23/7/2022

Tendencias

The Boys: La insoportable levedad del superhéroe

Más incómoda que nunca, y con una cuota de gore desmedida, llegó la tercera temporada de la serie que cambió para siempre la forma en que miramos a los superhéroes.

Autor de la nota: Fidel Fourcade

Fidel Fourcade

Publicado el 23 de Julio de 2022


Imagen de la nota 'The Boys: La insoportable levedad del superhéroe'

Esto será rápido y sin muchas vueltas, como un centro al área del Boca de Guillermo. Hace un tiempo ya, salió la tercera temporada de la serie creada por Erick Kripte, que tenía la difícil misión de remontar algunas (varias) malas decisiones que no solo sacaron del eje el relato sino que también le quitaron relevancia al tono con el que se venía contando la historia.

Si en el final de la segunda temporada daba la sensación de que estaba todo al borde del estallido social total (cualquier semejanza con el mejor país del mundo es mera coincidencia) esta versión 2022 de The Boys se fuma un puchito y le pide a Homelander “un poquito má”. Redención, traición y ¡una pinche orgia de superhéroes! a la orden del día. Así se encara una trama, teléfono para la productora de Marvel al 2000.

¡Pero que la emoción no te tape la terrible historia se sigue hilando como ese telar de la abundancia al que te invitó tu tía! Desde la primera escena podemos ver a los muchachos de Butcher y compañía en una especie de CONADEP de los superhéroes haciendo lo que mejor saben hacer, encontrar y someter a los más crueles y despiadados. La primera escena, la de la fiesta, es tan pero tan incómoda que prefiero verlo desnudo a Maslaton antes que siquiera imaginar lo ocurrido.

La tónica de esta temporada gira en torno a Homelander. Habrá facciones disidentes con el mismo fin (al mejor UOCRA style) , anular el poder del blondo volador lanzador de rayos, con mucho de “el fin justifica los medios” y muy poco de “¿alguien puede pensar en los niños?”. Los muchachos van a buscar un arma que destruyó a Soldier Boy, una especie de Homelander de los 70 y 80´s, con la única finalidad de detener al personaje que empaniza Antony Starr. Su poder y su estado de locura es tal que todo el tiempo éste amenaza con la posibilidad de destruir el mundo solo por que puede. La interpretación del actor neozelandés toca techo en esta temporada.

Habrá complot entre los súper, traición y doble traición, una orgia que termina peor que capítulo de Stranger Things y el plan para detener a Homelander está más chequeado que un graff de Crónica TV. Algunos personajes irán a toda velocidad hacia la redención y otros, en palabras del bueno de Feinmann, “no se rescatan más”. Lo cierto es que The Boys es probablemente el testimonio más cercano a lo que pudiese pasar si los superheroes existieran. Nada de chistes, juegos de palabras, gemas del infinito, dólar blue o multiversos donde Nisman se dedicó a ser panelista de Intrusos.

Ah casi me olvidaba, tambien hay un Gran Hermano de superheroes y escenas donde , puede haber o no, zoofilia. Pero ¿para que spoilearlos no?.

 


Fidel Fourcade es integrante del colectivo Resistiendo con Ideas fuente original de ésta nota

 

Publicidad - Fatica