18/6/2022

Política

Una semana a puro billete

Resolver la corrida garantizando rentabilidad a los bancos. Asegurarle al extranjero nuestros recursos estratégicos. Asegurar el pago de la deuda y las exigencias del FMI. Postales de un gobierno al que no le quedan ni vestigios de lo que llegó para ofrecer y una crisis inevitable en el horizonte de la coyuntura

Autor de la nota: Fernando Gómez

Fernando Gómez

Publicado el 18 de Junio de 2022


Imagen de la nota 'Una semana a puro billete'

“Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar” enseñaba Evita. El gobierno anda así, como Evita. Pero al revés.

En la última semana el Gobierno Nacional ha corrido desesperadamente garantizando la rentabilidad de los bancos, ofreciendo garantía de rentabilidad a las corporaciones mineras, asegurando precio y negocio al sector energético y sufriendo las vicisitudes de asegurarle dólares y márgenes obscenos de ganancia al sector agroexportador. Todo, pero todo, a las corridas y sin esperar.

El lunes 13 de junio, Martín Guzmán prendió su cámara y se conectó virtualmente en el denominado “Argentina Forum Day”, en el marco de la feria Prospectors and Developers Association of Canada (PDAC) que se desarrolla en la ciudad de Toronto, Canadá. El evento, consiste en la feria internacional minerales y tecnología aplicada de más renombre a nivel global en la actividad.

La secretaria de Minería y cinco gobernadores de distintas procedencias partidarias se encontraban físicamente en Canadá para participar del evento. Guzmán expuso lo que, a su entender, es “la transformación de la estructura productiva” que está viviendo la Argentina en este tiempo.

“La Argentina puede hacer una contribución importante dadas nuestras ventajas comparativas en sectores clave de la economía global" sostuvo. Sin mencionar los salarios más bajos que por la misma actividad las corporaciones mineras pagan en otros rincones del planeta, Guzmán habló de "Uno de esos sectores es la energía, donde tenemos recursos como Vaca Muerta, pero también otras cuencas muy importantes para incrementar la oferta global de energía. Estamos articulando reglas de juego para ello. Hoy estamos experimentando un crecimiento muy fuerte de la producción energética, que puede contribuir a la seguridad energética global."

Según el ministro de Economía, en un país que tiene el 34% de sus aglomerados urbanos sin conexión domiciliaria a gas, tal y como revela periódicamente el INDEC -número que crece exponencialmente cuando se aleja la estadística de las zonas urbanas- Argentina se encuentra en condiciones de “incrementar la oferta global de energía”.

En un país en el que el extractivismo y la matriz exportadora de materias primas se celebra en ambos rincones del sistema político hoy representado institucionalmente, la cartera de Economía y el Banco Central, lloran por la falta de dólares.

Sin embargo, Guzmán expresó a las corporaciones mineras que el gobierno ha trabajado “en el campo de acceso a divisas para permitir que haya condiciones que permitan escalar la inversión". "Hoy se cuenta con acceso al mercado de cambios para el pago de servicios de deuda y distribución de dividendos de grandes inversiones, lo cual tiene un impacto directo en las posibilidades de las inversiones mineras. Y se seguirá avanzando en esa dirección”.

Los grupos económicos piden dólares, y ahí va corriendo Guzmán a garantizarles su libre acceso, como ya había hecho con las corporaciones productoras de gas.

Además, ofreció un régimen especial para las inversiones extranjeras en cobre. Se trata de un régimen optativo, en el que las corporaciones pueden optar en tener una alícuota fija de 4,5% por derecho de exportación por 30 años en forma inamovible, o bien tener una alícuota variable que oscila entre el 0% o el 8%. Como bien señala Pablo Casals, desde las páginas de Chasqui Federal, “En criollo, los “riesgos” de la inversión empresaria están protegidos por el Estado argentino, y se garantiza una rentabilidad acorde a el ritmo de los precios internacionales del mineral.”

Aplaudían la iniciativa expuesta por Guzmán tanto Alicia Kirchner como Gerardo Morales, quienes lograron postergar la mentada grieta para regocijo de las empresas multinacionales que observaban el “Argentina Forum Day” en Canadá.

El martes 14 de junio, una vez más, el área económica del gobierno nacional salió corriendo a garantizarle la rentabilidad a los bancos y los timberos. La maniobra es puramente especulativa, pero bastante simple. El ex ministro de economía de Cambiemos, Hernán Lacunza, manifestó que un próximo gobierno habría de “defaultear” la deuda en pesos del país. Provocó una corrida especulativa sobre bonos del tesoro que perdieron su valor.

Para garantizar la rentabilidad de los tenedores de bonos en el sistema financiero, el Banco Central salió a malcomprarlos, pagando sumas de dinero que luego se volcaron al dólar o terminaron forzando una nueva suba de tasas para promover la especulación financiera.

La economía nacional, y los funcionarios que la conducen desde las áreas del Estado, están absolutamente subordinados a las decisiones que se toman en un complejo de no más de 20 grandes empresas integradas a las necesidades del extranjero. Tan es así, que una corrida especulativa pone a toda la política económica a disposición del sistema financiero para poder garantizar prebendas y renta nacional para asegurar sus apetencias.

Hace seis años que la dinámica económica de la Argentina es absolutamente idéntica, y constituye una depredación de la riqueza nacional sostenida peligrosamente en el tiempo.

En lo que significa una clara interpelación a las falsas dicotomías en las que parecen adscribir los rincones de una pretendida grieta política que empatiza de mil amores en el modelo económico, el ingeniero Enrique Martínez, ex presidente del INTI durante el gobierno de Néstor Kirchner, sostuvo que “hartaron los economistas progresistas. Creen que, al culpar a la oposición por maniobras desestabilizadoras, ya cumplieron. Si éstas funcionan es porque se dan en una timba. Una de dos: o eliminan la timba o arman la estructura para que importe solo a los timberos. Dejen de llorar.”

En el mismo sendero provocador, sostuvo que “Nuestros gobiernos con vocación popular no terminan de convencerse que la dependencia no se puede "gestionar mejor". Solo cabe buscar la independencia, que parece mucho más difícil. Pero en la medida que es la única salida, cuando antes lo entendamos mejor.” 

El miércoles 15 de junio, ante las acuciantes necesidades del pobre sector financiero, el Banco Central –acorde a lo que sucedía en la Reserva Federal en Estados Unidos y lo acordado con el FMI- volvió a subir las tasas de interés al 52%.

Un análisis más exhaustivo lo vas a encontrar en las páginas de esta edición de InfoNativa en la pluma de Rodolfo Pablo Treber. En sus redes sociales, sostuvo que “El BCRA aumenta la tasa de interés al 52% anual. Argentina es un país cada vez más rentable para la especulación financiera y más caro para el desarrollo productivo. El gobierno debe ver que lo que sobra es trabajo y empleo... ¿o sigue órdenes del FMI?”.

Desde el sector PYME, Damián Regalini, miembro de la fundación Proteger, se mostró preocupado con la decisión: “Cuando sube la tasa, sube el costo para financiarnos. Muchas pymes les vendemos a multinacionales o supermercados y nos pagan a 90 o 120 días, cuando la materia prima la pagamos al contado. Por lo cual la tasa va al costo y a los precios, recalentando la inflación”.

La tasa de interés ya subió en seis oportunidades en este último tiempo. Con ello, la tasa que paga intereses por las famosas LELIQ permite establecer que sólo de intereses, los Bancos se llevarán en éste año 3,8 billones de pesos. No hay error de redacción, se van a llevar 3.800.000.000.000, es decir, la misma cantidad de plata que ya hay en base monetaria en todo el país.

Es tan brutal el saqueo sobre la riqueza nacional que, allá por el 2019, cuando el presidente Alberto Fernández necesitaba decir cosas durante la campaña electoral que lo depositara en la Casa Rosada, sostuvo que “Vamos a dejar de pagar los intereses de las Leliq que la Argentina está pagando todos los días” para aumentar los salarios y las jubilaciones.

Es más, sostuvo el 29 de julio de 2019 que "Argentina no puede pagar 60 puntos de interés a los bancos. Entre otras cosas para que los bancos puedan volverle a prestar a la gente. Una cosa es corregir los intereses y otra cosa es decir que no se va a pagar. El sistema financiero sabe de lo que estoy hablando."

Dos años y medio después, el stock de Leliq se incrementó exponencialmente y la tasa de interés, sigue garantizando niveles de rentabilidad absolutamente descabellados en un país donde la jubilación mínima está anclada muy por debajo de la línea de la pobreza en 37.000 pesos.

El jueves 16 de junio, se dio a conocer el decreto que promulga el presupuesto 2022. Se encuentra inscripto entre sus objetivos “establecer un sendero hacia la sostenibilidad de los servicios de la deuda con el FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (FMI)”.

Es tan así la expresión de motivos que los servicios de deuda representan en el presupuesto publicado en el Boletín Oficial, cinco veces el presupuesto asignado a Vivienda, dos veces el presupuesto asignado a “asistencia social”, ocho veces el de Ciencia y Técnica, supera a Educación y es diez veces más grande que el presupuesto asignado a “Trabajo”.

Una semana cargadita, como se advierte. Y ni siquiera mencionamos en estas líneas los aumentos de tarifas para la energía que encubiertos en una “segmentación” se anuncian como medida para castigar a los ricos, o el aumento del 12% en el precio del gasoil para enfrentar al desabastecimiento.

Tampoco hablamos del indicador de la inflación y que el pollo y la carne alcanzaron subas un 76% por encima de la inflación.

La agenda de preocupaciones de los grupos económicos y las necesidades de abastecimiento de granos y energía en el extranjero, hacer correr al gobierno, que no para de dar y dar la riqueza nacional como ofrenda de sacrificio.

Y todo en nombre del peronismo y bajo reclamo de no discutirlo, por el serio riesgo de una nueva irrupción de “la derecha”.

Un peronismo al revés, significado en postales de un gobierno al que no le quedan ni vestigios de lo que llegó para ofrecer y una crisis inevitable en el horizonte de la coyuntura, que precisa de agenda patriótica y representación popular que se ofrezca a resolverla. 

Publicidad - Fatica