21/6/2020

Sociedad

Violación masiva de la cuarentena para defender la propiedad privada

En la Ciudad de Buenos Aires, en algunos centros urbanos y en la Provincia de Santa Fe las grandes empresas periodísticas convocaron a una movilización “en defensa de la propiedad privada”. Los reclamos reunidos resultaron confusos y de dudosa salud mental.

Publicado el 21 de Junio de 2020


Imagen de la nota 'Violación masiva de la cuarentena para defender la propiedad privada '

Foto: InfoNativa

En el día de ayer cientos de personas decidieron violar el aislamiento social, preventivo y obligatoria en pleno crecimiento de la curva de los contagios.

La convocatoria fue alentada por los portales de noticias Infobae, Clarín y La Nación, principalmente, apoyados sobre cuentas falsas de las redes sociales como fuentes informativas y tenía como fundamento “defender la propiedad privada” en alusión a la expropiación de Vicentín.

Autos lujosos en las cercanías del obelisco y manifestantes embanderados a la vera de la ruta en la localidad de Avellaneda, en Santa Fe, fueron los puntos de concentración que reunieron algunas cientos de personas.




Sin embargo, los reclamos reunidos eran bastante diversos y algunos pocos sostenían su intención de lograr defender la propiedad privada de otros.

InfoNativa realizó una cobertura de la movilización en el Obelisco, y los reclamos se concentraban mas en rechazar la cuarentena, que en defender al Grupo Económico liderado por Nardelli.




Un jóven envuelto en bandera multicolor reclamaba “el fin del orden mundial y los políticos”, otro a su derecha argumentaba a favor “de no trabajar nunca mas, no necesitamos mandar a nuestros hijos a las cárceles que funcionan como escuelas”.

Algunos reclamos vinculados a chips en presuntas vacunas aún no descubiertas, la vinculación a la tecnología 5G como propulsora del virus, se mezclaban con conocidas diatribas sobre la corrupción kirchnerista.

Una personas envuelta en bandera argentina y con un barbijo gritaba “quiero los 400 mil de Amado Boudou”, aunque no pudo explicar a que se refería por comenzar a insultar a otro jóven que reclamaba que “se terminen los políticos y se vayan todos”.




A medida que pasaban las horas, los manifestantes que permanecían en la zona del obelisco, repetían consignas similares y permitían sospechar que un nutrido número de manifestantes no gozaban de plenas capacidades mentales.

Sin embargo, a pesar de la cuestionable salud psíquica de los manifestantes, la movilización sirvió para gozar de buena repercusión mediática entre los grupos económicos de la comunicación que promocionaron la actividad para defender la continuidad de personas investigadas por defraudar al Estado y los acreedores al frente a de una empresa que fuga capitales, evade impuestos y lava dinero.

Paradójicamente no se escucharon consignas que avalaban las prácticas de Nardelli, sin embargo, un sugestivo cartel rezaba “Disolución de la AFIP”, presumiblemente reclamando el fin del cobro de impuestos, algo que reclaman en forma reiterada los grupos económicos que operan en el país.




Lo más preocupante de las movilizaciones convocadas en las últimas semanas no es tanto la escasa convocatoria, si no, la capacidad extorsiva que tienen los grupos económicos que controlan la comunicación en el país para imponer su agenda política.

El retroceso del gobierno en la expropiación de Vicentin desnuda debilidad para imponer una convicción política que respaldan la mayoría de los Argentinos, a quienes la cuarentena lo aleja de los escenarios de calle como factor de presión social y política, espacio ampliamente ganado por personas con variados reclamos que son utilizados para garantizar la rentabilidad de un puñado de empresarios.

La democracia precisa de otros niveles de ímpetu en la acción de gobierno, certezas sobre las convicciones de las mayorías y coherencia en el actuar para no quedar la accion democrática presa de la operación de las minorías y la movilización plagada de enajenación psicótica.  

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