1/10/2022

Economía

Triangulo de las bermudas

En qué consiste el programa de incremento exportador impulsado por el Gobierno Nacional. Ribetes de una economía que así como acumula la renta de sojeros, bancos y multinacionales; también lo hace con la pobreza de millones de argentinos y argentinas.

Autor de la nota: Horacio Rovelli

Horacio Rovelli

Publicado el 1 de Octubre de 2022


Imagen de la nota 'Triangulo de las bermudas'

El Programa de Incremento Exportador que consistió básicamente en un reconocimiento de 200 pesos por dólar para las exportaciones de soja, por el período desde el 5 al 30 de septiembre 2022, que generó un cierre de operación de 8.123 millones de dólares por exportaciones y, se declaró un ingreso de divisas por 7.646 millones de dólares. Cifra coincidente con lo expresado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), fruto de liquidar en pesos en la Argentina, ventas al exterior por 13.725.198 toneladas de soja.

El aporte del Tesoro de la Nación es entonces de 382.300 millones de pesos, que nacen de multiplicar los 7.646 millones de dólares ingresados por $50 que es la diferencia entre el precio de $ 200 y los $150 fijado como dólar oficial por el Banco de la Nación Argentina y, para darnos cuenta de la magnitud que representa ese “subsidio”, en el Proyecto de Ley de Presupuesto de la Administración Nacional 2023 es del siguiente porcentaje:

 

Con la sustancial diferencia que los 382.300 millones de pesos fueron percibidos por los 44.622 entre productores y personas jurídicas (entre ellos los grandes acopiadores y comercializadores de granos: ADM, Bunge, Cargill, Louis Dreyfus, Glencore, COFCO, Aceitera General Deheza, ACA, y Molinos Agro -Pérez Companc) en septiembre 2022, y el presupuesto es un gasto a realizarse durante todo el año 2023, con una hipótesis de inflación del 60% para ese lapso.

 

Desaparece como por arte de magia

El problema es que el gobierno dice que ese ingreso permite aumentar las reservas internacionales del BCRA y no es lo que se observa en el Balance de la autoridad monetaria, cuya última publicación es la de día 26 de septiembre 2022, cuando CIARA y CEC reconocían que el sector había ingresado unos 6.000 millones de dólares.

Al 26 de septiembre 2022 se emplearon para pagar intereses y compromisos en el exterior (incluido los 2.590 millones de dólares pagados a esa fecha al FMI y que deberían ser reintegrados con la cuota correspondiente con la aprobación de las metas del segundo semestre 2022 en los primeros días de octubre 2022) la suma de 4.900 millones de dólares, la diferencia (1.100 millones de dólares) así como ingresaron al BCRA se fueron para pagar compromisos del sector privado (desde el dólar tarjeta, hasta el dólar ahorro y hasta deuda externa de las empresas).

Por ende, el Balance del BCRA al 26 de septiembre 2022 dice que:

En primer lugar, las reservas internacionales brutas del BCRA son casi 8.900 millones de dólares menos que cuando asumió la Presidencia de la República Alberto Fernández. Que si se la compara con un año atrás las reservas descienden en 6.823 millones de dólares. Tenemos récord de superávit comercial de más de 29.500 millones de dólares acumulados en los 32 meses que van desde el 1 de enero de 2020 hasta el 31 de agosto de 2022 (1) y, si a esa suma le agregamos el seguro superávit del mes de septiembre 2022 por la liquidación de las 13.725.198 toneladas de soja en el mes, el saldo comercial positivo de la gestión de Alberto Fernández supera raudamente los 32.000 millones de dólares.

Sin embargo, las reservas internacionales son negativas y aun contando con que el FMI devuelva en octubre 2022 los 2.590 millones de dólares pagados en septiembre 2022, la disminución ronda los 6.000 millones de dólares contra los 45.190 millones de dólares de reservas del año 2019.

Estamos hablando que desaparecen como por arte de magia no menos de 38.000 millones de dólares: 32.000 millones de dólares del superávit comercial acumulado durante la gestión, y los 6.000 millones de esa moneda en que disminuyeron las reservas internacionales del BCRA.

La principal explicación es un informe que circula en los despachos oficiales que le pone cifras a un dato que es admitido en el Banco Central: Un grupo de empresas, de las más importantes de la Argentina, accedieron a dólares baratos para cancelar la deuda que había contraído en los años del macrismo y para sus importaciones. Energéticas, bancos, constructoras, alimenticias y firmas del sector de la comunicación accedieron a nada menos que 23.710 millones de dólares. (2)

Con esa debida aclaración que el BCRA debería hacerla oficial, tenemos resuelto la incógnita, que se sospechó siempre, pero no había un número preciso. Con ello se reconocería que hubo una decisión política de pagar la deuda externa privada a costa de la pérdida de reservas internacionales del BCRA y que obliga, al Estado Nacional a asumir compromisos con el FMI que es el que financia la deuda que le prestó al gobierno de Cambiemos.

Esto fue así desde que asumieron la mayoría de las actuales autoridades del BCRA, le vendían al tipo de cambio oficial a las empresas para que paguen sus deudas reales o supuestas, recién en octubre del 2020 le pidieron que refinanciaran ellos por su cuenta el 60% de la deuda, que el 40% le seguía vendiendo dólares al precio oficial el BCRA. 

Recapitulemos, se le vende dólares al precio oficial a las empresas para que paguen la deuda que tomaron en el exterior y que, con ellos, compraron activos que valen mucho más que su evaluación con el precio oficial del dólar. Y, es más, muchas de ellas, son las mayores compradoras de dólar a precio oficial en la gestión de Cambiemos, y no pueden demostrar en sus balances y estados contables de donde detrajeron los recursos.

 

El impacto monetario: ganan los bancos

En segundo lugar, el impacto monetario no es menor, dado que se absorbe los pesos emitidos para pagar $ 200 por el “dólar soja” a una tasa del 75% anual nominal y que efectiva ronda el 100%. A esa tasa aumentan las inmovilizaciones (encajes remunerados del BCRA) que solamente comparando con el mes anterior es de casi 1,2 Billones de pesos.

Esto es, le expanden en un mes casi 1,2 billones de pesos las inmovilizaciones que los bancos cobran sin correr ningún riesgo, solo por tener la autorización para captar depósitos del público, se dan vuelta y selo prestan al BCRA a una tasa mayor y ganan la diferencia

No hay lógica alguna, solo garantizar la renta a los sojeros y a los bancos y, el Estado Nacional paga una deuda que no investigó y lo hace a través del presupuesto con reducción del gasto total, de la obra pública y del apuntalamiento a la población.

El gasto total previsto para el año 2023 es el menor de este siglo, representa menos del 20% del PIB, cuando en los 12 años del kirchnerismo no bajo del 24 a 25% del PIB.  La obra pública igual, solo se prevé el 1,6% del PIB para el año 2023 y en los doce años nombrados no bajaba del 4,5% del PIB.

Y por ende lo mismo pasa con las remuneraciones del personal civil de la Administración y con las jubilaciones y pensiones que se ajustan por valores por afuera de la inflación y que parecen positivos ante una ponderación de la misma del 60% para todo el año 2023, pero al no ser así, sucede lo mismo que este año que se incrementan los mismos por debajo del 95% que es lo que afirma el Mensaje del Presupuesto de la Administración Nacional la inflación para este año 2022. 

Finalmente, el ajuste fiscal tanto de este año 2022 como el proyectado para el año 2023, es para lograr un déficit primario del 2,5% y del 1,9% del PIB respectivamente. Para el año 2022 el déficit primario sería de 1,91 billones de pesos, cuando a los bancos le pagan intereses por un aumento de los encajes de 1,18 billones de pesos en un mes.

 

 

Notas

(1) No se puede tomar diciembre de 2019 porque Alberto Fernández asume el 10 de diciembre y no están los datos fraccionados de la Balanza Comercial

(2) Diego Genoud La Política Online del25/09/2022