Martín. Al ser consultada, reconstruye los hechos.

“Nosotras habíamos dejado de cortar las calles el 16 de octubre a las 13 horas, ya habíamos retirado todo y nos habíamos instalado en los costados de la av. San Martín, era el acuerdo con la policía, que nos dijo que vendamos en la vereda. Como era el día de la Madre, muchos habían hecho souvenirs, artesanías, floreros, flores de colores, todo por ofrecer. Pero nos enteramos que en la calle Buenos Aires estaba todo el gabinete municipal con la señora Frida Fonseca y Jorge Altamirano hablando con la policía y nos colocamos los referentes a ver que iba a pasar, cuando vemos el movimiento de la policía preparada para ir en operación rastrillo, es decir, caminar delante de los inspectores y delante de la policía, arrastrando todo, como se hacía en la dictadura, no les interesaba si había mujeres con hijos o mercadería que pueda dañarse. Empiezo a correr, busco mi megáfono para ir avisando a mis compañeros que vayan levantando porque habían muchos niños pequeños en coches y madres dándoles de comer. Al ver esa advertencia, protegen a sus niños sobre la Florida, y ellos salen a tratar de entrar en un diálogo con la policía. Después aparece la infantería toda pertrechada como si estuviera en una frontera con narcotraficantes, y comienza a avanzar. Ahí me adelanto y pido que nuestros jóvenes fruteros comiencen a protegerse con cartones de fruta porque comienza infantería a avanzar. Cualquiera puede notar la dimensión que tiene la infantería de escudos y cascos. Ellos están preparados para eso, pagados con los aportes que hacemos en nuestros impuestos. En ese momento, Pulleiro (quién en ese momento era el Ministro de Seguridad de la provincia) estaba presente en el operativo. Mi hija lo logra filmar. Avanzo con el megáfono, habían dos medios pero hacían la parte de imagenes entonces con el megáfono les dije que se acomoden en los costados y pido que paren la represión, cuando escucho una voz que dice “¡A la de de SIVARA!”, y ahí a las 14;30 me detienen y me tiran delante de un carro. Ellos cruzan su brazo para quitarme la espiración y ni siquiera podía hablar. Esto es el desenlace de la detención. Entra otro señor y pensé que no íbamos a contraventores, y a las 15, me llevan a la comisaría de Vaqueros, otro municipio, y me tiene incomunicada. No tenía nada, le pedí a la policía si podía contactar a alguien me dijeron que no podían, que no había datos móviles. Ellos tampoco me dicen ‘che, te presto un ratito, comunicate con tu familia y decirles que estás bien, andá’. La policía haciendo obediencia debida a la incomunicación que no corresponde. Hasta las 18 deciden llevarme al hospital san bernardo y ahí mi familia entera donde puedo estar y que estaba en condiciones mínimas de defenderme y hablar. Quiero aclarar que cuando nos hacen firmar la mediación, anexada venía una restricción que decía que no nos podemos acercar al casco céntrico, agredir a la fuerza pública, ni manifestarnos o acercarnos al parque San Martín. Tenemos que avisar si nos vamos a otras provincia o cambiamos de domicilio y avisar al juez de garantías. Cuestiones que no se usaban ni después que terminó la dictadura militar, lo volvieron a implementar. En la primera mediación la Municipalidad pone como condición que si no arreglamos la causa de resistencia a la autoridad, iba a continuar. La Municipalidad actúa como si fuera que nos está juzgando, ustedes hacen esto o van a seguir con la causa de resistencia a la alteridad. Ahí nuestro abogado dice que la causa es armada y en algún momento se van a tener que ver con nosotros; no hicimos resistencia a alteridad y había muchas imágenes y videos que así lo comprueban de esa forma y había muchísimos golpeados. Es una forma que tenemos de ser detenidos de forma violenta, en la segunda mediación como no llegan a un acuerdo, la causa continua. Vamos a ir a juicio, tenemos muchas pruebas para ir a juicio, el Señor Pulleiro, que supuestamente se va a Aguas del Norte, como si fuera ‘me equivoco aquí y me voy allá’, sigue mantenido, siendo empleado del estado, va a tener que dar cuenta. No se puede actuar de esa manera, contra el derecho a protestar y manifestarse por un bien básico”.

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