10/4/2021

Política

¿Todos adentro?: Una semana full pandemia

Entre la histeria del team cuarentena y los delirios lisérgicos de un liberalismo virtualizado oscilaron las opiniones de la semana, hasta que el Estado tomó la decisión de asumir medidas para limitar algunas actividades.

Publicado el 10 de Abril de 2021


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Sobre el cierre de la edición anterior de InfoNativa, el presidente Alberto Fernández daba por cerrado su cumpleaños con el anuncio de haberse contagiado con Covid19. El pabellón de internados en redes sociales tomaba noticia que una persona vacunada, podía contagiarse. Todo un logro a un año de sobreinformación epidemiológica.

La segunda ola, o el tsunami advertido por el gobernador bonaerense, comenzó su escalada en los indicadores diarios de contagios. Jornada tras jornada, los números treparon hasta quebrar el record de los meses más complicados de todo el 2020.

Era inevitable asumir medidas para evitar la circulación del virus, y una vez más, las tensiones partidarias que debieran ocuparse de la política, se abrazaron a las divergencias científicas con el único objetivo de pulverizar su rigor.

Entre la histeria del team cuarentena y los delirios lisérgicos de un liberalismo virtualizado oscilaron las opiniones de la semana, hasta que el Estado tomó la decisión de asumir medidas para limitar algunas actividades, sin pretensión de restringir mucho y sin que se note del todo. Algo que puede funcionar, o no, pero en última instancia la eficacia será juzgada por prejuicios subjetivos, con análisis parciales y sobre relatos impostados de la realidad, según quien emita la opinión.

Algunos adentro, entonces, en esta nueva fase con medidas restrictivas para evitar la circulación del virus y evitar una escalada de contagios. 

Esperando las vacunas:

El 6 de abril, la Ministra de Salud, Carla Vizzotti, participó de una reunión virtual de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación. Las noticias, fogueadas por los interrogatorios de la oposición, ocuparon su tiempo en reinstalar el desgastado latiguillo del “vacunatorio vip” y en el ejercicio del lobby en favor de los intereses económicos de la multinacional Pfizer.

En lo que interesa, Vizzotti señaló que Argentina recibió 7,3 millones de dosis, que “más del 50% de las personas mayores de 80 años y el 41% de las personas de entre 70 y 79 años iniciaron el esquema de vacunación” y que se está trabajando para un mayor arribo de dosis, pero que “no se puede decir cuántas ni cuándo porque eso es algo muy dinámico en función de un engranaje muy complejo”.

Alberto Fernández, sin embargo, comprometió que a mediados de abril se acelerará el ritmo de envío de las dos millones de vacunas gestionadas ante Rusia y China.

Lo sorprendente es que las vacunas encargadas a Hugo Sigman, en convenio con la multinacional AstraZeneca e investigadas por la Universidad de Oxford, siguen sin aparecer. En la exposición ante el Congreso, Vizzotti cedió la palabra al subsecretario de Gestión Administrativa del Ministerio de Salud, Mauricio Monsalvo quien señaló que se le pagó el 60% del acuerdo al laboratorio del cineasta Sigman.

"A la fecha se efectivizaron pagos por el 60% del contrato. El 40% remanente está contemplado que se pague a 30 días de la presentación de la factura, que se presenta contra confirmación del primer envío" afirmó el funcionario.

No son pocas las voces que se alzan para reclamar que el Gobierno disponga medidas materiales y concretas para exigirle a Hugo Sigman que cumpla con el contrato por el que cobró millones de dólares por anticipado, incumpliendo con las entregas.

Al menos, que se asuman decisiones aceptadas por las partes en conflicto, como puede ser la incautación del componente de la vacuna producido en Argentina o impedir la exportación del mismo para su desarrollo local. Cabe recordar que Sigman y sus pares mexicanos sufrieron la incautación de vacunas por parte de Estados Unidos, sin que se escuchara un reclamo furioso de su parte. 

Los que reciben alivio económico, y los que no:

El 6 de abril, también, el Gobierno puso en marcha un plan de alivio económico. Pero para las grandes empresas. Se trata del Régimen de Fomento de Inversiones a las Exportaciones.

El Presidente anunció por zoom a un nutrido grupo de empresarios la flexibilización del acceso a dólares para girar al extranjero. La medida implica que se podrá acceder en un porcentaje a la moneda extranjera con destino de asegurar el pago de capital e intereses de pasivos en el exterior, utilidades y dividendos de balances cerrados y auditados, y repatriación de inversiones directas de no residentes.

Del evento participaron Hugo Eurnekian, CEO de CGC; Emilio Nadra, vicepresidente comercial de CGC (Compañía General de Combustibles); Alfredo Vitaller, gerente general para la Argentina de Josemaría Resources; Daniel Herrero, presidente de Toyota Argentina; Martín Galdeano, presidente y CEO de Ford Argentina; Thomas Owsianski, presidente y CEO de Volkswagen Group Argentina; Federico Veller, gerente General de Profertil; Teófilo Lacroze, presidente y CEO de Raízen Argentina; Juan Martín Bulgheroni, vicepresidente de Operaciones Upstream de Pan American Energy, y Pablo Vera Pinto, CFO de Vista Oil & Gas.

Apenas un día después, el Ministro de Economía, Martín Guzmán, brindó una entrevista ante la CNN Radio, oportunidad en la que sostuvo que “Las medidas que ayudaron mucho, como el IFE, como el ATP, no son medidas que tengan que ver solamente con la pandemia. Tuvieron que ver con la pandemia y con las restricciones de circulación. Y hoy no tenemos restricciones y no las vamos a tener como al inicio de la pandemia” descartando de plano un alivio económico que se dirija en forma directa al bolsillo de la gente.

Quienes sí tuvieron un alivio fueron los trabajadores y las trabajadoras que deben tributar el impuesto a las ganancias en nuestro país. La modificación beneficia a un amplio abanico de asalariados registrados, aunque un informe del Indec del 7 de abril evidencia el impacto escaso del enorme esfuerzo legislativo. 

Números que son tragedia:

Según el organismo oficial de estadísticas y censos, en el relevamiento de la Encuesta Permanente de Hogares que mide la escala de ingresos de la población allí involucrada, el 80% de los hogares argentinos tiene ingresos por cápita familiar menores a 27.500 pesos mensuales.

 

Indec Hogares:

Cuando el organismo examina los ingresos individuales advierte que, de las 28.000.000 personas involucradas en la EPH, casi 12 millones no poseen ingresos, mientras que 10 millones tienen ingreso por menos de 30.000 pesos mensuales y 4,8 millones tiene ingreso entre 30 mil y 65 mil pesos. Apenas 1,6 millones supera esa cifra.

 

Indec personas:

Los números son un indicador más, combinado con las estimaciones de pobreza, que desnudan la tragedia social que atraviesa la Argentina. Son los que no están adentro de la geometría de ninguna política de cuidado en nuestro país.

Sin embargo, la descripción del problema parece ocupar una parte de la agenda política, resta ahora encontrar respuestas efectivas que ordenen la política pública en la necesaria tarea de generar trabajo, para no seguir describiendo una tensión social silenciosa ante cada nuevo indicador que muestra su agravamiento.

Una propuesta tributaria:

La Diputada Nacional Fernanda Vallejos reclamó que las restricciones sean acompañadas por medidas económicas que acompañen la angustia que atraviesa la mayoría. Para generar ese gasto, reclamó una reforma tributaria más agresiva con el objetivo de “engrosar las arcas fiscales con el fin de profundizar las políticas de cuidado de la vida y de la economía”.

“La manera de saldar la tensión entre la necesidad de un mayor gasto social por parte del Estado en esta emergencia sanitaria y las restricciones fiscales en las que ponen el acento quienes están cuidando las cuentas públicas, es avanzar en una política redistributiva drástica en materia tributaria para que el mayor aporte de los más ricos o de las corporaciones que tienen ganancias extraordinarias -aún en la crisis- compense esos desequilibrios reduciendo la ampliación del déficit fiscal y la necesidades de emisión”, argumentó.

 

Más pedidos al FMI

La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en el marco de la reunión anual de su comité, expresó que el organismo se mantiene "comprometido de manera muy constructiva con el país". Del encuentro, participó Martín Guzmán, que tras algunos reclamos, solicitó el desembolso de los nuevos Derechos Especiales de Giro (DEG) que es la moneda que maneja el FMI y de la cual se le autorizó a repartir en 650.000 millones. 

De acuerdo a la cuota que tiene Argentina en el organismo, la suma que recibiría Guzmán resulta vital para hacer frente a las futuras cancelaciones que se tienen con el organismo multilateral por la escandalosa deuda contraída por Mauricio Macri para financiar la fuga de capitales de un puñado de grupos económicos.

Mientras tanto, se negocia el nuevo acuerdo que habrá de asegurarle al organismo cobrar la estafa llevada adelante al conjunto de los argentinos. El Gobierno continúa denunciando en la Justicia local la defraudación llevada adelante, aunque limita el pedido al organismo para que flexibilice que el préstamo se pueda pagar en 20 años, en lugar de los 10 que está dispuesto el FMI.

Con un poco más de picante, el vicepresidente 2do de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja (FdT-San Juan), solicitó a la Oficina Anticorrupción y a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) que “se instruyan los mecanismos administrativos para promover las acciones de responsabilidad patrimonial que le caben a los funcionarios que intervinieron en la celebración de los acuerdos en los que Argentina tomó una deuda del orden de los 57 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional”.

Un pedido, al menos, para asustar la billetera a los funcionarios macristas responsables de semejante estafa a la economía del país.

En tanto, en esta peligrosa nueva ola de contagios, las restricciones a mitad de camino no encuentran el reflejo social entusiasta que acompañaron las medidas de aislamiento de aquellos lejanos meses en los que aún se aplaudía desde los balcones.

Ha transcurrido un año durísimo en términos sanitarios, acompañado por un profundo deterioro del tejido económico de la enorme mayoría.

Lejos del aturdidor ruido de las redes sociales, allí donde la política encuentra una intensidad en sus debates que contrasta con una preocupante apatía social, transcurre la vida de millones que no encuadran en la radiografía del extravagante liberal que quiere divertirse por las noches y hace berrinche por las restricciones, ni en las postales de comodidad que ofrece un ingreso asegurado, que permite la rigurosidad declamada en cada aislamiento.

La vida de esa inmensa mayoría, que le teme al virus, al contagio y a poner en riesgo su familia, tanto como le teme a no tener un mango para llenar un plato con comida; transcurre buscando un destino que precisa de un proyecto político que lo vuelva a meter adentro. 

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